El vacuno de carne resiste en pie
«Las exportaciones durante el pasado mes de Ramadán han posibilitado que el sector se haya mantenido 'vivo'»
Una vez terminado el estado de alarma decretado en España por la crisis del Covid-19 podríamos, de alguna manera, resaltar que el sector de vacuno de carne en nuestro país ha resistido en pie durante estos meses. Es cierto que el sector en su conjunto ha sufrido mucho y sobre todo en algunas categorías, pero las exportaciones durante el pasado mes de Ramadán han posibilitado que se haya mantenido «vivo».
Es ahora, en la temporada de verano, cuando el consumo nacional todavía baja más, y donde tradicionalmente el turismo tiraba de alguna manera de la producción, cuando se está comprobando que empieza a sobrar bastante carne, y sobre todo de añojo, el cual no para de bajar en todas las lonjas nacionales desde hace algunas semanas. Estas son pequeñas bajadas semanales pero constantes y, por tanto, se traducen en una tendencia bajista muy preocupante, en el sentido en el que no se ve su fin.
Esto puede afectar de forma muy negativa al, por ahora y desde haces meses, estable mercado de los terneros para cebadero. Estos se han estado cargando con toda normalidad, incluso durante todo el estado de alarma, exceptuando las dos primeras semanas de paralización casi total del país. A esta normalidad solamente habría que puntualizar el descenso de precio que se produjo al principio de la pandemia y que afectó en un 15% tanto a machos como a hembras con respecto al año pasado.
Llegada del verano
Por estas fechas se lleva a cabo la mayor parte de las matanzas de vacas de desecho, coincidiendo con el final de la primavera y, por tanto, con el mayor peso vivo de estos animales. Este año habría que comentar dos particularidades: en primer lugar, una primavera «histórica», muy buena, que ha hecho que las matanzas se hayan retrasado y que ha conseguido que este desecho vaya con más peso del habitual a matadero. Por otro lado, una competencia con carne de vacuno de lidia, el cual, por motivos del cierre de todo espectáculo taurino ha ido en masa a matadero.
Todo esto ha repercutido en que el precio del vacuno mayor estuviera a la baja hace unas semanas, pero las cotizaciones se están recuperando como se refleja en las mesas de la semana pasada.
Otro indicador positivo es la apertura del mercado filipino a la entrada de carne de vacuno español. Después de la buenísima noticia del primer trimestre del año de la apertura del mercado japones, el gobierno de Filipinas comunicó al Ministerio de Agricultura la apertura de su mercado a la entrada de carne de vacuno de España, después de un largo proceso de negociación iniciado en 2017.