Desastre en la Sierra Sur de Jaén: el granizo ha acabado con las pocas esperanzas del olivar
Las tormentas de hace unos días han tirado al suelo la escasa aceituna que quedaba en los árboles al suelo
A perro flaco, todo son pulgas. El refranero español encierra verdad en todas las circunstancias, y también lo hace ahora. El sector olivarero afronta una nueva campaña, tras una precedente desastrosa, marcada por la sequía y unos olivos con un gran estrés hídrico y poca aceituna.
Cuando parecía que nada podía ir peor, han llegado las tormentas a una de las zonas más castigadas por la falta de agua: la Sierra Sur de Jaén.
Un trabajo de meses
La DANA de la semana pasada ha «rematado», incluso antes de comenzar, la campaña olivarera de la zona. Es el caso de Antonio Conde, un joven agricultor que lamenta que el granizo y las fuertes tormentas han acabado «con todo»: con la aceituna, con el suelo y con el trabajo de meses.
Si antes de este episodio climatológico este agricultor jienense apenas esperaba recoger «un 15%» de la aceituna que cosecha normalmente, la fuerte lluvia y el granizo ha acabado siquiera con esa baja previsión. Una realidad que pone en jaque a muchos olivareros, que encadenarán dos campañas consecutivas muy malas y los pone «al límite» de la viabilidad.