¿Cómo planificar la venta del cereal?
«La importancia de lo que ocurre en los puertos es sublime para entender la composición de los precios de los cereales en un país deficitario como el nuestro»
Es tan difícil asesorar como recibir asesoramiento sobre los impredecibles mercados de futuros. El dinamismo de muchas variables como climatología, política, moneda, petróleo, entradas y salidas de fondos de inversión, extraordinarias pandemias como la que ahora vivimos a nivel mundial, etc., forman un rompecabezas nada fácil de interpretar e imposible de resolver.
Y comienzo así este artículo porque son muchas las llamadas de agricultores que recibo en estos días sobre el devenir de los precios para la nueva cosecha. ¿Vendo en cosechadora, entrego sin precio, lo mando a la cooperativa? Sé que no son decisiones fáciles después de tanto esfuerzo y preocupaciones, pero predecir con tan poca información y en tan cortos espacios de tiempo me parece una locura.
En nuestro entorno disponemos de poca información relevante o de calidad sobre los mercados, porque para ello hay que mover mucho volumen y hacer un seguimiento continuo del panorama internacional. La importancia de lo que ocurre en los puertos es sublime para entender la composición de los precios de los cereales en un país deficitario como el nuestro.
Por otro lado, hay tantas fuentes de información, diferentes informes de todo tipo, lonjas, bolsas, y contradictorias opiniones de los «entendidos» del sector, que uno puede volverse «loco» y no llegar a ninguna conclusión. O finalmente llegar a la conclusión a la que llegó el filósofo griego Sócrates, en su célebre frase «solo sé que no sé nada», queriendo expresar que era consciente de su propia ignorancia.
Este sector que usa frases del tipo: «de lo poco sobró y de lo mucho faltó» o «si supiéramos como van a evolucionar los precios todos estaríamos ricos». Todos nos lamentamos mirando al pasado inmediato, «si hubiera hecho esto o lo otro», incluso los hay que dicen que «hay que hacer lo contrario de lo que todo el mundo dice o hace». Pero la realidad es que las variables son tantas y tan complejas que es una pérdida de tiempo.
Venta en común
Entiendo que el camino más correcto para los agricultores es la unión y profesionalización de las ventas a través de expertos que hicieran un seguimiento diario de los mercados, acompañado de una pequeña dosis de intuición.
Desde la cooperativa de segundo grado que dirijo, estamos implantando un modelo de comercialización en común con unas ventas continuadas durante diez meses al año. De esa manera huimos de la especulación y buscamos un precio medio que esté en torno al notable. De momento, en tres años tenemos un notable alto.
Y, por supuesto, tenemos una comisión en la que hacemos un seguimiento diario al mercado físico andaluz, nacional e internacional, con mayúscula importancia a Chicago y Matif (París), incluyendo los mercados de futuro. Además de la información por escrito, hay que hablar continuamente con los profesionales de la materia y meterlo todo en una hipotética «coctelera» de la que vamos tomando las decisiones de venta.