Italia confía en Andalucía para luchar contra la letal Xylella
Olivar

Italia confía en Andalucía para luchar contra la letal Xylella

Un proyecto de la Universidad de Córdoba y Balam Agriculture busca variedades para replantar la región de la Puglia

16/09/2024 Actualizado a las 10:05

El árbol se infecta, va amarilleando y, en cuatro o cinco años como máximo, muere por inanición, ya que la bacteria tapona los conductos por los que las raíces hacen llegar el alimento y el agua al resto de la planta.

Así actúa la Xylella fastidiosa, la bacteria más temida por el sector olivarero, y el resto de los leñosos. Aunque en España está la situación más o menos apaciguada en la actualidad, sigue siendo una de las amenazas más palpables para el campo. Hasta la fecha, se han detectado brotes en Baleares (uno de los más importantes), Alicante, Comunidad de Madrid, Almería y, más recientemente, en Cáceres.

Dos de ellos ya se consideran erradicados (Almería y Madrid), mientras que el resto está sometido a una estrategia oficial de contención o erradicación. La situación está bajo control, aunque la cercanía del último brote, el extremeño, que apareció en dos plantas silvestres hace escasas semanas, ha vuelto a poner en jaque a Andalucía, donde se lleva años trabajando para que esta bacteria no llegue a la región y, si lo hace, sea erradicada de manera eficiente y rápida.

Italia, muy afectada

No obstante, la amenaza se encuentra relativamente cerca: en Italia, concretamente en la región de la Puglia, más de 250.000 hectáreas se han visto afectadas desde la aparición del primer brote de Xylella fastidiosa, en 2013. En esta zona, han muerto millones de olivos por la bacteria, muchos de ellos árboles centenarios. Entre las iniciativas para combatir la Xylella, destaca la llevada a cabo por la empresa andaluza Balam Agriculture, que colabora con la Universidad de Córdoba en la búsqueda de nuevas variedades resistentes a la enfermedad.

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Olivar afectado por la Xylella Fastidiosa / Lainco

Variedades resistentes

«Nos pusimos a trabajar desde el inicio del brote italiano, ya que las variedades más usadas, tanto en España como en Italia, no eran resistentes», detalla Juan Carlos Cañasveras, responsable de Negocio de la compañía. De esta forma, llevan años colaborando para poder afrontar el problema si llega a Andalucía y, paralelamente, dar una solución a los agricultores del sur de Italia, «ya que las hectáreas de olivar devastadas solo pueden ser replantadas con variedades que no se vean afectadas por el patógeno».

El proceso está siendo largo, pero productivo, como comenta el responsable de Balam Agriculture. Y es que, recientemente, solo podían considerarse aptas para replantar las variedades FS-17 y Leccino y, más recientemente, Lecciana o Leccio del Corno. Sin embargo, «son difíciles de cultivar en sistemas de alta densidad», los más demandados por los agricultores.

«Es un camino largo y difícil», afirma Cañasveras, «pero ya podemos decir que hemos seleccionado unos cincuenta genotipos previos que están siendo evaluados en la zona cero para determinar su resistencia y, lo que es más importante, su valor agronómico y la adaptación a los nuevos sistemas de olivar en seto».

Y es que Italia no solo se fija en Andalucía como ‘salvación’ frente a la Xylella, sino también en calidad e innovación. «En Italia, el olivar predominante sigue siendo el tradicional con muy poca intensificación y ven a España como el espejo donde mirarse. Sobre todo en zonas como la Puglia, donde el problema de la Xylella les ha obligado a transformar su olivar a la fuerza», detalla el responsable de Balam Agriculture.

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