El Gobierno se desdice y deja al olivar y al viñedo sin 370 millones de euros ya aprobados
La organización Asaja reclama de nuevo al Gobierno que active en fondo contemplado en la la Ley 1/2025
Las ayudas extraordinarias al olivar y al viñedo, contempladas en la Ley 1/2025 de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario siguen sin ser activadas por el Ministerio de Agricultura.
La organización Asaja Córdoba ha hecho pública la respuesta del Gobierno al grupo VOX, en la que el Ejecutivo vuelve a alegar la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado como motivo para no activar las ayudas.
Sin embargo, en la disposición adicional de la ley se recogía expresamente que «El Gobierno establecerá en un plazo máximo de dos meses una ayuda excepcional a las explotaciones agrarias en los sectores de olivar y viñedo, en compensación por la disminución de ingresos percibidos por los productores como consecuencia del incremento de costes productivos provocados por el aumento del precio de los insumos, derivado de la situación creada por la invasión de Ucrania, situación que se ha visto agravada por la disminución de la cosecha por el impacto de la sequía».
Ahora, en su contestación parlamentaria, el Gobierno sostiene que los productores de olivar y viñedo ya cuentan con un «importante apoyo a la renta» a través de las ayudas directas de la Política Agraria Común, tanto por pagos desacoplados como por ayudas asociadas, en el caso del olivar con dificultades específicas y alto valor, además de la Intervención Sectorial Vitivinícola en el caso del viñedo.
Asaja Córdoba afirma que el Gobierno incurre en un claro «donde dije digo, ahora digo Diego», al contradecir los argumentos que sirvieron de base para aprobar la Disposición Adicional cuarta de dicha norma, que establecía un fondo de 370 millones de euros (285 millones destinados al olivar de secano y 85 millones al viñedo de secano) y que, a día de hoy, no se ha ejecutado.
Agravio respecto a otros sectores
El presidente de Asaja Córdoba, Fernando Adell, ha criticado que hayan cambiado el argumento sustancialmente preguntándose si es que «acaso no padecieron los olivareros y viticultores la subida de costes y la sequía como otros sectores que sí recibieron ayudas extraordinarias». Se cuestiona igualmente si «considera ahora el Gobierno que las ayudas ordinarias eran suficientes, cuando anteriormente reconoció la necesidad de una ayuda excepcional».
Por tanto, considera que «no existe justificación posible para que el olivar y el viñedo queden fuera de una ayuda que está recogida en una ley y que fue diseñada precisamente para amortiguar la caída de cosecha, el incremento de costes y la pérdida de margen derivadas de la sequía y del encarecimiento de los insumos tras la invasión rusa de Ucrania».