La incidencia de la mosca del olivo sigue siendo «baja» gracias a las altas temperaturas
Sanidad vegetal

La incidencia de la mosca del olivo sigue siendo «baja» gracias a las altas temperaturas

Se han realizado tratamientos fitosanitarios para reducir su incidencia en algunas áreas localizadas de Jaén, Sevilla y Cádiz

27/08/2020 Actualizado a las 15:35

Las altas temperaturas que se han venido registrando a lo largo del mes de julio y en la primera semana de agosto han mantenido las poblaciones de adultos de mosca del olivo en niveles «bajos », según ha señalado la  Red de Alerta e Información Fitosanitaria de la Junta de Andalucía (RAIF).

Además, las lluvias caídas en algunas zonas olivareras, en la primera semana de agosto, han traído una bajada de las temperaturas y una subida de la humedad relativa, con el consiguiente aumento del vuelo de adultos en todas las provincias.

De este modo, actualmente, y atendiendo a la situación geográfica del cultivo, la RAIF asegura que «hay una mayor incidencia en las sierras que en las campiñas y en las regiones costeras que en las del interior».

Registros por provincias

Así, el incremento de picadas en fruto ha dado lugar al inicio de tratamientos fitosanitarios para reducir su incidencia. Estos se ha llevado a cabo en algunas áreas localizadas de Jaén, Sevilla y Cádiz.

Si bien, por los datos registrados, destaca la provincia de Cádiz con un valor medio provincial del 3,88% de picada total y u 1,27% de picada viva, seguida de Huelva con un 1,80 y 0,70% de picada total y picada viva, respectivamente.

Los niveles poblacionales de adultos están « al alza» en ambos tipos de trampas (mac-pahil y cromotrópicas) en todas las provincias, «siendo más destacables los registrado en Cádiz y Jaén, con unas medias provinciales de 3,70 y 2,30 adultos/mosquetero y día en los mosquero mac-phail, mientras que en las trampas cromotrópicas se han registrado mayores capturas en las provincias de Jaén con una media de 2,20, seguida de Cádiz con 1,33 adultos/trampa y día».

Situación óptima para el aumento de la plaga

En este marco, la Red de Alerta ha señalado que «es conveniente recordar que la mosca detiene su actividad biológica con temperaturas inferiores a los 6ºC y mayores de 35ºC, siendo entre los 20-25ºC la temperatura óptima para su desarrollo».

Finalmente, ha asegurado que las temperaturas por debajo de los 36ºC son «favorables» para el buen desarrollo de las puestas de mosca y para su propia integridad y una humedad relativa elevada (superior al 80-85%) favorece la incidencia de la plaga.

 

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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