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Innovación

Un nuevo olivar potencialmente resistente a la Xylella en Carmona

Se han plantado 501 olivos en la finca El Valenciano dentro del proyecto europeo Life Resilience

18/06/2019 Actualizado a las 13:50

El proyecto europeo Life Resilience, cuyo objetivo es desarrollar unas variedades de olivo que sean altamente resistentes a Xylella fastidiosa y a otros patógenos, minimizando las pérdidas que hasta ahora conlleva tener una plantación infectada, continúa avanzando. De hecho, en el municipio sevillano de Carmona, donde se sitúa el campo de ensayo principal del proyecto que agrupa a empresas e instituciones de España, Italia y Portugal, ya se ha realizado la plantación de los primeros 501 olivos de nuevas variedades resistentes a Xylella fatidiosa tras los cruzamientos realizados por los investigadores de la Universidad de Córdoba durante el año 2017, por lo que se está evaluando su rendimiento agronómico.

No obstante, la nueva generación de plantas, correspondiente a los 620 genotipos de olivos provenientes de los cruzamientos realizados por los investigadores a lo largo de 2018, serán llevados a campo «a final de la primavera de 2019, para ser evaluados junto al resto de genotipos», declara Teresa Carrillo, directora del proyecto.

Variedades enviadas a Italia

De este millar de genotipos de olivar que se plantarán en la finca demostrativa de Carmona «se obtendrán las potenciales variedades que mejor se adapten al sistema de plantación en seto, y las variedades elegidas se enviarán a una finca demostrativa de Italia, donde se plantarán y se continuará analizando la resistencia ante la enfermedad».

El proyecto, cofinanciado por el programa Life de la Unión Europea, y que cuenta con un presupuesto total cercano a los tres millones de euros, comenzó el pasado 1 de julio y concluirá el próximo 31 de junio de 2022. Tiene como socio principal a la empresa cordobesa Galpagro, propietaria de la finca demostrativa «El Valenciano», de 350 hectáreas y situada en Carmona, donde se lleva a cabo el ensayo principal para frenar esta enfermedad que amenaza los olivos y almendros de los países mediterráneos.

Inventario

En la última reunión del Life Resilience, celebrada los días 22 y 23 de enero en Madrid, se pusieron sobre la mesa los resultados obtenidos en una de las primeras acciones del proyecto, que ha consistido en realizar un inventario del suelo, de los insectos vectores y otros parámetros básicos en todas las fincas demostrativas, caracterizando así la situación inicial de cada finca.

Esta información ha sido el punto de partida para establecer el diseño de las estrategias de buenas prácticas a implementar en cada uno de estos terrenos. Y es que este proyecto pretende demostrar que «con mejores prácticas sostenibles y tecnologías se puede reducir el consumo de agua y la huella de carbono, aumentar la biodiversidad y la resistencia a las plagas de patógenos sin comprometer el rendimiento; partiendo de un control biológico de los vectores en el entorno de las plantaciones».

De esta manera, se buscará un modelo replicable de mejores prácticas para el olivo y el almendro, así como para otros cultivos leñosos, aumentando su capacidad de adaptación al cambio climático y futuras epidemias.

Además de la empresa de asesoramiento técnico Galpagro, el proyecto cuenta con socios como la Universidad de Córdoba, Agrifood Comunicación, Agrodrone, Asaja nacional, Nutriprado, SAHC-Sociedad Agrícola de Herdade do Charqueirao, S.A.; Gruppo Salov y el Istituto per la Valorizzazione del Legno e delle Specie Arboree (IVALSA) de Italia.