También esto pasará
Gestión de la pandemia

También esto pasará

«Desde el campo se está realizando un esfuerzo enorme para asegurar que no falte suministro»

30/03/2020 Actualizado a las 16:51

Cuando el barco navega con la mar en calma y el viento favorable, todo fluye y marcha bien. En esos momentos de bonanza que ahora añoramos, casi todo se tolera y sobrelleva, incluso la figura del «pamplina».

Es fácil encontrarlos en cualquier familia, empresa, en la política sobre todo. Están al acecho y sus características son invariables: una capacidad y necesidad ilimitada de mostrar su auténtica naturaleza a las primeras de cambio y por tanto de causar daño, derivado de su propia ignorancia e incapacidad.

Son un peligro que siempre amenaza en silencio, no los vemos venir pero, sin duda, están ahí. No es momento de poner ejemplos, seguro que a todos nos vienen a la cabeza infinidad de casos. Es pues el momento de protegerse de ellos, eso sí, con mascarilla.

Me viene a la memoria la frase que unos sabios dieron por encargo a un poderoso Emperador chino para que sirviese en cualquier situación, descrita en la novela de Milena Busquets del mismo título: «También esto pasará…el dolor y la pena pasarán, como pasan la euforia y la felicidad».

Comprobamos que el miedo es libre y cómo unos lo convierten en responsabilidad, tesón, esfuerzo, solidaridad, alegría, bondad, arte, amor, ingenio, esperanza, valores… En definitiva, en todo lo bueno que puede ofrecer el ser humano.

Esfuerzo a pie de campo

Desde el campo y pasadas las vicisitudes logísticas del inicio del confinamiento, se está realizando un esfuerzo enorme para asegurar que no falte suministro a una población que trata de dar lo mejor de sí, como no podía ser de otra manera.

Hablo del campo porque es lo que conozco, pero habría que mencionar a tantos colectivos que ponen en riesgo su salud para salir de este problema a pesar de todo, como los sanitarios, farmacéuticos, cuerpos de seguridad, la distribución, la banca (gran olvidada estos días), limpieza, etc. Todos ejerciendo con profesionalidad sus funciones vitales para una sociedad en jaque.

Pero, paralelamente, comprobamos que corremos otro riesgo, uno que, como un virus que es, ya teníamos latente, que está dando la cara alarmantemente y que desgraciadamente no desaparecerá tan fácilmente. Este no es otro que tener a tanto pamplina al frente de responsabilidades.

Son esos seres que viven en un mundo paralelo inventado por y para ellos, y que comprobamos estos días tan ajeno a la realidad, a la nuestra claro, a la de los ciudadanos que van a arreglar sin duda esto, a la de quienes siempre lo arreglan, a la de los que siempre suman frente al pamplina que simplemente resta, especie ésta que es lo único que hace, que sabe hacer.

Algo inherente a su propia naturaleza, consustancial al ecosistema que ha inventado, que la sustenta y protege y que ella misma intenta, una y otra vez, incomprensiblemente torpedear. Es en estos momentos difíciles cuando se nos brinda una oportunidad única para detectarlos y protegernos de ellos cara al futuro. Es cuando más fácilmente podremos fortalecernos para que no vuelvan.

Escrito por

Manuel Altava

Vicepresidente 2º de Asaja Sevilla

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