Antonio Gago: «Carmona está volviendo a apostar por el cultivo del olivar de almazara»
La cooperativa Agrícola Carmonense está ya trabajando en un proyecto para dotarse de una fábrica para molturar aceitunas en un plazo máximo de cinco años
La cooperativa cerealista de Carmona está virando a sus orígenes agrarios, cuando el olivar dominó las tierras de la campiña durante toda la época romana. Agrícola Carmonense nace cuando todo ese olivar tradicional y de secano, heredado de una cultura milenaria, se reconvierte al cereal a partir de la década de los 70, y actualmente el trigo y el girasol continúan siendo las principales actividades económicas de la cooperativa.
No obstante, la crisis de precios en la que están sumidas estas producciones hacen que los agricultores «vuelvan a apostar por el olivo, aunque en plantaciones con riego y en marco superintensivo», declara el presidente, Antonio Gago. El cultivo está experimentando «un crecimiento exponencial», al que la cooperativa quiere dar respuesta dotándose de una fábrica almazara en un plazo máximo de cinco años.
-¿El cereal y el girasol siguen teniendo futuro dentro de la cooperativa?
-La superficie total cultivada en Agrícola Carmonense asciende a 14.000 hectáreas, de las que 6.000 son de cereal, 4.000 de girasol, 1.800 de olivar, aunque en continuo crecimiento; y otras 500 de algodón. Contamos con 420 socios directos y unos 2.100 socios colaboradores. Por tanto, nuestra principal actividad económica viene del trigo y el girasol. Son cultivos que están siendo deficitarios en términos de rentabilidad en las últimas campañas, tanto por las malas condiciones climáticas como por que las cotizaciones en los mercados tampoco están ayudando. Y es una de las razones por las que muchos socios están volviendo a apostar por el olivar, en detrimento principalmente del girasol, que está teniendo una bajada en las siembras entorno al 20-25% en los últimos años. No obstante, en la vega de Carmona, donde la tierra es muy arcillosa, el olivar no se da bien, por lo que sólo podemos sembrar girasol o dejar la tierra en barbecho.
-Hay quien piensa que la colza o la quinoa pueden ser alternativas al girasol. ¿Se lo plantea la cooperativa?
-La colza es un cultivo que en el sur no termina de implantarse. En los últimos 30 años ha habido dos momentos en que se ha intentado cultivar en la cooperativa, pero el clima de Carmona no ayuda a hacer viable este cultivo. Además, la colza tiene los mismos gastos que el trigo duro y las expectativas de producción no son, ni por asomo, las mismas, y eso echa para atrás a muchos agricultores. En cuanto a la quinoa, es verdad que el cultivo está experimentando cierto crecimiento, pero está prácticamente demostrado que necesita un apoyo de riego en el periodo de la nacencia. Así que, o tienes agua para el riego o puedes tener dificultades, al menos en tierras como las nuestras. Nosotros seguimos apostando por el girasol en Andalucía, pues pensamos que a día de hoy puede ser un cultivo interesante pues, en circunstancias normales, puede ser hasta más rentable que un cereal. La producción andaluza de girasol no supone ni la mitad de la capacidad total de molturación de la industria, que alcanza 1.300.000 toneladas, por lo que para mantener las fábricas a pleno rendimiento se importan casi un millón de toneladas de pipas de girasol de países del Este. Por tanto, hay nicho suficiente para producir más y que la industria no tenga que importar.
-¿Cómo se plantea la próxima campaña de siembras?
-Las previsiones son las mismas que en la campaña anterior, pues tenemos unas producciones muy estables. Además, el marco normativo de las ayudas europeas también nos obliga a sembrar una serie de cultivos. Otra cuestión es el problema de la lluvia, pues si continúa la situación actual tendremos por delante una campaña complicada.
El olivar
-La cooperativa pertenece al grupo Manzanilla Olive. ¿Cuánto de su olivar se destina a mesa y cuánto a almazara?
-Tenemos más de 1.000 hectáreas de olivar de mesa y unas 800 de olivar de almazara, éste último, como hemos dicho anteriormente, en expansión. Ambos olivos se riegan con agua de pozo principalmente. Respecto a la campaña del verdeo, ya terminada, ha sido mala, pues calculamos una caída productiva del 30% respecto a la campaña pasada. La gordal es la variedad reinante, en la que hemos estado más estables en producción y en calidad. En cambio, la variedad manzanilla sí se ha visto más afectada por el clima, por lo que mucha aceituna se ha tenido que quedar en el árbol y se recolectará para almazara, cuya campaña estamos iniciando ahora. Las perspectivas son de una campaña corta, aunque a diferencia del año pasado parece que los rendimientos, que fueron malos, van a ser mejores. Toda nuestra producción de aceitunas la comercializamos a través del grupo Manzanilla Olive, vía por la cual también exportamos.
-¿El olivar de almazara, entonces, superará al de mesa en la cooperativa?
-Pensamos que en los próximos cinco años, el olivar de almazara va a duplicar al de mesa. Es una tendencia generalizada en toda la provincia de Sevilla. De hecho, hay estudios de la Universidad de Jaén que apuntan a que en un plazo entre cinco y diez años, Sevilla se convertirá en la primera provincia productora a nivel nacional de aceite de oliva, tanto por el crecimiento de las plantaciones de olivar como por el tipo de olivar que se está imponiendo. Y dentro de la provincia, Carmona va a ser una gran productora de aceite de oliva. Por ello, el consejo rector de la cooperativa ya está trabajando en un nuevo proyecto para la creación de una fábrica almazara.
-¿Para cuándo se prevé que entre en funcionamiento?
-Aún se está trabajando en el proyecto, pero esperamos tenerla operativa en un plazo máximo de cinco años. El crecimiento de un olivar en superintensivo y casi monovarietal va a dar lugar a una campaña corta, de entre 30 y 40 días, donde se va a concentrar mucha producción que hay que molturar sobre la marcha. Las almazaras actualmente no están preparadas para esto, por lo que son necesarias más industrias dotadas con una alta capacidad de molienda diaria. Esta cooperativa pretende dar respuesta a esta necesidad que van a tener nuestros agricultores, y ya tenemos un gabinete trabajando en este proyecto.
-¿Qué otros proyectos prevé la cooperativa a medio-corto plazo?
-Ampliar nuestras instalaciones para almacenar grano. Hemos pasado de una media de 15.000 toneladas de cereal a estar en torno a las 27.000 toneladas, lo que nos obliga a tener que buscar naves exteriores. Por ello, llevamos varios años trabajando con el Ayuntamiento de Carmona para ver si nos dan los permisos necesarios para realizar una ampliación dentro de nuestro propio terreno.
Diversificación
-Carmona es referencia europea en nuevos cultivos como el aloe vera, gracias a la Finca Las Coronas, y también se está apostando por el pistacho de la mano de Pistachos del Sol. ¿Cómo ve esta diversificación de cultivos?
-Necesitamos a gente capaz de poner en valor productos que son muy nuestros, como es el caso del aloe vera, aunque sea en pequeñas parcelas. Además, a raíz de esta iniciativa, ya tenemos a algún socio que también se ha animado a cultivarlo. En cuanto al pistacho, estamos también muy expectantes de cómo va esta experiencia, por si resulta una alternativa rentable para nuestros socios. La cooperativa sí ha apostado por el almendro, y este año ya hemos recogido nuestra primera cosecha de almendras, aunque ha sido algo testimonial. Agrícola Carmonense está para dar servicio y prestar apoyo a los agricultores, también a los más innovadores.