¿Tu perro consume aceite de oliva virgen extra? Estos son sus beneficios
Un nuevo enfoque nutricional asegura que el consumo de AOVE en dosis controladas mejora la salud de las mascotas
Con una población estimada de 900 millones de perros a nivel mundial, el nuevo enfoque nutricional, que plantea que el aceite de oliva virgen extra es un aliado para la longevidad y el bienestar de las mascotas, es más que una buena noticia: se convierte en una oportunidad más para el sector oleícola.
Y es que, como recoge el consultor estratégico especializado en el aceite de oliva Juan Vilar, si cada perro consumiera el 10% del consumo humano per cápita de aceite de oliva virgen extra, «su ingesta global igualaría a la de países como Túnez, tercer productor mundial».
Los cinco beneficios
En concreto, son numerosos los estudios científicos que sugieren que el AOVE, administrado con moderación, puede ofrecer importantes beneficios para la salud canina:
- Mejora las articulaciones y la movilidad. Gracias a su contenido en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) y polifenoles con efecto antiinflamatorio, el AOVE puede aliviar los síntomas de artitris y mejorar la movilidad, especialmente en perros mayores.
- Control del peso: a pesar de su alto índice calórico (120 kilocalorías por cucharada), el aceite de oliva virgen extra favorece la descomposición de las células grasas y reduce el apetito, lo que lo convierte en un gran aliado para perros con sobrepeso.
- Piel y pelaje más sanos: el aceite aporta hidratación celular y refuerza el brillo y la fortaleza del pelo, siempre y cuando no se aplique directamente, sino mezclándose con la comida.
- Prevención del deterioro cognitivo. Al igual que en humanos, los polifenoles del AOVE pueden retrasar la aparición de la Disfunción Cognitiva Canina (DCC), que se compara con el Alzheimer.
- Apoyo inmunológico y digestivo. Favorece la salud cardiovascular, protege contra las enfermedades degenerativas y mejora el tránsito intestinal.
Aceite de oliva / Agrónoma
¿Qué dosis se recomienda?
Según los expertos, la recomendación es de una cucharadita al día por cada 13-14 kilos de peso, aunque es importante comenzar con dosis pequeñas, especialmente si el perro tiene el estómago sensible, y consultar previamente al veterinario.
No obstante, hay que tener cuidado con los excesos, pues no todos los perros toleran bien el aceite. Un exceso puede causar diarrea, vómitos e, incluso, pancreatitis.
«El aceite de oliva virgen extra, siempre que se use con responsabilidad y asesoramiento veterinario, puede convertirse en un suplemento natural, preventivo y económico para mejorar la salud de los perros. Un ingrediente ancestral que, además de cuidar a las personas, podría también cuidar a sus mejores amigos», resume Juan Vilar.