Se abarata un 16% el aceite de oliva en el campo, pero en los supermercados sigue superando los 9,50 €/litro
Las bajadas de los precios en origen, influidos por la próxima cosecha, que será mejor que la anterior, aún no se notarán en los lineales
Los precios del aceite de oliva en origen (es decir, al salir de la almazara), siguen cayendo. Según el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, el aceite de oliva virgen extra se ha situado en esta última semana a 7,46 €/kg, un 16% menos que hace tan solo un mes, cuando su precio alcanzaba los 8,80 €/kg.
Esta bajada, que también se ha extendido al resto de categorías oleícolas (virgen y lampante), lleva varias semanas haciéndose más acusada. ¿El motivo principal? Las buenas expectativas para la siguiente cosecha gracias a las últimas lluvias, que está haciendo que muchos quieran vender con celeridad su aceite.
Sin embargo, esta contención en los precios no se está notando en los lineales. En las principales cadenas, como Mercadona, Lidl o Carrefour, el aceite de oliva virgen extra sigue superando, con creces, los 9 euros el litro, incluso en marcas blancas. De media, el precio del aceite de oliva virgen extra es de 9,50 €/litro en los supermercados andaluces.
Y es que la distribución aún tiene aceite de oliva que adquirió ‘muy caro’, por lo que es esa subida la que está repercutiendo en las botellas y garrafas que están a disposición de los consumidores. Eso sí, aún queda una ‘oportunidad’ para encontrar aceite de oliva a un mejor precio o, al menos,
Así serán los próximos meses
No obstante, sí que se da por hecho que el aceite de oliva bajará su precio, como muy tarde, al inicio de la nueva campaña, en octubre. Es decir, habrá que esperar, al menos, unos meses críticos en los que los precios del aceite podrán sufrir oscilaciones. De hecho, las cooperativas han avisado de que podría darse un stock de enlace (el aceite que ‘sobra’ de una campaña a otra) tan corto, que habrá problemas para abastecer al mercado, lo que llevaría «a situaciones de tensión entre la oferta y la demanda» y, por tanto, a posibles nuevas subidas de precios.