Cuando se pierde la confianza
«Hace unos días, Alemania anunció su primer brote de Peste Porcina Africana en un jabalí y hoy ya son más de una treintena»
Siempre hemos escuchado que ganarse la confianza cuesta mucho esfuerzo y tiempo, pero que perderla puede ocurrir en un «santiamén». Esta afirmación se da tanto en el terreno personal como a nivel profesional, entre empresas, en la relación con las administraciones o entre países.
Hace unos días, Alemania anunció su primer brote de Peste Porcina Africana (PPA) en un jabalí y hoy ya son más de una treintena. Aunque esta enfermedad no supone un peligro para el ser humano, tiene importantes consecuencias económicas para la ganadería y el sector porcino en general.
La verdad es que en este asunto la cuestión nunca fue si entraba o no en Alemania. La cuestión siempre ha sido ¿cuándo? Como afirma el profesor Sánchez-Vizcaíno, experto e investigador de una vacuna para la PPA, no hay fronteras para la enfermedad de la vida silvestre. Y esto me lleva a un asunto que trataré después: el jabalí.
La aparición de esta enfermedad en Alemania no ha significado un «salto» de la enfermedad. De hecho, solo ha recorrido menos de 20 kilómetros desde el foco más cercano en Polonia. Por lo tanto, hablando desde un punto de vista estrictamente sanitario, no estamos en un escenario cualitativamente distinto al de hace un mes, pero las consecuencias económicas y comerciales sí pueden ser tan importantes como intensas las turbulencias en el comercio europeo, como ha señalado en varias ocasiones Miguel Ángel Higuera, Director de la Asociación nacional de productores de ganado porcino.
Actuaciones
Alemania sabe esto muy bien y su potente industria porcina puede irse al traste si no ataja el problema de una forma rápida. Están actuando con contundencia acotando zonas y acaban de iniciar la construcción de una valla en la frontera con Polonia con el objetivo de controlar la principal causa de avance de la enfermedad en Europa: de nuevo el jabalí.
Pero como digo, mientras estas medidas empiezan a surtir efecto, podemos asistir a la pérdida del equilibrio comercial europeo. Los principales destinos de exportación de la carne de porcino alemana se han cerrado en 24-48 horas y la diplomacia germana está funcionando a toda máquina para que estos países acepten lo que se conoce por «regionalización» y la distinción entre casos en jabalís o en cerdo doméstico. Si esto no ocurre, mucha carne de cerdo alemana y animales entrarán en el circuito europeo provocando el desajuste antes mencionado.
Y entrará a unos precios bastante bajos, provocando un estímulo que induce al deseo de hacer algo, lo que se conoce comúnmente como «tentación». Un incremento del movimiento en Europa de animales o carnes en estos momentos solo puede tener como consecuencia un aumento del riesgo de entrada de la enfermedad en nuestro país.
Cuidado con las gangas
Así que mucha prudencia ante gangas coyunturales que puedan resultar irresistibles ya que, si bien la tentación puede ser grande, el perjuicio que puede provocar será mil veces mayor. Pero mientras la «locomotora europea» intenta arreglar esta situación o minimizar sus consecuencias, voy a retomar un importante aspecto descrito anteriormente.
Jabalí, «sus scrofa» en su nombre científico. Este animal es el principal vector de avance y extensión de la PPA en Europa. Además de causar problemas medioambientales, daños en los cultivos y accidentes, el jabalí es un problema importante para la ganadería, la sanidad animal y la salud pública.
Las mesas semanales de precios del ibérico que se celebran en la lonja de Araporc me sirven también para «tomar la temperatura» del sector y para tratar los temas que preocupan en cada momento. El jabalí siempre es un asunto recurrente y que provoca no pocos enfados. No porque vaya a ocurrir algo mañana sino porque se lleva hablando mucho tiempo de ello y parece que todo sigue igual.
El jabalí tiene su papel en la naturaleza, pero ya sea por su crecimiento excesivo en los últimos años o por el cambio en su entorno, está modificando sus hábitos y ampliando sus zonas de movimiento y búsqueda de alimentos.
Todos hemos sido testigos del incremento de la presencia de este animal en ciudades o en terreros impropios al mismo, poniendo en riesgo a las personas y la ganadería. Urge un plan nacional de reducción poblacional del jabalí como medida esencial para evitar la propagación de enfermedades, entre ellas, la PPA.
Como decía al principio, la confianza se pierde en un instante y si no lo creen miren al país germano, que el año pasado exportó más de 1 mill/tn de carne y productos del cerdo. A España le ha costado mucho esfuerzo y tiempo ganarse la confianza de 130 países a los que se exporta nuestra carne de cerdo. El problema en estos momentos no está en España, pero seamos prudentes con las gangas si aparecen y que una tentación mal entendida no eche por tierra todo el trabajo realizado hasta ahora… Mientras, Alemania que haga su trabajo y lo haga bien.