Retos del sector ovino y caprino para 2020 (Parte I)
Reflexión en voz alta

Retos del sector ovino y caprino para 2020 (Parte I)

«Los precios están estancados y prácticamente se paga lo mismo hoy día por un cordero de 23 kilos que lo que se pagaba hace una década»

23/01/2020 Actualizado a las 11:50

Llega un año nuevo cargado de buenos propósitos para ponerlos en marcha en los próximos doce meses. Pero para mirar al futuro, permítanme antes una reflexión hecha en voz alta, quizás a voz en grito para que todos la oigan y podamos poner, o mejor dicho, proponer ideas nuevas que falta nos hace: el sector ovino no levanta cabeza, los costes de producción siguen subiendo, suben las materias primas y el carburante, subió el salario básico que afectó a muchas explotaciones pequeñas, y así un largo etcétera.

Sirvan las siguientes líneas para reflexionar sobre todo aquello que está afectando al sector y que no podemos dejar escapar. Con motivo de la subida del salario mínimo, muchas explotaciones ya se han visto obligadas a reorganizar la jornada para cumplir con los merecidos descansos de los pastores, pero resulta imposible poder contratar alguna persona de refuerzo que sustituya al titular en sus días de descanso.

Otras, en cambio, han optado por echar el cierre y cambiar de especie. Es común ver fincas donde pastaban 300 ovejas con un pastor, ahora pastan 50 vacas, y el pastor se limita a unas horas para echar de comer o dar una vuelta al ganado.

Precios estancados

Por el contrario, los precios están estancados y prácticamente se paga lo mismo hoy día por un cordero de 23 kilos que lo que se pagaba hace una década. El consumo interior, salvo en determinadas fechas como las pasadas Navidades y fin de año, ha descendido y solo se mantiene estable en las zonas de consumo tradicional.

Mientras tanto, el productor sigue mirando al mar con el salvavidas que le supone la exportación en vivo de animales a nuevos mercados, como es el caso de Japón y los mercados tradicionales tanto europeos como árabes, donde nuestro cordero tiene una notable aceptación.

Por otra parte, el próximo final de enero se deberían alcanzar los acuerdos por los que el Reino Unido abandona la Unión Europea (UE). No olvidemos que España es el segundo país productor de carne de ovino de la UE, por detrás del Reino Unido, y que tras su salida pasaremos a ocupar el primer puesto. Estaremos atentos a los acontecimientos y veremos cómo se suceden los acuerdos comerciales entre la UE y el Reino Unido, por lo que le puede afectar al sector ovino, pero sin grandes expectativas.

Y volviendo los ojos a nuestro país, aparecen nuevos nubarrones en el horizonte, cuando la reciente subida del salario mínimo interprofesional aún no se ha digerido del todo se vislumbra una nueva subida que puede venir acompañada de una nueva subida del sello de autónomo (cómo se conoce al régimen de trabajadores autónomos).

Desgraciadamente son mayoritarios en el sector agrario en general y en el sector ovino en particular, pequeñas explotaciones familiares ligadas a la tierra, a nuestro ecosistema de dehesa, que verían peligrar su escasa rentabilidad con tales subidas de costes.

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