El precio del aceite sigue en caída libre en un mercado sumido en la tensión: «No habrá existencias en octubre»
Los productores avisan de que se llegará a final de campaña sin existencias y piden que que se revisen los datos del aceite en manos de los envasadores tras el fallo de la AICA
El mercado del aceite de oliva es extremadamente sensible. Pese a ser España, y principalmente Andalucía, el principal productor mundial, el sector oleícola vive en un estado de vigilancia permanente ante la climatología (desde la falta de agua a granizadas que ‘tiran’ al suelo la aceituna), los aforos o el ritmo de salidas mensuales. Cualquier desajuste hace saltar las alarmas en un mercado, además, que está viendo cómo los precios en origen no dejan de bajar y las tensiones entre productores y envasadores van en aumento, con sector donde está cundiendo el desánimo y casi nadie se atreve a cerrar operaciones.
Por ello, el error en los datos de comercialización del aceite de oliva del mes de mayo por parte de la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA) ha preocupado, y mucho, a los productores. Pese a que, desde la nombrada AICA, dependiente del Ministerio, se corrigieron casi de inmediato, hay parte del sector que ya ha mostrado su preocupación sobre la posibilidad de que el error se haya repetido en los últimos meses.
«Hemos puesto la disponibilidad, y las existencia de los envasadores, en cuarentena, queremos que el Ministerio revise los datos de esta campaña», pide Cristóbal Gallego, presidente de la sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía. Argumenta que, en un escenario más ralentizado, con menos salidas, lo habitual es que los envasadores retengan el menor stock posible para evitar riesgos, y que el aceite permanezca en las almazaras.
Sin embargo, los datos de la AICA (ya modificados) del mes de mayo esbozan un escenario completamente distinto, con unas existencias en almazaras de 506.972,25 toneladas, lo que supone 92.820 toneladas menos que en el mes de abril, y 261.498 toneladas en manos de los envasadores (6.803 tn más que el mes anterior).
«Los datos apoyan nuestra tesis de que no hay razones para que el precio del aceite de oliva siga bajando, dado que los envasadores están haciendo acopio y no existen datos, ni mundiales ni nacionales, que avalen ese descenso» lamenta Eduardo Martín, secretario general de Asaja Sevilla, que aunque califica el fallo de la AICA como «puntual», sí que exigen una reunión con el Ministerio para obtener las explotaciones pertinentes.
Desde la asociación Olivérica instan, por su parte, a la administración a implantar mecanismos de contraste más solventes y preventivos antes de la publicación de una información que provoca un impacto tan directo sobre el comportamiento del mercado.
Por debajo de los cuatro euros
El revuelo con los datos de la AICA, siempre considerada fiable y una referencia por parte del sector, coincide con un momento «de extrema sensibilidad« en el mercado, con el aceite de oliva virgen extra ya por debajo de los cuatro euros (la considerada barrera de la rentabilidad), «Esta incidencia ha creado una alarma en el momento más sensible y produjo un parón anormal que frenó el mercado en seco», denuncian fuentes del sector. Por ello, instan al Ministerio a abrir una investigación detallada para aclarar si la distorsión se debió a un simple error de transcripción interno o a una «laguna en la remisión de información por parte de algún operador», obligando a revisar exhaustivamente las existencias reales declaradas por las empresas envasadoras.
Los próximos meses
En cuanto al resto de la campaña, en la que ya se ha vendido casi un 77%, 992.560 toneladas. Tomando como referencia una estimación prudente de salidas en el perfil medio-bajo (unas 100.000 toneladas mensuales para los próximos meses), los cálculos del sector apuntan a un escenario crítico de disponibilidad de cara al enlace. A 30 de septiembre, las almazaras apenas contarían con unas 100.000 toneladas en stock, de las cuales una parte significativa ya se encuentra comprometida y vendida. Esto implica que de cara al mes de octubre, el mercado apenas dispondrá de entre 30.000 y 40.000 toneladas de aceites tempranos o premium. El mercado generalista no comenzará a abastecerse de forma fluida con la nueva cosecha hasta bien entrado el mes de noviembre, lo que significa que las almazaras llegarán al final del ciclo «prácticamente sin existencias».
«No va a haber aceite», reconocen, por su parte, desde Asaja, que avanzan que, si el ritmo de consumo exterior e interior se mantiene, España llegará al enlace de la próxima campaña con un stock mínimo, casi inexistente.
Desde COAG Andalucía, por su parte, siguen achacando esa bajada «artificial» de los precios del aceite de oliva a la entrada de producto de terceros países (Túnez y Marruecos, principalmente), que los envasadores utilizan para «presionar a la baja» las cotizaciones. Según la organización en 2025 de las más de 80.000 toneladas de aceite de oliva tunecino que entraron en España, según el portal de transparencia, apenas 14.500 lo hicieron por los cauces habituales y las otras 65.500 (el 81% del total) accedieron al amparo de un régimen aduanero pensado para reexportar, y no para abastecer el mercado interior. Una ‘trampa’ que el ministro Planas niega, alegando que «los mecanismos de control en frontera funcionan perfectamente y no hay nada que entre en la Unión Europea sin ningún control».