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Entrevista

J. Luis Maestro: «La exportación ha sido la tabla de salvación del aceite de orujo de oliva»

La Interprofesional de Aceite de Orujo de Oliva busca recuperar el mercado nacional a través de la industria agroalimentaria y el canal Horeca

18/06/2019 Actualizado a las 09:57

La cruzada contra el benzopireno que emprendiera en el año 2001 la andaluza Celia Villalobos, por aquél entonces ministra de Sanidad, dejó al sector oleícola tocado, y a los orujeros en particular, bastante hundidos. De hecho, pese a que el sector ganó por vía judicial todas sus reclamaciones y el juez, a golpe de mazo, declaró ilegal aquella incautación y paralización del aceite de orujo supuestamente contaminado por benzopireno (un compuesto tóxico que en grandes cantidades podría producir cáncer), el daño ya estaba hecho y las ventas han caído en picado en el mercado nacional en los últimos 15 años.

«El benzopireno fue el arma arrojadiza que se utilizó contra los orujeros, por lo que no nos quedó otra salida que irnos a vender fuera de España», declara José Luis Maestro, presidente de la recién constituida Interprofesional del Aceite de Orujo de Oliva, que nace con el objetivo de recuperar el mercado nacional. Para ello, la Interprofesional se apoyará en un paquete de acciones de promoción, investigación e innovación dirigidas a conquistar a la industria agroalimentaria y al canal Horeca (hostelería y restauración), que ahora están en manos de grasas vegetales de peor calidad y, en la mayoría de las ocasiones, provenientes de las importaciones.

-El aceite de oliva de orujo sigue siendo un gran desconocido por parte del consumidor. ¿Qué peso tiene este sector?
-Somos un eslabón importantísimo en la cadena de producción del aceite de oliva. De la aceituna, sólo el 20% se destina a la obtención de aceite virgen extra, mientras que el 80% restante (que se compone de piel, pulpa y hueso) lo procesan las industrias orujeras para obtener el segundo mejor aceite del mundo, que es el de orujo de oliva, además de distintos tipos de biomasa. En total, son unas 70 empresas a nivel nacional las que procesan todo el alpeorujo de España, y hace dos años procesamos cerca de ocho millones de toneladas de orujo. Hay que destacar el gran trabajo medioambiental del sector orujero, que con su actividad permite valorizar todo el subproducto que se genera durante la producción del aceite de oliva, obteniendo unos productos de gran calidad y aportando nuevas rentas para los agricultores, generando riqueza y empleo especialmente en Andalucía, comunidad con mayor peso del sector.

-¿Cuáles son los principales mercados para el aceite de orujo de oliva?
-El 95% de la producción nacional se exporta, principalmente a países como Estados Unidos, donde estamos creciendo mucho; Alemania, Inglaterra, o a países árabes. Por contra, el mercado nacional no levanta cabeza. En los años 90 vendíamos en torno a los 60-70 millones de litros en España y en 2014 no llegamos apenas a los 14 millones de litros de aceite de orujo, por lo que el descenso es brutal. Esa es la razón que nos motivó a unirnos y a poner en marcha la Interprofesional. No se entiende que siendo el segundo mejor aceite del mundo no vendamos en España, por lo que esperamos que con la suficiente información sobre las cualidades saludables de nuestro producto podamos revertir esta situación.

Acciones de promoción

-¿Cuáles son las acciones concretas en las que se van a apoyar para dar la vuelta a la situación actual?
-El próximo 25 de mayo se aprobará la extensión de norma y 15 días después se publicará en el BOE, lo que marcará el punto de partida para empezar a trabajar en un plan de acción. Para acciones concretas de promoción contamos con el 80% del presupuesto total, que asciende a 750.000 euros. Para investigación, desarrollo e innovación contamos con hasta el 25% restante. El objetivo es incentivar el consumo de aceite de orujo en España, y nos apoyaremos en estudios con aval científico donde se destaquen sus atributos saludables que son completamente desconocidos. Y es que el aceite de orujo de oliva, al provenir de la aceituna, tiene las mismas propiedades para la salud que el resto de los aceites de oliva, y tenemos que saber vender eso y exponerlo al canal Horeca y a la industria agroalimentaria, que son nuestros potenciales clientes en el mercado interior.

-¿El aceite de orujo resulta competitivo para la industria agroalimentaria frente a aceites como el de palma que son mucho más económicos?
-Es competitivo comparándolo en términos de salud y calidad con cualquier otro aceite de semillas, pero en términos económicos el de palma es mucho más barato. El aceite de orujo es muy indicado para frituras pues puede utilizarse en repetidas ocasiones y debido al alto contenido en tocoferoles naturales hace que presente una gran resistencia a la oxidación. La elevada presencia de ácido oleico monoinsaturado le convierte en un aceite más sano y beneficioso para la salud que otras grasas vegetales, en la mayoría de las ocasiones, provenientes de las importaciones.

-¿Cómo se ha desarrollado la campaña de aceite de oliva de orujo?
-Esta campaña ha sido bastante aceptable, con una producción aproximada de 110.000 toneladas a nivel nacional, un pelín superior respecto a las 96.000 toneladas del año anterior. Además, con estas lluvias y según está el campo, la de 2016-2017 puede ser una cosecha muy importante.

-¿Los buenos precios del aceite de oliva de esta campaña han contagiado al aceite de orujo?
-No, el aceite de orujo va por su camino. Hace años sí iban ligados, pero hoy día no tienen nada que ver. De hecho, el precio del aceite de oliva ha llegado a 3,50 euros el kilo y el de orujo se ha movido en la horquilla de 1,40-1,50 euros el kilo. Pese a que la cosecha ha sido buena, los precios han sido inferiores respecto a la campaña anterior, pero así funciona la ley de la oferta y la demanda.

Otros productos

-Las empresas extractoras además de aceite de orujo comercializan también biomasa. ¿Cómo va este sector y qué perspectivas tiene a futuro?
-El sector de la biomasa ha ido muy bien en los últimos años, pero en este ejercicio la situación ha empeorado. Todo el mundo se alegra mucho de que el gasoil y los combustibles hayan bajado de precio, y es comprensible, pero esta circunstancia ha castigado a la biomasa. La bajada del precio del petróleo es a nivel mundial, por lo que se han parado las exportaciones y también el consumo nacional. La comercialización de biomasa supone el 40% de los ingresos de las orujeras extractoras, por lo que estamos ante una crisis importante. Con vista a futuro, se prevé que en dos o tres años el mercado del petróleo siga más o menos estable, con lo cual la biomasa se va a mantener en los precios actuales, y eso, repito, nos perjudica mucho.

-¿El sector ha conseguido reducir sus residuos completamente?
-Ya no se vierten los alperchines que generan las almazaras a los cauces públicos como se hacía anteriormente. Ahora, las orujeras lo almacenan en balsas con el objetivo de valorizarlo y convertirlo en subproductos útiles mediante la evaporación con la misma biomasa que generamos. Pero los penachos de humo y vapor siguen siendo un problema, y esto genera situaciones de tensión y conflicto en muchos pueblos. Pero no tenemos unos filtros depuradores de gases que eliminen estos humos de la industria. En cuanto esta tecnología se desarrolle, sí podremos decir que hacemos un proceso desde el olivar hasta el producto final ecológico al cien por cien y con residuos cero.