«Piratas» del aceite de oliva a costa de una campaña desastrosa
El caso del aceite fraudulento detectado en Extremadura saca a la luz un gran riesgo que se da en las malas campañas
Ofreciendo toda su colaboración a las administraciones y esperando datos oficiales de unas investigaciones que aún están en curso. Así se encuentran desde la Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceite (Aneirac) y la Asociación Española de la Industrias y Comercio Exportador de Aceites de Oliva (Asoliva), en el caso de los aceites de oliva fraudulentos detectados en Extremadura.
«Según las informaciones que nos han llegado, son empresas ‘pirata’, sin registro sanitario y que ni siquiera se sabe cuándo y cómo envasan, para nada se trata de empresas ni marcas conocidas», detalla Primitivo Fernández, director de Anierac.
Una campaña muy delicada
Y es que en una campaña tan «delicada» como esta, con una cosecha de aceite de oliva bajísima y precios muy altos, el «riesgo» de que surjan estafadores que se aprovechen de la situación es muy alto.
No obstante, aclara Fernández, se trata puramente de un «fraude»: la mezcla de aceite lampante con aceites refinados que, según la Junta de Extremadura, ha sido detectada en una de las marcas, ‘Cortijo del Oro’, no conlleva riesgo ninguno para la salud, pero sí un engaño, puesto que se ha vendido como virgen extra.
Canales de comercialización habituales
«Recordamos a los consumidores que hay que comprar en los canales de comercialización habituales, ya sean supermercados o tienda de barrio. Hay que huir de puntos de venta irregulares, mercadillos, etc, puesto que no ofrecen seguridad, y desconfiar siempre de los precios demasiado bajos», advierte Primitivo Fernández, que pide «que se confíe en marcas de prestigio o en cooperativas conocidas, ya sea a nivel nacional o local».
Desde Anierac recalcan, además, que cumplen «las más estrictas» normas sanitarias, y que tienen una norma de calidad muy exigente que conlleva la trazabilidad completa de todos los aceites.