San Isidro, patrón de las mujeres y los hombres del campo
«Las mujeres representan ya más del 37% de perceptores de las ayudas directas de la PAC en España»
Este 15 de mayo se celebraba la festividad de San Isidro Labrador. Una fecha que convierte en protagonistas a las mujeres y los hombres del campo. No fue una festividad normal, porque llegó marcada por las difíciles y complejas circunstancias sanitarias, sociales y económicas que estamos sufriendo como consecuencia de la pandemia del Coronavirus.
Quiero que mis primeras palabras sean en recuerdo de todos los que han fallecido por Covid19 u otras patologías y mis condolencias a sus familiares y amigos. A muchos de los que nos han dejado, les debemos nuestra infinita gratitud por haber iniciado el camino en la defensa de la dignidad de la profesión agraria y por haber sido, durante años, la voz de la reivindicación ante las necesidades del sector agrícola y ganadero español.
Entiendo que nuestro mejor homenaje y reconocimiento es seguir con el legado que nos dejaron y que en la actualidad se hace más necesario que nunca, dado que la pandemia ha permitido que la sociedad valore la «esencialidad» del trabajo de agricultores y ganaderos que no han dejado de trabajar produciendo alimentos para abastecer a la población con productos de calidad, desinfectando calles o retirando nieve tras la borrasca Filomena.
Crisis de precios
Sin embargo, hay quienes han olvidado pronto ese carácter «esencial» del primer eslabón de la cadena en la producción alimentaria, situando a las mujeres y hombres del campo en un escenario muy complicado.

Buen ejemplo de ello es la grave crisis de precios que se viene arrastrando y a la que aún no han dado solución o la transición a un nuevo periodo de la Política Agraria Común (PAC) que hasta la fecha solo constata la pérdida de 5.000 millones de euros en el presupuesto para el periodo 2023-2027 y muchas incertidumbres sobre las normas que los agricultores y ganaderos deberán cumplir.
De momento, solo podemos decir que cuestiones como los ecoesquemas, la condicionalidad social o el Pacto Verde pueden cambiar el rumbo ante retos trascendentales como el relevo generacional o la despoblación.
Con motivo de la celebración de San Isidro Labrador, quiero resaltar la revolución silenciosa de los seis millones de mujeres rurales españolas. Mujeres que rompiendo tópicos, han conseguido liderar negocios rurales, dirigir explotaciones agrarias, destacando en la elaboración de vinos, aceites o quesos que conquistan premios dentro y fuera de nuestras fronteras. Mujeres valientes, apegadas al terruño, capaces de conquistar nuevos espacios sin hacer ruido.
Las mujeres en la PAC
Cabe subrayar, que las mujeres representan ya más del 37% de perceptores de las ayudas directas de la PAC en España y más del 26% de las ayudas recogidas en el segundo pilar de la PAC, en los programas de desarrollo rural, según se desprende de los últimos datos ofrecidos por el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA).

Con estas cifras, confiamos en que las mujeres estén presentes en las medidas que finalmente recoja el Plan Estratégico Nacional para superar las brechas de género en la aplicación de la próxima PAC. Unas medidas que deben permitir atender las demandas de las mujeres y los jóvenes que ven en el sector agrario su futuro laboral y que son la savia nueva que necesita el medio rural para fijar población en la denominada «España vaciada».
Defendamos con coraje la dignidad del trabajo en el campo, demostremos que somos «esenciales» y que somos un sector estratégico para garantizar la economía de nuestro país, porque si al campo le va bien, a España le irá bien. Que San Isidro nos ayude, nos dé fuerza e interceda por nuestras familias y por nosotros.
¡Viva San Isidro!