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Aceituna de verdeo

Andalucía le gana el pulso a Extremadura y logra protección nacional para la IGP ‘Aceituna Manzanilla Sevillana’

El BOE ha publicado la protección nacional transitoria para esta marca, un paso más para su tramitación europea

07/11/2024 Actualizado a las 14:03

La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la concesión de la protección nacional transitoria a la Indicación Geográfica Protegida (IGP) ‘Aceituna Manzanilla de Sevilla’, que se registrará también a nivel comunitario como IGP ‘Aceituna Manzanilla Sevillana’.

De esta forma, avanza el proceso de inclusión de la mención de calidad en el registro europeo de Denominaciones de Origen (DO) e Indicaciones Geográficas Protegidas y los productores pueden empezar ya a certificar y comercializar las aceitunas amparadas por la IGP.

Con la publicación en el BOE, la ‘Aceituna Manzanilla de Sevilla’ queda protegida a nivel español mientras continúa su tramitación para contar con la aprobación final de la Comisión Europea a su registro comunitario.

Se trata de un paso más en el conflicto que la Junta de Andalucía tiene con Extremadura. Y es que la Junta, a instancia de los productores, solicitó al Ministerio de Agricultura la protección nacional transitoria que ahora le ha sido concedida, dando la razón al sector andaluz en detrimento de los extremeños que, apoyados por la Junta de Extremadura, consideran «ilícita» esta figura de calidad y argumentan que tienen el mismo proceso de producción para su aceituna carrasqueña que, sin embargo, queda fuera de la IGP.

La Junta de Andalucía retomó la tramitación tras una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en la que se planteó como «único vicio de nulidad» de la primera solicitud la delimitación geográfica, por lo que se eliminaron varios municipios de Huelva para esta última petición.

El reconocimiento de la IGP para los productores sevillanos «no impide que los extremeños puedan seguir comercializando las aceitunas de esta variedad en sus mercados actuales ni constituye una infracción contra los derechos de estos productores siempre que no utilicen el nombre de la IGP. Su registro vendrá a reconocer y poner en valor esta labor desarrollada durante décadas por los productores de la provincia de Sevilla, con los derechos y protección previstos en el Reglamento de la Unión Europea», aseguran desde la Junta.

Protección internacional

Desde la Junta de Andalucía insisten en que el reconocimiento de la IGP por parte de Bruselas supondrá, además, un aval de calidad diferenciada también en aquellos países terceros con los que la Unión Europea suscriba acuerdos comerciales. Asimismo, será un respaldo reforzado en caso de que un territorio decida aplicar algún tipo de arancel de entrada a las exportaciones andaluzas.

Además, desde la Junta de Andalucía se vigilará cómo evoluciona el mercado internacional tras las palabras de Donald Trump en campaña electoral sobre la posible imposición de tasas a la importación de productos agroalimentarios europeos. «La Consejería de Agricultura se mantendrá al lado de los productores y comercializadores andaluces para ayudarles, en el marco de sus competencias, a intentar contrarrestar las pérdidas que se pudieran registrar», asegura el departamento que dirige Ramón Fernández-Pacheco.

Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla / IGP Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla

«A pesar de los desafíos y contratiempos surgidos en la tramitación de estas IGP, la a Junta de Andalucía ha demostrado estar a la altura de las circunstancias, defendiendo los intereses de nuestros agricultores e industriales y la legitimidad de nuestras aceitunas por conseguir unas etiquetas de calidad», aseguran los productores.

«La diferenciación de las aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla, es vital para asegurar la supervivencia de estos cultivos tradicionales, en el competitivo mercado global en el que nos encontramos. Estas IGP permiten proteger el valor añadido de nuestras aceitunas frente a productos genéricos, garantizando a los consumidores una calidad superior y una garantía de origen, además de una transformación peculiar (al ‘estilo sevillano’), insisten. Esta diferenciación es, además, «clave para mantener la rentabilidad de nuestras explotaciones agrícolas, asegurando que nuestras variedades tradicionales puedan competir en igualdad de condiciones», aseguran desde la asociación.

Características de las aceitunas

La Indicación Geográfica Protegida ‘Aceituna Manzanilla de Sevilla’ ampara frutos verdes de mesa de esta variedad aderezados de la forma tradicional en la provincia sevillana, que se establece como zona de producción y elaboración permitida para estos alimentos, aseguran desde la Consejería. Por tanto, se deben llevar a cabo en este territorio todas las actividades que engloba la elaboración de las aceitunas de mesa, entre las que se encuentra la recolección manual de los frutos mediante la técnica del ‘ordeño’, el pesaje, la limpieza y clasificación, el lavado, la colocación en salmuera o conservación y, en su caso, el deshuesado y relleno.

El pliego de condiciones de la futura IGP establece que las aceitunas amparadas por esta mención de calidad se podrán clasificar en dos categorías (Extra y Primera) y comercializarse bajo tres presentaciones. En este sentido, podrán identificarse como ‘Aceituna Manzanilla de Sevilla’ tanto aquellas que se venden enteras, como las deshuesadas y las rellenas de pimiento, pimiento del piquillo, cebolla, almendras, apio, anchoa, cáscara de naranja o limón, avellana, alcaparras, atún, salmón, queso, jamón, ajo, limón y chile jalapeño, o las pastas naturales de estos alimentos.

La ‘Aceituna Manzanilla de Sevilla’ se caracteriza, entre otras cuestiones, por su forma esférica y simétrica; su piel fina; su hueso pequeño que se desprende fácilmente; y su sabor fino, sin amargor y equilibrado en acidez y sal.