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Entrevista

Guillermo Romero: «Tenemos en proyecto plantar 900 hectáreas con olivar superintensivo»

Romero Álvarez S.A. continúa diversificando su actividad y ya produce aceites de oliva, orujo, girasol y colza, además de productos derivados del cerdo ibérico

11/09/2019 Actualizado a las 10:07

Con la tercera generación incorporada a la empresa, Romero Álvarez S. A. continúa diversificando su actividad productiva pero sin renunciar a sus orígenes industriales oleícolas, pues la elaboración de aceites sigue siendo el negocio principal de esta empresa familiar sevillana que factura alrededor de 50 millones de euros anuales. Con sede en el municipio de Alanís de la Sierra, la empresa que creó en los años 60 Manuel Romero Álvarez y que actualmente gestiona su hijo, Guillermo Romero,incluye entre sus instalaciones una almazara y una planta extractora para aceites, además de un secadero para productos derivados del ibérico, incluyendo una sala de despiece y una fábrica para embutidos.

El origen de estas piezas curadas y embutidos son los cerdos ibéricos de bellota que se crían en las 65 dehesas que gestiona la empresa, de las que unas 15 fincas, que suman alrededor de 8.000 hectáreas, están en régimen de propiedad. Entre esas 15 explotaciones propias hay tres fincas de labor, donde la empresa proyecta, si el riego se lo permite, sembrar 900 hectáreas de olivar en superintensivo, para crecer en el negocio agrícola.

-La empresa tiene dos líneas de actividad muy distinta: los aceites y los productos ibéricos. ¿Cuál es la más rentable actualmente?
-La elaboración de aceites representa la actividad principal de la empresa. En esta línea hemos seguido diversificando y ya producimos aceites de oliva, de orujo, de girasol y recientemente hemos apostado por la colza. En nuestra almazara molturamos alrededor de 700.000 kilos diarios de aceitunas y luego tenemos la planta extractora para obtener aceites de orujo de oliva, de girasol y desde este año 2017 también de colza. Hemos observado que cada campaña se desvía más superficie del cultivo del girasol a colza, ya que los precios en el mercado son similares pero la producción de la colza es muy superior, por lo que al final supone un cultivo más rentable, lo que está despertando el interés de muchos agricultores en Andalucía.

-¿Romero Álvarez cultiva sus propias aceitunas?
-Tenemos una finca de olivar pero muy pequeña. No obstante, entre las 15 explotaciones que tiene la empresa, hay tres fincas de labor, de unas 900 hectáreas. Estamos actualmente haciendo estudios geotécnicos para ver las posibilidades de riego, ya que la idea a corto plazo es plantar olivar en superintensivo de la variedad arbequina, para reforzar así el negocio agrícola. Nuestro aceite proviene de aceitunas que compramos a otros agricultores con los que tenemos distintos contratos establecidos. Producimos unas 4.000 toneladas de aceite virgen extra de media que se comercializa a granel a grandes distribuidoras o marcas, pues sólo un 5% lo envasamos y se vende en comercios específicos de la provincia de Sevilla. La mayoría de nuestros clientes son del mercado nacional, aunque otros años también hemos exportado alguna cantidad a Italia, y este año estamos aún en conversaciones para comercializar en Francia e Inglaterra.

-¿El aceite de orujo y el de colza se venden también en España?
-De orujo de oliva venimos haciendo unos 500.000 kilos de aceite y de girasol, depende mucho de los años. De hecho, en 2014 se hicieron 70 millones de kilos, al siguiente 36 millones de kilos y el año pasado sólo 16 millones. Con la colza acabamos de empezar. Respecto al orujo, es cierto que todavía es un gran desconocido en España. De la aceituna, sólo el 20% se destina a la obtención de aceite virgen extra, mientras que el 80% restante (que se compone de piel, pulpa y hueso) lo procesan las industrias orujeras para obtener el que según mi opinión debería ser el segundo mejor aceite del mundo, que es el de orujo. Recientemente se ha creado la interprofesional del sector, que está haciendo una muy buena labor de promoción para aumentar la cuota de comercialización de este aceite en España, mucho más saludable que cualquier otro aceite refinado de semillas. Nosotros lo estamos vendiendo en crudo a empresas que tienen refinerías a nivel nacional.

Cerdos ibéricos

-En la década de los 90 la empresa empieza a adquirir dehesas y comienza ahí la actividad ganadera. ¿Qué peso tiene el ganado porcino?
-Actualmente venimos produciendo entre 12.000 y 15.000 cochinos de bellota, de los cuales alrededor de 11.000 llevamos a matadero y el resto los vendemos vivos a otros industriales de Huelva, Guijuelo y Extremadura, entre otras zonas. También tenemos cochinos certificados como cebo de campo, alrededor de 7.000 cabezas, de los que vendemos 1.500 en vivo y el resto se sacrifican para elaborar productos cárnicos. Además, en el año 2000 invertimos en un criadero de cochinas de cría en el término municipal de Constantina, y tres años después, compramos otro criadero en La Campana, y desde entonces el 80% de los animales son propios, con lo que se consiguió cerrar el ciclo completo de producción en relación al ibérico, a excepción del sacrifico de los animales, que se realiza fuera. No obstante, en las instalaciones de Alanís se realiza todo el proceso de elaboración del jamón: despiece, salado, secado y embodegado hasta la curación final de jamones y paletas, al tiempo que se fabrican sus lomos y embutidos, todo bajo la marca Los Romeros de Alanís.

-¿El sector del ibérico se ha recuperado de la misma forma para el ganadero que para el industrial?
-Hasta ahora, la recuperación había sido mayor para el ganadero, pues un cerdo ibérico de bellota está por encima de los 30 euros la arroba, un precio razonable que se ha mantenido durante los últimos años. A nivel industrial, el ‘boom’ ha venido desde hace unos meses para acá, con una subida en los precios que nadie esperaba, relativa al 33%. Además, se da la circunstancia de que no hay oferta de productos curados, por ello no creo que ni el cerdo ibérico ni los jamones vayan a caer de los 30 euros.

-Pero la producción aumenta año tras año en cada montanera…
-Este año para la montanera había preparados 850.000 cerdos ibéricos de bellota, pero se han descalificado 150.000. Por ello, se han certificado un total de 703.000 animales de bellota, y creo que habría que haber certificado menos, pues no ha sido un año bueno en producción de bellota. Pero el hecho de que se hayan descalificado 150.000 animales significa que algo se está haciendo bien. Hay controles y la Norma de Calidad del Ibérico está funcionando en este sentido, aunque está claro que en cuanto a inspecciones no podemos bajar la guardia.

-¿Qué otros proyectos tiene la empresa más a largo plazo?
-De aquí a cinco años nos gustaría montar una fábrica para hacer la primera transformación del corcho. Estamos ahora en época de saca en nuestras dehesas. Este año vamos a sacar alrededor de 5.000 quintales de corcho, un producto que cotiza este año a muy buen precio. Esta producción irá destinada a industriales corcheros de San Vicente de Alcántara.