Entre estrategias y políticas
Vacuno de leche

Entre estrategias y políticas

«La tan cacareada, y esperada por el sector, Ley de la Cadena Alimentaria no solo no se aplica, sino que sirve de elemento de mofa a la distribución y a la industria»

02/08/2021 a las 11:52

Juan Rafael Leal Rubio

Presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía

A finales de 2019 y principios del 2020, hasta llegar la pandemia del Covid-19, el sector agrario andaluz protagonizó una serie de movilizaciones históricas en la que, entre otras cosas, reclamó un precio digno para las producciones agrícolas y ganaderas con el único y justo objetivo de garantizar la rentabilidad de las explotaciones. Con la crisis sanitaria y las consecuentes restricciones de movilidad, dejamos las reivindicaciones a un lado y entendimos que apremiaba seguir produciendo alimentos seguros y de calidad como la leche de vaca.

Ahora nos volvemos a encontrar con movilizaciones en el sector del vacuno de leche, un producto alimentario que no podemos olvidar es básico y cuyos productores soportamos su continua depreciación. Se dice falsamente que la crisis de precios de la leche de vaca está motivada por el aumento de los costes de producción.

Este es un factor más pero no el único. Como productores, los ganaderos entendemos la necesidad de los agricultores de cereales de valorar sus cultivos. Si bien no puede ser que para que un sector gane se tenga que arruinar otro.

vacuno
Ganado bovino / Agrónoma

Un sector clave

El vacuno de leche es una actividad clave para numerosas comarcas de Andalucía, donde todavía sobreviven 475 explotaciones que producen aproximadamente 600.000 toneladas de leche, fijan población al territorio, especialmente al medio rural, y dan empleo directo a más de 1.500 personas, sin olvidar todos los puestos de trabajo indirecto que crean como veterinarios, logística y todos los relativos a la industria envasadora. Un sector que cumple además con todos los requisitos agroambientales y de bienestar animal exigibles y con unas necesidades importantes de inversión.

No. Nuestra situación no es coyuntural, sino estructural. Acumulamos años de pérdidas, independientemente de la subida o la bajada de los costes de producción. Se preguntarán entonces por qué hemos llegado a esta situación. Básicamente por la presión de la distribución sobre la industria y por la de la industria sobre el ganadero. Motivo por el que el vacuno de leche suma cerca de 10 años de inmovilismo en los precios percibidos, y cuando se mueven es a la baja y en perjuicio del primer eslabón, el ganadero.

En el caso del modelo cooperativo, merece una mención especial –y así lo aplaudo- el hecho de que las industrias cooperativas cedan su margen de beneficio a sus socios y a aquellos colectivos a los que compra para evitar que la sangría en el cierre de explotaciones sea aún mayor.

Ley de la Cadena

La tan cacareada, y esperada por el sector, Ley de la Cadena Alimentaria no solo no se aplica, sino que sirve de elemento de mofa a la distribución y a la industria. Por ello, no nos queda más remedio que recurrir a la Agencia de Información y Control Alimentarios -la conocida AICA- para que aplique el régimen sancionador.

Y mientras toma y no toma sus decisiones, las explotaciones continúan acumulando pérdidas y los ganaderos seguimos preguntándonos dónde está la Administración para hacer valer aquel Acuerdo por la estabilidad y sostenibilidad de la cadena de valor del sector del vacuno de leche que nos hizo firmar a todos los implicados (productores, industria y distribución) hace apenas seis años.

Distintos tipos de leche en un supermercado / Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía

La distribución, con su política de SPB (aquello de siempre precios bajos) o el lema de lo que cuesta mucho vale poco con precios de 0,56 euros en los lineales, hace un flaco favor al sector productor y ni siquiera al consumidor, concienciado ya de que todos los eslabones de la cadena alimentaria deben percibir un precio justo. Sin embargo, con una diferencia de 5 céntimos entre producción y venta, esto del precio justo se me antoja harto complicado, por no decir imposible.

Problema estructural

Agradecemos la subida del precio de la leche por parte de algunas cadenas de distribución y esperamos un efecto de arrastre hacia el resto de las cadenas. No obstante, esto es poco pan para hoy y hambre para mañana.

Para resolver el problema estructural del sector, el litro de leche debería tener una subida de al menos 10 céntimos para el ganadero y quedar repercutido en el lineal. Por tanto, a mi entender, la solución a largo plazo pasa obligatoriamente por volver a sentar a la mesa a todas las partes implicadas, como ya ocurrió en 2015. Me refiero a los ganaderos, a la industria (cooperativa y no) y a la distribución.

Todos juntos, coordinados por el Ministerio de Agricultura, debemos dibujar una estrategia que garantice la sostenibilidad, la rentabilidad y la competitividad del sector a largo plazo. Sólo así se encontrarán las medidas adecuadas y se dejará de parchear un problema ya endémico para el vacuno de leche.

Escrito por

Juan Rafael Leal Rubio

Presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía

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