La guerra, las lluvias y la demanda de girasol condicionan los precios del aceite de oliva
«Puntualmente en este mercado convulso, hoy se pueden encontrar aceites de oliva vírgenes extras más baratos que el aceite de oliva refinado»
La llegada de las ansiadas lluvias a nuestros olivares y los buenos datos de producción de aceite de oliva acumulados a finales de febrero en España de esta campaña 2021/2022 no han sido suficientes para hacer ceder los precios de los aceites de oliva en origen, debido a las fuertes tensiones generadas en los mercados internacionales de las materias primas.
La producción de aceite de oliva en España para esta campaña declarada hasta el 28 de febrero ya ha superado los aforos oficiales realizados en octubre -1.350.000 toneladas (Tm).-, al alcanzar de momento 1.454.430 Tm, a las que habrán que sumarse las producciones de marzo que nos aproximarán a la cifra redonda de 1.500.000 Tm.
Las lluvias generalizadas en toda España desde primeros de marzo han venido a paliar temporalmente la extrema sequía y dan una nueva oportunidad a la generosidad del olivar para poder salvar la futura cosecha. En la Comarca de Estepa se han registrado desde el comienzo del año agrícola precipitaciones por 235 litros, aún lejos de los 550 litros de media histórica para la zona pero muy oportunas y «bien caídas» estas últimas lluvias.

Sin embargo, a pesar de estas buenas noticias, los aceites vegetales en estas últimas semanas están acaparando buena parte de las noticias por el temor a la escasez de aceite de girasol derivado del conflicto bélico ruso-ucraniano que salpica en todo el mundo a países productores y consumidores.
Líderes mundiales en girasol
Ambos países, Ucrania y Rusia, son los mayores productores mundiales de este aceite, seguidos por la UE-27, encabezados en este grupo por Rumanía, Bulgaria, Hungría y Francia, ocupando España el quinto puesto de Europa según la incidencia de la sequía en nuestro país cada año. España es deficitaria e importa aceite de girasol de Ucrania, unas 500.000 Tm anuales, según fuentes del Ministerio de Agricultura.
El precio del aceite de girasol refinado desde hace meses ya venía experimentando subidas por diferentes razones, entre otras por contar de menores producciones mundiales del conjunto de aceites vegetales y menos disponibilidad destinadas a alimentación frente a la alternativa de algunos aceites a terminar en biodiesel por encarecimiento del petróleo.
El precio del aceite de girasol en las últimas semanas, tras estallar la crisis de Ucrania, se ha multiplicado por dos con respecto a las cotizaciones de hace un año y ha venido arrastrado con él al aceite de orujo de oliva refinado, por ser el sustitutivo más económico y disponible fácilmente en España.
La industria alimentaria y conservera europea buscan alternativas al girasol sin descartar ninguna de las opciones, ante la dificultad de encontrar otros aceites de semilla en cantidad, precios y en norma con las calidades reguladas por la normativa comunitaria, barajando por ello la posibilidad de usar aceite de oliva refinado, aceite de oliva virgen o aceite de oliva virgen extra. Cualquiera de las opciones antes que paralizar las producciones.

Con esta fuerte demanda de aceites vegetales desde primeros del mes de marzo el precio del aceite de girasol refinado hoy alcanza los 3.100 €/Tm (1.500 €/Tm en marzo 2021) y el aceite de orujo de oliva refinado cotiza a 3.200 €/Tm (1.450 €/Tm marzo 2021). Tal cual efecto de un resorte el precio del aceite de oliva lampante se disparó en la intensa actividad comercial desatada el primer fin de semana de marzo hasta fijarse en los 3.500 €/Tm y con ello hizo subir el aceite de oliva refinado que desde entonces cotiza a 3.800 €/Tm.
Los aceites de oliva vírgenes se pagan, según análisis químico, en torno a los 3.650 €/Tm y los aceites de oliva vírgenes extras se pueden pagar a partir de 3.700 €/Tm hasta los 4.000 €/Tm. Sí, puntualmente en este mercado convulso hoy se pueden encontrar aceites de oliva vírgenes extras más baratos que el aceite de oliva refinado.
Balance oleícola
El Ministerio de Agricultura, consultadas las organizaciones del sector, estima el siguiente balance oleícola para España: Partiendo de un stock de enlace de aceite de oliva en España el día 1 de octubre para esta campaña 21-22 de 423.300 Tm, la producción que finalmente se espera alcanzar sería de 1.490.000 Tm, las importaciones se estiman en 180.000 Tm, lo que nos resultaría unas disponibilidades totales de 2.093.300 Tm.

Considerando salidas al consumo interior por 545.000 Tm y exportaciones de 1.030.000 Tm, nos restaría un stock final de enlace de 518.000 Tm. De cumplirse este saldo final de existencias al 30 de septiembre de 2022, las cotizaciones en origen de las diferentes categorías de los aceites de oliva no corresponderían a las actuales antes referidas, tendrían que ser más bajas.
Y es que queda por ver las lluvias de primavera que definirán las expectativas para la próxima cosecha y, no menos importante, queda por despejar la duda de cuánto aceite de oliva irá a ocupar el espacio no atendido por la escasez del aceite de girasol y así cuánto quedará finalmente de enlace de aceite de oliva en España en esta campaña.