
¿Cuáles son los cultivos más afectados por la falta de trabajadores?
Se necesita personal para coger fresas, aceitunas, cítricos y fruta de hueso, mientras los titulares de las explotaciones temen quedarse con la cosecha sin recoger por la falta de mano de obra
La falta de cuadrillas de origen local para trabajar en las campañas agrícolas como la de los frutos rojos en Huelva, la del olivar de almazara en Córdoba o la de los cítricos en Sevilla está quitando el sueño a los empresarios del campo y se ha colado en la lista de las preocupaciones prioritarias para entidades profesionales agrarias como Asaja Sevilla y Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía.
La voz de alarma saltaba la semana pasada, cuando se hacía público que la plataforma de Gestión de Empleo Agrario (GEA) lanzó en Huelva, el pasado mes de septiembre, 10.000 ofertas para trabajar en la campaña de los frutos rojos (fresas, arándanos y frambuesas) y, según el Servicio Andaluz de Empleo (SAE), solo se habían registrado 600 solicitudes pese a que en octubre el paro agrícola subió un 4% en la provincia onubense.
No es un caso aislado, pues esta situación se repite en otras provincias andaluzas como Córdoba y Sevilla, con otras campañas agrícolas en ciernes, como la del olivar de almazara y la de los cítricos, con la diferencia de que ni en Córdoba ni en Sevilla se ha autorizado la organización de contingentes de trabajadores extranjeros para afrontar dichas campañas.
En la provincia de Sevilla, la falta de personal «se ha notado en el verdeo, ya finalizado, pese a que este año ha habido muy poca cosecha de aceitunas de mesa, pero aun así ha sido difícil encontrar a personal para trabajar en las tareas de recolección en todas las comarcas olivareras», declara el responsable del Departamento Jurídico Laboral de Asaja Sevilla, Felipe Gayoso.
Ahora, con la campaña de olivar de almazara y de cítricos ya iniciada, «vuelve a quedar patente la necesidad de mano de obra cualificada para trabajar en el campo sevillano, donde el número de demandantes de empleo en el sector agrario oscila entre 89.000 y 91.000 personas». Por tanto, «¿Dónde están esos trabajadores?», se pregunta Gayoso.
La patronal agraria se ha reunido ya con el director gerente del SAE, Miguel Ángel Terrero, a quien ha transmitido la inquietud del sector ante la posibilidad de no poder cubrir las labores de recolección, perdiendo buena parte de la cosecha. Igualmente, ha mantenido un encuentro con la Subdelegación del Gobierno de España en Sevilla, a quien ha expresado el deseo de «traer un contingente de trabajadores extranjeros para atender las recolecciones, nunca autorizado hasta la fecha», subraya Felipe Gayoso.
Sindicato y patronal juntas
En paralelo, Asaja Sevilla ha mantenido un encuentro con Comisiones Obreras, el único sindicato firmante del convenio colectivo del campo en las provincias de Sevilla y Huelva. La patronal agraria ha defendido la necesidad de «reformar» el sistema del subsidio agrario para que «se convierta en paradigma incentivador de la búsqueda activa de empleo, y no siga siendo un modelo desincentivador como hasta ahora».
Organizaciones sindicales han culpado de esta situación a las condiciones recogidas en las ofertas de empleo para trabajar en el campo, instando a los empresarios agrarios a ofertar empleos más atractivos para atraer a los trabajadores.
A este respecto, el responsable del servicio laboral de Asaja Sevilla responde que «el convenio del campo de la provincia en vigor es el que tiene las tablas salariales más altas de toda Andalucía (a excepción del de Jaén, provincia dedicada prácticamente al monocultivo del olivar), además de ser el más vanguardista en garantizar derechos sociales, donde se incluye una cláusula relativa a igualdad y violencia de género».
Como solución inmediata para intentar paliar la falta de mano de obra en las campañas en marcha, Asaja Sevilla, por primera vez, ha firmado un convenio con la empresa de trabajo temporal Soleo Iberica, «que cuenta con cuadrillas de trabajadores especialistas formadas tanto por españoles como por extranjeros», declara Felipe Gayoso.
Cooperativas Agroalimentarias
En el mismo sentido se pronuncia el director gerente de Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía, Jaime Martínez-Conradi, que subraya que «necesitamos una mano de obra estable en el campo» y critica que «hay personas que quieren trabajar pero, por temor a la penalización en su prestación una vez reunidas las peonadas que le permiten cobrar el subsidio agrario, no lo hacen». Por ello, insiste, «es necesario cambiar el sistema actual del PER, porque está frenando a los trabajadores».
Martínez-Conradi recuerda cómo en la anterior campaña (2018-2019) la falta de mano de obra dejó sin recoger parte de la cosecha de aceituna para molino en la sierra cordobesa y alerta de que la situación puede repetirse en la campaña actual 2019-2020, pese a que la cosecha de aceitunas venga más corta, ya que «no se están atendiendo las demandas del sector, que pide organizar un contingente extranjero con trabajadores especializados en este tipo de tareas», recordando que cuando se han permitido y organizado, «han resultado siempre positivos».
Según denuncia la federación, «la Subdelegación del Gobierno en Córdoba está haciendo caso omiso a las insistentes peticiones de solicitud de convocatoria de la Mesa de Flujos Migratorios, donde tenemos voz pero no voto, por lo que Cooperativas ha demandado ser un miembro activo de pleno derecho».
Martínez-Conradi cifra en, al menos, «un millar» el número de trabajadores que precisan las cooperativas para cubrir la campaña oleícola en Córdoba y afirma que una de las consecuencias directas de la falta de encontrar personal es «el aumento de la mecanización».
De hecho, muchos agricultores y pequeños empresarios se están viendo obligados a mecanizar sus olivos, desembolsando grandes sumas de dinero y arriesgando capital para comprar maquinaria y así «garantizarse el recolectar las aceitunas».
Como respuesta ante esta «imperiosa necesidad», no sólo en la provincia de Córdoba sino también en el resto de provincias de Andalucía afectadas, Cooperativas Agroalimentarias está haciendo números y estudiando la posibilidad de fletar vuelos chárter para traer trabajadores de Sudamérica para afrontar las distintas campañas agrícolas.