La producción de aceite cae en picado en Antequera por la escasez de agua
Desde el sector denuncian la indefensión del olivar tradicional ante la caída de precios y el cultivo intensivo
La falta de lluvias genera incertidumbre entre el sector olivarero de la comarca de Antequera. Frente la cosecha «récord» registrada en la pasada campaña, desde el sector vaticinan «una caída de hasta el 50 por ciento en este año, principalmente por la escasez de lluvias», que ha lastrado, según han declarado, «el crecimiento del olivo y el fenómeno de la vecería que genera una alternancia de cosechas abundantes y escasas cada dos años en el caso del olivar».
«La climatología es un factor clave para la producción de aceituna», según ha explicado a Agrónoma Enrique Muñoz, secretario de la Cooperativa Nuestra Señora de los Remedios de Antequera, la mayor de las que conforman el grupo Dcoop. «La escasez de agua ha impedido al árbol desarrollar las ramas nuevas en las que echa la cosecha del año siguiente», y el motivo, según ha señalado Muñoz, es «que no hubo precipitaciones entre los meses de septiembre a diciembre, que son fundamentales para que el agua llegue abajo y la tierra tenga humedad».
Lluvia que no llega
«Si no llueve en esas fechas estamos perdidos», sostiene. Y es que el agua que pueda caer en primavera es «insuficiente para que el árbol coja fuerza», ha declarado el representante de la cooperativa. Según el secretario, «este año pasarán de los 1,8 millones de kilos del año pasado, a apenas superar los 900 mil. Una caída que preocupa en el sector, que arrastra ya varios años de sequía en la región».
El propio Muñoz asegura que «lleva cuatro años sin poder regar sus olivos, situados junto a la pedanía antequerana de Cartaojal». Pese a ser un cultivo de secano, «ha llegado un punto que no tengo agua ni para llenar los cubas para sulfatar y hacer los tratamientos al árbol», ha afirmado. Unos trabajos imprescindibles para evitar plagas como, por ejemplo, la de la mosca.
Calidad y precio del aceite
A la caída de la producción hay que añadir un descenso paulatino de la calidad del aceite. Aunque sin ser alarmistas, puesto que se están produciendo buenos aceites de categoría virgen extra, desde la cooperativa antequerana vienen observando como escasean aquellos de categoría especial. «Hay muy pocos aceites de premio, como yo digo, y desde el resto de cooperativas de la comarca me comentan lo mismo. No están obteniendo aceites de máxima puntuación», ha ratificado Muñoz.
Por otro lado, otro de los principales dilemas a los que se enfrenta el sector tiene que ver con el precio del aceite, sobre lo que Muñoz ha declarado que «se trata de un drama, principalmente para las familias que viven del olivar tradicional en pueblos donde es monocultivo y no cuentan con alternativa. El cultivo intensivo del olivo en las vegas de Osuna, Écija, Sevilla, Jeréz o Córdoba -sostiene el secretario- les hace imposible competir».
«Las nuevas explotaciones permiten producir grandes cantidades con costes ínfimos gracias a las cosechadoras, lo que deja en desventaja al olivar tradicional repartido en cerros por toda Andalucía», ha aseverado el secretario. «Tendrán que darles una ayuda a estas familias, porque si no estos pueblos se mueren. Con el kilo de aceite a dos euros, las criaturas apenas cubren el costo», ha denunciado.