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Negociaciones para el Marco Financiero Plurianual

El presupuesto de la Unión Europea (Parte II)

«De los 28 Estados Miembros de la UE, hay nueve que son aportadores netos al presupuesto. El resto, son perceptores netos»

11/11/2019 Actualizado a las 10:46

En el artículo anterior analizamos los recursos que conforman el presupuesto, fundamentalmente los tradicionales, el IVA y el PIB, y mencionamos también el cheque británico y otras devoluciones anuales que la Unión Europea (UE) hace al Reino Unido y a otros países por dos razones fundamentales, no participar en algunas políticas como Justicia e Interior, o bien porque no participan tanto de los canales establecidos para la distribución, como por ejemplo la PAC.

Los resultados de la aplicación de los tres recursos producen en los Estados Miembros reacciones que se reflejan día a día en sus reuniones negociadoras. En efecto, la división perceptores netos y contribuyentes netos generan posturas comunes en cada bloque a la hora de tomar decisiones que comporten un mayor gasto.

En este artículo nos proponemos reflejar estas circunstancias para que puedan visualizarse de manera clara las diferencias comparativas entre ellos, para ello utilizaremos datos del Eurostat y de la Comisión Europea 2017.

De los 28 Estados Miembros de la UE, hay nueve que son aportadores netos al presupuesto, es decir, aportan más de lo que reciben. Estos son, de manera decreciente, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Suecia, Holanda, Austria, Dinamarca y Finlandia.

El resto, 18 Estados Miembros, son perceptores netos, es decir, reciben más de lo que aportan. De manera decreciente son Polonia, Bélgica, Rumanía, Grecia, Hungría, Portugal, Luxemburgo, España, Bulgaria, Eslovaquia, Lituania y siete más con cantidades menores. Bélgica y Luxemburgo tienen un tratamiento especial por ser sedes institucionales. De este segundo bloque de los países perceptores netos, existen diferencias notables entre ellos en cuanto a las cantidades, producto de sus propias características estructurales y económicas.

El Cheque británico merece mención aparte, es una devolución de la aportación del Reino Unido al presupuesto debido a la menor participación en los gastos de la PAC, política que en aquel momento abarcaba una parte importante del presupuesto comunitario (más del 70%). Suscitó muchas controversias en su momento, 1984, pero se aprobó y sigue existiendo.

Es cierto que, sin el cheque, el Reino Unido se convertía en el primer contribuyente neto de la UE. En 2017 esta devolución estuvo cerca de los 5.000 millones de Euros, cantidad que pagamos en resto de los Estados Miembros como incremento de nuestras aportaciones.

Más de la mitad del importe anual del cheque lo pagamos entre Francia (1.318 M€), Italia (978 M€) y España (647 M€), según datos del 2017 (Eurostat y Comisión Europea). El resto de los Estados Miembros aportan cantidades menores proporcionales a su volumen económico, como Chipre (10 M€) o Malta (6M€).

En definitiva, este entramado numérico hace compleja las relaciones entre los Estados Miembros y dificultan las negociaciones cada siete años del Marco Financiero Plurianual correspondiente. El que pone mucho trata de congelar o reducir, y el más necesitado lo contrario.

El nacimiento o aparición de nuevas políticas ayudan a la complejidad. Pero como se suele decir, no puede hacerse más Europa con menos dinero.

En la tercera y última parte de esta serie, la limitaremos a la presentación de una serie de representaciones gráficas que, sin duda, van a proporcionar un mejor entendimiento y comprensión a todo lo explicado. Ese, en definitiva, es el objetivo.