El aceite de oliva adulterado se retira de varias cadenas de supermercados españolas
La marca 'La Andaluza' mezcla aceite de oliva con aceite de girasol, algo prohibido por la norma de calidad española
La envasadora de aceite Acesur ha anunciado que retirará del mercado su marca ‘La Andaluza’, objeto de la polémica tras la denuncia de la UPA (Unión de Pequeños Agricultores), sobre su contenido, mezcla de diferentes aceites de oliva y girasol.
De hecho, tras conocer que se retirará de los lineales tras estar a la venta varias semanas en grupos de distribución como Alcampo, Supermercados MAS o Eroski, UPA ha mostrado su «satisfacción». Fue, precisamente, en una reunión con la organización agraria donde representantes del grupo Acesur reconocieron su intención de retirar el producto.
Abaratar el precio
Cabe recordar que UPA denunció públicamente, a finales de abril, la introducción en el mercado de este producto, que contiene aceite de oliva y aceite de girasol mezclado con la intención, aseguran, de «abaratar el precio y atraer a los consumidores».
Llama la atención además que esta es una práctica fraudulenta en España, ya que la norma de calidad del aceite de oliva establece como exigencia a los envasadores que no se puede mezclar aceite de oliva con otras materias primas.
Sin embargo, no es ilegal a nivel europeo, por lo que los aceites se envasan en Portugal y después se comercializan aquí, comprometiendo la calidad y el buen nombre del sector oleícola español.
Prohibición de la UE
Desde UPA han reiterado que la Unión Europea debe prohibir este tipo de aceites de mezcla, «pues no buscan ofrecer un nuevo producto a los consumidores, sino que sólo persiguen abaratar la categoría del aceite, a costa de la calidad del producto».
Además, han advertido que seguirán «muy vigilantes» para que efectivamente se retire este producto de los lineales. «Lo ocurrido con este caso debe ser un aviso a navegantes para evitar prácticas que puedan inducir al fraude y al engaño. El aceite de oliva debe ser un producto que se proteja y se mime por parte de todos», sentencian. «Nuestra cadena alimentaria debe basarse en la justicia y en la transparencia, desde el origen al destino», han concluido.