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Cultivos herbáceos

Sequía y altos precios en los mercados cerealistas

«Tener precios altos sin cosecha en Andalucía, no nos servirá de nada»

15/02/2022 Actualizado a las 07:45

Aunque hemos tenido una extraordinaria campaña en todas las materias primas en cuanto a precios, hay cada vez más razones por las que la corrección no sucede. Esta corrección debería darse porque se empieza a sentir la presión de las nuevas cosechas mundiales pero una serie de circunstancias hacen que se sostengan las cotizaciones, para bien de los agricultores.

La primera y más importante es que llegamos al ecuador del mes de febrero con un panorama muy «jodido», por la ausencia prolongada de precipitaciones a nivel global. A nivel local, a la situación de esta campaña, hay que sumarle que ya son varios años de sequía que están haciendo temblar a los pantanos y, por ende, al regadío.

De la dehesa y la ganadería mejor no hablar, por ser la situación más insostenible, también soportando el incremento del precio de los piensos. Cada vez tengo más claro que los ganaderos extensivos debemos tener las cargas ganaderas ajustadas a los años malos de agua y gastar lo mínimo en alimentación externa.

Otras de las principales razones del sostén de los precios en los mercados es el brutal incremento de los insumos agrícolas. El petróleo ha hecho subir el precio del gasoil demasiado en un corto espacio de tiempo. El sector de los abonos está en niveles históricamente altos, casi prohibitivos, por ello hay una gran preocupación mundial. A esto también habría que sumar la tensión política de Rusia y Ucrania, no hay olvidar que este último es uno de nuestros principales proveedores de cereales, aceites de girasol y unos de los principales graneros de Europa.

Aplicación de fertilizantes a los campos / G. F.

La pescadilla que se muerde la cola

Este cúmulo de situaciones puede sostener los precios de los mercados mundiales. Pero quizás la razón más importante es la climatología, si no llueve, no se abona, y además de producirse menos, las cosechas serán de peor calidad. Incluso lloviendo, los precios de los fertilizantes ya han provocado un abonado de fondo deficitario y una primera cobertera muy escasa también.

Con este panorama en los países del entorno mediterráneo, a pesar de que los precios son altos con respecto a la última década, podría ocurrir que no veamos una bajada pronunciada a corto plazo, incluso que se dilatase bastante la situación actual.

Sin cosecha, nos dará igual el precio

Esto nos deja un escenario muy complicado, porque tener precios altos sin cosecha en Andalucía, no nos servirá de nada. Suelo ser optimista con respecto a los agricultores que se suelen quejar muy pronto ante cualquier adversidad, pero estamos entrando en línea roja.

Si no se llueve a corto plazo y se aportan las unidades de Nitrógeno necesarias para el desarrollo del cultivo, el cereal de invierno se puede ir al traste. La siembra de girasol puede aguantar algo más al existir en el mercado variedades de ciclo corto. Pero la clave, como siempre, serán las precipitaciones de los meses de marzo y abril. Ojalá llueva pronto.