¿Ha perdido el ‘ritmo’ el olivar de Jaén? Las claves para garantizar su futuro
Expertos del sector han analizado las fortalezas y debilidades del olivar de la provincia andaluza en una mesa debate organizada en el marco de Expoliva 2021
Productividad, formación, tecnología y rentabilidad son los principales aspectos que debe mejorar el olivar de Jaén. Así se ha puesto de manifiesto en la mesa redonda «Transformación de la Olivicultura Jienense», celebrada en el marco de la Feria Internacional del Aceite de Oliva Virgen Extra e Industrias Afines (Expoliva 2021).
El foro ha contado con la presencia de Juan Antonio Tello, gerente de Laboratorios Tello, Bernardo Muñoz, responsable de marketing de Balam, Francisco Plaza, Head of Service Olive Oil de GEA Westfalia, Pedro Martínez, gerente de IMS y Esteban Momblán, gerente de Interóleo Group.
Juan Vilar, consultor estratégico internacional, ha sido el encargado de moderar este debate, en el que se ha destacado la necesidad de optimizar recursos, de invertir en innovación y en conocimiento.
Productividad
En este marco, Vilar ha asegurado que «tenemos el 5% de la superficie de olivar mundial y produce el 15% de consumo mundial, somos productivos, por lo que hay que adaptar el resto de elementos a esa misma velocidad hacia la productividad. Las cosas se están haciendo, pero deberíamos de ver que el entorno se mueve más rápido que nosotros».
Esta idea ha sido respaldada por Esteban Momblán, gerente de Interóleo Group, quien ha afirmado que «Jaén ha empezado a perder el ritmo del sector productor. Otras zonas están en un nivel de evolución mayor».
Desde la perspectiva del análisis del olivar, Juan Antonio Tello ha opinado que «es verdad que el olivar ha evolucionado mucho», sin embargo, en esta reconversión hacia el olivar intensivo, «Jaén está quedándose atrasado, veo a la provincia de Jaén dormida, no lo activa que tendría que estar».
Por su parte, Francisco Plaza, Head of Service Olive Oil de GEA, ha señalado que «tenemos que prepararnos todos para afrontar esa transformación. La mecanización actual ya está llevando a las almazaras a un extremo, todas las empresas deberíamos comportarnos como una cadena en la que ningún eslabón puede fallar. Se requeriría una preparación de todos».
Profesionalización y formación
En este sentido, Juan Antonio Tello ha denunciado que «falta profesionalidad a la hora de afrontar los retos del sector. A nivel personal, me encuentro más profesionalidad fuera de Jaén. Me da pena cuando hago una ruta por Jaén y me vengo decepcionado, cuando ves esa falta de preparación, de profesionalidad… Posiblemente, sea otro de los puntos que tienen que abordarse», ha incidido.
«El conocimiento es la parte más fundamental del buen hacer de cualquier cosa. El tener información cuanto más amplia mejor, del campo, de la comercialización, del proceso… y la gente demanda esa formación», ha señalado Francisco Plaza.
Pedro Martínez ha hecho hincapié en uno de los efectos que ha provocado la crisis sanitaria del Covid-19: «la pandemia ha promovido mucho la formación online, se está viendo en muy poco tiempo que se está haciendo más formación».
«Es necesario la unión de profesionalización, pero falta ese enlace para conseguir la perfección, pero no vamos por malos caminos», ha destacado Martínez.
Al respecto, Bernardo Muñoz, responsable de marketing de Balam, ha incidido en que «se necesita una mentalidad más empresarial, pero para ello necesitamos un cambio generacional y que el sector sea más atractivo para los jóvenes».
Tecnología
El responsable de marketing de Balam, Bernardo Muñoz, ha explicado que, «a día de hoy, en la Jaén cerca del 50% del olivar de la provincia puede ser transformado, es decir, puede convertirse en un olivar más competitivo».
No obstante, «para el olivar que no se puede trasformar hay que seguir innovando, viendo cómo podemos ser más eficiente en el uso del agua y buscar una propuesta de valor que permita aumentar el precio del aceite en momentos en los que el precio este bajo», ha resaltado Muñoz.
En esta línea, Francisco Plaza, Head of Service Olive Oil de GEA, ha detallado que «tendremos que adaptarnos a lo que se demande y movernos en la dirección adecuada, desde el campo hasta el laboratorio, para determinar para que cosa es válido cada aceite».
«A nivel analítico se ha avanzado mucho en los últimos años. Me duele escuchar la palabra fraude, como si el aceite fuese un elemento peligro, pero la seguridad alimentaria que estamos tomando es magnífica», ha asegurado Juan Antonio Tello, responsable de Laboratorios Tello.
Rentabilidad
Otro de los principales retos del sector del olivar jienense pasa por la mejora de la rentabilidad y el incremento de los precios.
En este sentido, Pedro Martínez ha explicado que «el proceso de rentabilidad debe depender de cómo se trabaje, pero lo que está clara es que la automatización es tener control sobre la fabricación, el resultado… El control es poder y esa es la base fundamental para poder defender la rentabilidad y el producto».
El responsable de los laboratorios Tello ha apostillado que «Jaén es una productora importante de granel, pero que tiene que avanzar en la gestión de granel, creando una estructura de la oferta para conseguir un precio rentable».
Por su parte, Esteban Momblán, gerente de Interóleo Group, ha incidido en que «hay que influir en los precios. Por ello, nuestro nuestro objetivo es concentrar la oferta para mejorar las negociaciones».
Además, Momblán ha asegurado que «lo que tenemos que poner en valor es el consumo del aceite. Lo que hay que promover es que aumente la demanda de aceite».
Finalmente, Pedro Martínez, ha ensalzado que «el aceite, aparte de ser valorado, debe ser justificado. Nuestro producto debe ser algo excepcional que favorezca a la salud y eso está más que demostrado».
«Van a venir años muy buenos en los que los agricultores van a tener un papel muy relevante y tenemos que apoyarnos juntos para seguir creciendo», ha concluido Bernardo Muñoz, responsable de marketing de Balam.