Mirando al cielo
«Aún es pronto para hablar de mal año, pero si el tiempo no lo remedia y no llueve pronto, las pérdidas podrían ser considerables»
Nos encontramos ante otra campaña incierta y todo apunta a que será más corta de lo habitual y de menor cantidad de producto debido principalmente a la falta de lluvias y al calor de este verano.
Los aforos indican que la producción estará por debajo de la media de los últimos años y muy por debajo de la cosecha récord del ejercicio pasado. Aún es pronto para hablar de mal año, pero si el tiempo no lo remedia y llueve pronto, las pérdidas podrían ser considerables.
Son muchas las familias que en estos días de final de verano y principio del otoño viven de la recolección de la aceituna en nuestros pueblos y que pueden ver cómo se acorta la campaña ante la falta de precipitaciones; con la consecuente pérdida de jornales.
Variedades
Por variedades, la aceituna gordal presenta una cosecha corta aunque de buena calidad, pero con importantes cantidades de azofairón. De la manzanilla se prevén unas buenas producciones, que se podrán recolectar si la tan ansiada lluvia no tarda en hacer acto de presencia.
La incógnita está en la variedad hojiblanca que, con una producción menor que en años anteriores en el olivar tradicional, no se puede saber exactamente los volúmenes de las nuevas plantaciones y de las nuevas zonas de influencia (Granada y Córdoba) que se están sumando a la recolección para aderezo.
En cuanto a los precios, se prevé un incremento con respecto al año pasado de entre un 5 a un 10% debido, en parte, al buen ritmo de ventas y al incremento del precio del aceite de oliva.
Aranceles
Respecto a los aranceles, nos encontramos en pleno proceso de revisión del POR (periodo) 3 y, según los datos provisionales que tenemos, se incrementarán para el año 2023, aunque aún no sabemos en qué cantidad.
Otra mala noticia es la sentencia del Tribunal de Comercio de Nueva York, que da la razón al Gobierno americano y desoye las recomendaciones de la Organización Mundial de Comercio. Estaremos a la espera de próximos acontecimientos y, sobre todo, a la respuesta por parte de la Unión Europea y de nuestros Ministerios de Comercio y de Agricultura.
Lo cierto es que, ante esta situación, los industriales empiezan a perder la esperanza de una solución a corto plazo y empezamos a ver grandes inversiones en terceros países, que pueden ir a más en los próximos meses. Sería una lástima que esas inversiones siguieran produciéndose lejos de Andalucía, pero es lo que tenemos a día de hoy.
La situación en Estados Unidos no tiene visos de solucionarse. Así que, con este panorama, sólo nos queda mirar al cielo y esperar.