Aceite de oliva: El sector desconoce la letra del decreto de autorregulación aprobado por el Gobierno
Cooperativas y productores están a la espera de que la normativa se publique en el BOE para comprobar si incluye las alegaciones presentadas en conjunto
El Consejo de Ministros aprobó el pasado 9 de febrero el real decreto que desarrolla la aplicación del artículo 167 bis de la Organización Común de los Mercados Agrarios (OCMA) de la Unión Europea, para fijar los requisitos y el contenido de una norma de comercialización para regular la oferta en el sector del aceite de oliva.
Este real decreto permitirá que el Ministerio de Agricultura, ante situaciones de claro riesgo de desequilibrio de mercado pueda, previa consulta a las comunidades autónomas y a los representantes del sector, determinar a través de una orden una retirada temporal de producto de manera obligatoria para todos los operadores del sector oleíca, pudiendo establecer su duración hasta la campaña siguiente e incluso determinar su destino a uso no alimentario.
La autorregulación obligatoria del aceite de oliva es una demanda del propio sector, en el que las cooperativas oleícolas, con el apoyo de las organizaciones de productores, han estado trabajando intensamente en el último año, buscando mecanismos que permitan adecuar la oferta a la demanda y evitar así el hundimiento de los precios en campañas con mucha producción.
Sin embargo, ni cooperativas ni organizaciones agrarias han valorado todavía el real decreto aprobado por el Gobierno hace casi dos semanas, ya que, «aún no se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), por lo que estamos a la espera de conocer la letra que contiene, pues no sabemos qué es lo que incluye la versión definitiva de la normativa que ha aprobado el Gobierno», declara Cristóbal Gallego, presidente del Consejo Sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía.
Cabe recordar que las cooperativas rechazaron en bloque la segunda propuesta de autorregulación obligatoria que presentó el Ministerio de Agricultura, ya que según alegaron, establecía como requisito para poder aplicar la retirada de aceite «unos umbrales irreales de producción y disponibilidades».
Cooperativa San Vicente de Mogón
Alegaciones
Según recogía el borrador del Ministerio, para que en la próxima campaña pudiera aplicarse la retirada obligatoria, el aforo oficial debería superar 1,65 millones de toneladas de aceite de oliva, una cifra que dista mucho de la producción prevista y de los valores medios (en torno a 1,30 millones de toneladas), por lo que la norma «nacía ya muerta», recuerda Cristóbal Martínez.
Otro aspecto que se alegó desde Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía fue que el Ministerio decidiera en qué región o regiones de producción se aplicaría este mecanismo, así como a qué olivicultores y operadores, por lo que, de esta forma, «no se trataría de una medida obligatoria para el conjunto del sector, de modo que se producirían agravios comparativos entre unos y otros».
Igualmente, la federación se opuso a regular los rendimientos de extracción de aceite y por hectárea, contrarios a los principios empresariales, tanto de productores como de cooperativas, unas medidas que serían difíciles de controlar pudiendo generar un mercado paralelo.
Sin embargo, «no sabemos si algunas de estas alegaciones que presentamos han sido tenidas en cuenta o no en el texto que se ha aprobado en el Consejo de Ministros», enfatiza Cristóbal Gallego. «Lo normal es que si se aprueba un real decreto así, tan esperada por un sector tan importante a nivel nacional como lo es el aceite de oliva, al día siguiente la normativa se publique en el BOE. Pero no es entendible esta demora», concluye el representante sectorial.
Liderazgo mundial
España es líder mundial en producción y exportación de aceite de oliva. De los 2,7 millones de hectáreas de cultivo se obtiene una media anual de 1,4 millones de toneladas de aceite, que es el tercer producto agroalimentario más exportado y llega a más de 100 países. El valor de estas ventas supera los 2.800 millones de euros.
Sin embargo, a pie de campo, el olivar presenta una gran variabilidad de producción debido, entre otras razones, a la vecería y a la gran dependencia de las condiciones climáticas, ya que más del 71% de la superficie de olivar español es de secano.
Esta variabilidad en la oferta de aceitunas con destino a almazara tiene un gran impacto en el mercado y se traslada a los precios en origen, que en campañas con una oferta abundante se desploman por debajo incluso de los costes de producción. A esto se suma que las incertidumbres comerciales marcadas por el Brexit, los aranceles impuestos por Donald Trump al aceite de origen español y la pandemia de Covid-19, han pausado los mercados durante buena parte del 2020.
Por ello, tanto las cooperativas oleícolas como las asociaciones que representan a los olivareros insisten en la necesidad de dotar al sector de una norma que haga posible la retirada obligatoria de aceite de oliva del mercado en momentos de perturbación, de acuerdo a cifras reales de producción, pues el problema del sector oleícola español no es tanto de oferta, sino de organización y de comercialización.
Los criterios de activación propuestos por Cooperativas para la retirada obligatoria que podría activar el Ministerio van en la misma línea de los que establece en su otra propuesta, en este caso para la autorregulación voluntaria, planteada en base al artículo 209 de la OCM, que ha sido también recientemente aprobada por la Comisión Europea. «Que Bruselas haya dado su visto bueno a los criterios de activación es una clara prueba de su validez», enfatiza la federación.
La campaña oleícola
La recolección de la aceituna con destino a almazara está ya al 90% a nivel nacional. Respecto a Andalucía, en la provincia de Jaén la campaña alcanza el 86%, ya que la lluvia ha ralentizado estas labores, y en la provincia de Sevilla está prácticamente terminada, según señala la técnico de Asaja Sevilla, Rocío Martínez.
La campaña se ha caracterizado por el bajo rendimiento graso de la aceituna, entre 2 y 2,5 puntos por debajo de la media de los últimos años. En concreto, el volumen de aceite de la aceituna ha sido del 18%, pese a que en cosechas precedentes se han alcanzado hasta el 21% de media, lo que se traduce «en una producción de aceite de oliva menor de la que se estimaba inicialmente».
Así, la patronal agraria estima una producción de 1.150.000 toneladas en Andalucía y algo inferior a 1.450.000 toneladas a nivel nacional. Se trata, por tanto, «de una cosecha que supera en un 19% a la media de las últimas cinco campañas», apunta Rocío Martínez.
No obstante, esta rebaja productiva «aliviará los enlaces de campaña, que pasarán de 650.000 toneladas a unas 400.000», por lo que hay expectativas de que los precios «sigan su recuperación, con una tendencia al alza como viene ocurriendo en las últimas semanas».