Se buscan jóvenes ganaderos
«La ganadería, especialmente la ovina, es una empresa que pide a gritos la incorporación de jóvenes con ganas de aplicar nuevas tecnologías y avances científicos»
Se buscan jóvenes emprendedores dispuestos a trabajar duro para sacar adelante su propia empresa agraria. Olvídate de festivos ni vacaciones, el horario laboral es flexible, mientras dure la faena.
La prioridad es el cuidado de tu ganado. El aire acondicionado de la oficina no suele funcionar bien en verano, pero en invierno da un fresquito que no veas; y a veces cuando llueve y te coge a cielo abierto, tienes una ducha imprevista.
Sin embargo, los amaneceres son impresionantes en la dehesa, la satisfacción del trabajo bien hecho y saber que llevas tu propia empresa a buen puerto luchando contra las inclemencias de precios del pienso alto, combustible por las nubes, enfermedades a destiempo así como precios de mercado de la producción que no siempre cubren los costes.

Si cumples estas condiciones y tienes amor por los animales, este es tu sitio. Está abierto el plazo para solicitar las ayudas de incorporación a la empresa agraria. Por supuesto, de sueldo ni hablamos, eso depende de tu pericia.
¿Te gusta la propuesta? Te estamos esperando. Incorpórate a la empresa agraria, es una aventura fascinante.
Este anuncio, que bien pudiera servir para hacer alguna cuña publicitaria en cualquier emisora de radio o un anuncio en prensa escrita, denota la realidad del campo. Se han convocado las ayudas para incorporación a la empresa agraria en Andalucía y, hoy más que nunca, es necesaria la incorporación de jóvenes.
Bastaría con darse una vuelta por nuestras explotaciones ganaderas para ver que sus titulares, en la mayoría de los casos, ya tiene una edad próxima a la jubilación y si no hay recambio, la empresa se cierra y la ganadería se pierde.
Relevo generacional
La ganadería en general, y especialmente la ganadería ovina, es una empresa que pide a gritos la incorporación de jóvenes con ganas de aplicar los nuevos conocimientos tecnológicos y aplicar los avances que la ciencia nos ha traído y nos puede traer.

Pero para eso es necesario una incorporación de jóvenes emprendedores con ganas de mojarse (cuando llueva, que esperemos que sea pronto) y apostar por una ganadería de futuro con la aplicación de los nuevos avances en mejora genética, el uso de geolocalización para tener a nuestro rebaño controlado, o el uso del teléfono para tener la planificación reproductiva y productiva de nuestro rebaño.
Lástima que soplan vientos en contra de este barco que va a dificultar su travesía (si el lector me permite el símil marinero), pero lo cierto y verdad es que sin la presencia del agricultor y del ganadero, nuestra despensa alimenticia estará vacía, salvo que nos imaginemos un futuro donde la alimentación sea a base de concentrados proteicos de laboratorio y dónde sustituyamos el campo por mega laboratorios productores de alimento sintético.
Pero este futuro más propio de una novela de ciencia ficción, hoy por hoy no existe y confío que esté lejano. Mientras tanto, necesitamos que aparezcan muchos jóvenes innovadores que quieran invertir su tiempo y esfuerzo en nuestra ganadería, en nuestro entorno rural y en la forma de vida ganadera ligada a la tierra. ¿Te apuntas?