X
Agricultura

El sector olivarero, preocupado por la logística: «Se está hablando más del camión que de la aceituna»

Grandes empresas aceiteras como Sovena, Migasa o Acesur analizan la situación del mercado oleícola en una jornada organizada por el Puerto de Sevilla

11/11/2024 Actualizado a las 09:51

La logística, como eslabón de la cadena, es uno de los grandes retos a afrontar del sector oleícola. Así se desprendió de la mesa redonda «Tendencias del sector oleícola y retos en materia logística», celebrada en el marco de unas jornadas convocadas por el Puerto de Sevilla que contaron con numerosos asistentes del sector empresarial, industrial y agroalimentario.

«Al sector del aceite de oliva le espera un futuro completamente distinto», reconocía Carlos Jiménez, director de Operaciones de Acesur, en un debate moderado por la presidenta de Asaja Sevilla, María Morales. Y es que, tras dos años marcados por una cosecha española muy baja y unos condicionantes geopolíticos muy fuertes, el directivo de Acesur destacaba como factor importante para entender las tendencias del mercado que «hay una deslocalización muy importante de la producción».

«En los últimos 30 años, España ha producido aproximadamente un 60% del total de aceite de oliva mundial, pero en el futuro nos vamos a encontrar con un porcentaje cercano al 30% por la entrada en juego de otros países», detallaba. Esto va a hacer, sin duda, que haya «más importación y exportación de aceite de oliva», donde entra en juego la asignatura logística.

A esto se une, según Ignacio Ladrón de Guevara, director comercial del Grupo Migasa, un contexto internacional complicado en el que, además, se suma ahora un presidente de EEUU ejemplo de política extremadamente proteccionista, a la guerra de Ucrania y la de Oriente Medio.

España, primer exportador del mundo

«Es muy complicado gestionar la exportación a nivel mundial y, sin embargo, España es el primer exportador del mundo de aceite de oliva, algo que no todo el mundo sabe», recordaba el directivo de Migasa. Además, reconocía que estos «años difíciles», en los que la subida de precios ha propiciado una caída del consumo muy grande, trae un nuevo reto para los próximos: recuperar esa cuota de mercado perdida «a través de mucha promoción».

Botella de aceite de oliva / Agrónoma

Por su parte, Nuno Santos, director comercial de Sovena, era mucho más optimista, asegurando que el aceite de oliva «está muy posicionado dentro de las estrategias saludables», y que aún «tiene mucho margen de crecimiento».
Sin embargo, los tres ponentes coincidían en un aspecto muy positivo: si el consumo ha bajado un 25% en estos últimos dos años, la disponibilidad de aceite lo ha hecho un 26%, por lo que «se ha vendido todo el aceite de oliva que hemos producido», y lo ha hecho a precios muy altos, lo que demuestra «la fiabilidad y robustez del sector». «Siempre se ha dicho que un litro de aceite no se vendía por encima de los 4 euros y hemos conseguido venderlo a 10», recordaba Jiménez.

Cambios para el futuro

En referencia a la logística, los representantes de las tres industrias aceiteras reclamaban a los operadores «eficiencia y fiabilidad», con la intención de que se puedan «optimizar tanto costes como tiempo». En este punto, Ignacio Ladrón de Guevara quiso hacer hincapié en que uno de los grandes retos logísticos de cara a los próximos veinte años está en el transporte más cercano al campo. «Acabamos de terminar la campaña de verdeo y apenas si hay camiones para transportar la aceituna», se lamentaba. «¿Cómo va a ser la logística dentro de veinte años, ahora que cuesta lo mismo traer un barco de Argentina que un camión de Burgos?».

Esa pregunta, la de cómo va a manejar España el cambio de paradigma que se avecina en la logística interna, es una de las «grandes preocupaciones» del sector oleícola. «Este año, a punto de que se generalice la recolección de aceituna, se está hablando más del camión que del aceite», insistía.

Aceite de oliva / A. S.

Los precios

En cuanto a los precios, una de las grandes preguntas que rodea al sector oleícola, todos los ponentes coincidieron en que «bajarán», aunque es difícil prever cuándo lo harán y hasta qué punto.

«Es complicado adivinar dónde vamos a llegar, vamos a tener una buena campaña, en torno a 700.000 toneladas de aceite más que el año pasado y, si el año hidrológico a partir de febrero es bueno, la próxima cosecha también lo será», afirmaba Ladrón de Guevara, que sí puntualizaba que «el sector debe aprender que, si el aceite de oliva se vende a 8 euros, no tiene por qué llegar a los mínimos de 2 euros/litro». «Estos años de crisis nos han enseñado que es un sector fuerte, bien valorado y posicionado, una baza con la que debemos seguir jugando en los próximos años, cuando sí haya más aceite de oliva disponible», concluía Carlos Jiménez.

Además, todos coincidían en reclamar más simplificación burocrática y en asegurar que la inteligencia artificial, y las nuevas tecnologías en general, tienen que formar parte del futuro del sector, «aunque hay que concretar cómo hacerlo», pues lo cierto es que, a nivel productor, ahora mismo no hay demasiados avances.

La VII Jornada de Logística Portuaria de Sevilla también hizo hincapié en la importancia del Puerto hispalense para el sector del aceite en general, no solo de oliva, aunque este supone un porcentaje muy importante de las mercancías.

Según especificó Ángel Pulido, director de la Autoridad Portuaria de Sevilla, se ha crecido más de un 50% en el último año. «Esperamos cerrar el año con cerca de 500.000 toneladas de aceite de importación, una cuota de mercado de casi el 14% a nivel nacional».