Cooperativas de Jaén se plantean no abrir sus puertas ante la «pésima campaña oleícola» que se presenta
Sindicatos y Cooperativas Agro-alimentarias de la provincia piden a las administraciones medidas para aliviar la situación
Los sindicatos CCOO y UGT y Cooperativas Agro-Alimentarias en Jaén han reclamado medidas que contribuyan a paliar el «problema gravísimo e histórico» que va a suponer una segunda mala campaña de aceituna en la provincia, tanto para las cooperativas (entre las que ya hay que se plantean no abrir por la escasa molturación que se prevé y los costes que conllevaría) como para sus empleados, que se quedarían sin trabajo.
De ahí que hayan firmado un acuerdo que llevarán al Gobierno de España, la Junta de Andalucía y la Diputación pidiendo que, en función de sus posibilidades, pongan sobre la mesa herramientas que den cobertura a ambas partes.
Serían, sobre todo, medidas sociales excepcionales para los trabajadores, muchos de los cuales son fijos discontinuos y se contratan en cada campaña, y la posibilidad de acuerdos intercooperativos para que varias entidades se unan y molturen en unas únicas instalaciones, de modo que ahorren costes de personal y funcionamiento.
Son acuerdos ya previstos en la Ley de Cooperativas, si bien hay «normas externas que los condicionan», como convenios colectivos, por lo que se quiere evitar esas «lagunas jurídicas».
Así lo han indicado en rueda de prensa el presidente de Cooperativas Agro-Alimentarias en la provincia, José Manuel Espejo; el secretario de Organización de Industria de CCOO-Jaén, Ángel Lahita; el secretario general de UGT FICA en Jaén, Domingo Ocaña, y el secretario de Organización de esta federación, Antonio Marcos.
Sin costes para las cooperativas
Este último ha explicado que el objetivo de los sindicatos es que «ninguno de los trabajadores del sector se va a quedar atrás», por lo que velarán para que «se incorporen a la almazara si puede ser y, si no puede ser, tengan medidas sociales suficientes para poder aguantar la campaña y no tener que irse de sus municipios».
«Estamos en el mismo barco que Cooperativas Agro-Alimentarias para que tampoco le suponga un coste añadido a la cooperativa, porque tampoco va a tener ingresos este año», ha señalado.
Más de 3.500 trabajadores
Marcos ha precisado que el sector industrial del aceite de oliva cuenta en la provincia de Jaén con unos 3.500 o 4.000 trabajadores y, aunque muchos son fijos discontinuos que se incorporan en la campaña, también hay fijos. «Se van a ver afectados todos», ha dicho para añadir que ya se están firmando ertes en cooperativas que tienen fijos y «solidariamente» los meses de paro se van alternando entre ellos.
150 millones de pérdidas
El secretario general de UGT FICA en Jaén ha subrayado que, «aun pensando que el año pasado fue malo, este quizás pueda ser peor». «Se van a perder una cantidad de puestos de trabajo y posiblemente llegue a los 150 millones de euros lo que pierdan los trabajadores del sector en la provincia».
En la misma línea se ha pronunciado el secretario de Organización de Industria de CCOO-Jaén, para el que el escenario es «histórico», ya que con anterioridad se han registrado campañas muy cortas, «pero nunca dos tan duras como la anterior y la que se avista».
«De una media habitual de 60, 65 días de trabajo en cooperativas, ya el año pasado hubo mucha gente que se quedó a cero y este año simple y llanamente van a repetir ese cero», ha considerado, no sin demandar medidas tanto para esta parte como para las almazaras.
Reducción de la molturación en un 62%
Por su parte, Espejo ha incidido en la importancia de que trabajadores y cooperativas alcancen un acuerdo «por desgracia inédito» ante el «problema» que las cooperativas pueden tener para la molturación de la aceituna en la campaña 2023-2024, perdiendo otra vez parte importante de la cosecha.
Al hilo, ha detallado que en la campaña 2022-2023 se redujo la molturación en un 62 por ciento respecto a la media de las diez últimas, «lo que implica también una pérdida de ingresos de los cooperativistas de en torno a 1.000 millones de euros» y «se agrava con el incremento de los costes» del cultivo del olivar.
En este escenario, se ha referido al «problema con el gasto de personal», ya que hay «mucho fijo discontinuo con obligación de contratar». «Supone que cooperativas que tienen poca cosecha y que son la única industria o la más grande del municipio se ve abocada a no poder abrir esta campaña por la imposibilidad de llegar a acuerdos intercooperativos teniendo personal fijo discontinuo», ha comentado.