El olivar que da el mejor aceite serrano de Sevilla espera duplicar su producción
Las marcas «Sierra de Guadalcanal» y «Guadalimón» vuelven a coronar el podium de la provincia
La cooperativa San Sebastián, de la localidad serrana de Guadalcanal, ha vuelto a colocar en el podium de la provincia dos de sus aceites. Así, la Diputación de Sevilla otorgaba el premio al Mejor Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) de la Provincia al monovarietal «Guadalimón», y el reconocimiento como Mejor Aceite de Oliva Virgen Extra de las Sierras de Sevilla a la marca «Sierra de Guadalcanal Premium».
El aceite que produce esta cooperativa es veterano en este certamen, pues también ha resultado premiado en otras campañas como 2008-2009, 2009-2010, 2011-2012, 2012-2013 y 2018-2019.
El sustento económico de Guadalcanal depende de la agricultura, concretamente del olivar, cultivo que se extiende alrededor del 20% del municipio sevillano.
Se trata de un olivar tradicional, de secano y con muchos de sus árboles centenarios, donde predomina una variedad autóctona de la Sierra Norte de Sevilla: la aceituna pico limón. Esta aceituna es la responsable de la afamada calidad de los aceites que moltura la Cooperativa San Sebastián y que envasa bajo dos enseñas.
Por un lado, «Sierra de Guadalcanal», que es un coupage compuesto por un 75% de la variedad pico limón y el resto por variedades como manzanilla, lechín o zorzaleña. Cuenta con dos variantes: una premium, con aceitunas cogidas en verde y molturadas en frío y otra de aceite ecológico.
Luego, en la campaña de 2018 nació «Guadalimón», un aceite que pese a su juventud acumula un amplio palmarés, como el primer premio en el concurso Mario Solinas del Consejo Oleícola Internacional en 2020, entre otros.
Mayores costes productivos
«Nuestro olivar de sierra no se puede mecanizar y está en riesgo de sequía con el cambio climático. No podemos competir con las nuevas plantaciones de olivos en seto ni en costes ni en volumen de aceitunas, pero sí en calidad», declara el presidente de la cooperativa, Antonio Fontán.
La calidad es hoy la máxima que guía a esta empresa, que ha dado un giro de 360 grados en su estrategia comercial. Así, si hace años la prioridad era ganar dimensión y se avanzaron conversaciones para la fusión con la otra almazara del municipio, la S.A.T, Virgen de Guaditoca (hoy integrada en Dcoop), buscando formar la gran cooperativa olivarera de la Sierra Norte, este proyecto está ya «descartado».
«La vía para mejorar los resultados no está en aumentar la producción de aceite ganando volumen, sino en ganar calidad, y los premios cosechados nos animan a seguir esta senda», insiste Fontán. Por tanto, «nuestra filosofía se basa en hacer menos aceites pero muy buenos y distinguidos en el mercado, buscando así el diferencial de precios», apunta el presidente.
Nueva campaña oleícola
De este modo, con la calidad por bandera, la cooperativa se enfrenta a una nueva campaña oleícola, «la segunda más productiva de la historia de nuestra entidad». La vecería del olivar y una climatología favorable han cargado los olivos de Guadalcanal «como hace años no se veía», señala el presidente. De hecho, frente a los cuatro millones de kilos de aceitunas cosechadas en 2020, «estimamos que la producción superará los nueve millones de kilos en 2021, más del doble».
La cooperativa se encuentra actualmente haciendo análisis de rendimiento graso a la aceituna con objeto de empezar la recolección «a principios de noviembre». Las perspectivas son buenas y se estima que la oferta de aceite de oliva podría alcanzar «1,7 millones de kilos». Si estas cifras se cumplen, la firma aspira a «crecer en el envasado y a abrir una nueva línea de comercialización en el canal horeca», apunta Fontán.
La entidad cooperativa está mejorando su departamento comercial enfocado a buscar nuevos destinos para dar salida a su producción. Así, el objetivo está en el mercado nacional, buscando posicionarse primero en las pequeñas cadenas de distribución en las que ya están presentes y entrar en los hoteles y restaurantes, aspirando, en un plazo medio, a las grandes cadenas comerciales.
La cooperativa ha sido de las pioneras en abarcar la comercialización de su aceite de oliva on-line, ya que «desde hace cinco años tenemos habilitada una plataforma de pago en nuestra web, facilitando a nuestros clientes las entregas en 24 horas». De hecho, la comercialización de aceites envasados creció en 2020 un 10% respecto al ejercicio anterior y «en la nueva campaña esperamos volver a crecer, como mínimo, en el mismo porcentaje», declara Antonio Fontán.
No obstante, para abarcar este crecimiento esperado y poder seguir atendiendo pedidos y entregas de producto sin demoras, la cooperativa está inmersa en la mecanización y mejora del proceso de envasado y etiquetado. «Venimos trabajando con muchos formatos, más de una docena, por lo que es necesario modernizar nuestro proceso de envasado y ampliar nuestra capacidad para seguir creciendo», apunta el presidente de la cooperativa.
La entidad integra a unos 500 socios y engloba a unas 4.300 hectáreas aproximadas de olivar de almazara. No obstante, por exigencia de la nueva Norma de Calidad del aceite de oliva (Real Decreto 760/2021), en vigor desde el pasado 1 de septiembre, la cooperativa está en proceso de actualización de sus números para cumplir con el sistema de registros de trazabilidad que ya es obligatorio.