La «amenaza» de Trump que mantiene en vilo a los agricultores andaluces
El presidente de EEUU puede cambiar los aranceles que ya afectan al campo andaluz cada 180 días
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puede «amenazar» a los agricultores andaluces, españoles y europeos con modificar los aranceles que desde el pasado 18 de octubre viene aplicando a las importaciones de productos como el aceite de oliva embotellado, la aceituna de mesa o el vino con origen español «cada 180 días».
Así lo ha manifestado el secretario general de la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa (Asemesa), Antonio de Mora, quien ha explicado que la legislación de la Organización Mundial del Comercio (OMC) permite a la Administración norteamericana «subir los impuestos, bajarlos o incluso cambiar la lista de los productos afectados cada seis meses».
Cabe recordar que, en este conflicto, Estados Unidos cuenta con la autorización de la Organización Mundial de Comercio para imponer aranceles a productos importados desde la Unión Europea por valor de 7.500 millones de dólares anuales (6.900 millones de euros), en respuesta a los subsidios que concedieron los Gobiernos europeos a Airbus para el desarrollo del A350 y el A380.
Consulta pública
El pasado 13 de enero concluía el plazo de consulta pública y presentación de alegaciones para defender a los productos agroalimentarios ya afectados frente a una nueva subida de impuestos. Se trata de la primera revisión de los aranceles anunciada por Donald Trump, que se cerró con más de 22.000 comentarios presentados en contra de dichos gravámenes.
«La normativa permite que a los 120 días de aplicación del impuesto aduanero se pueda hacer una primera revisión y añadir cambios, y luego habría que esperar a un periodo mínimo de 180 días para hacer las siguientes modificaciones», señala de Mora. Por tanto, según el dirigente de Asemesa, «el 15 de febrero se cumplen los 120 días de aplicación del arancel del 25%», pues comenzaron el 18 de octubre, por lo que «a partir de mediados de febrero se conocerá definitivamente la posición que adopta Estados Unidos acerca de los aranceles impuestos por los subsidios irregulares al consorcio Airbus», apunta.
Esta medida ha perjudicado especialmente a dos sectores claves de la economía local, regional y nacional como son el aceite de oliva y la aceituna de mesa. En este sentido, tanto Asemesa, en defensa de los intereses de la aceituna de mesa, como la «North American Olive Oil Association (NAOOA)», que reúne a los mayores importadores americanos de aceite de oliva español y a la que pertenecen como miembros las empresas Acesur, la cooperativa Agro Sevilla o Sovena, entre otras firmas con filiales en norteamérica, además de la Asociación Española de la Industria y Comercio Exportador de Aceites de Oliva y Aceites de Orujo (Asoliva), han presentado alegaciones a la consulta pública a la que Trump ha sometido la revisión de los aranceles.
Base de las alegaciones
Asemesa ha querido defender al sector de la aceituna verde, gravado con un impuesto del 25%, ya que «desde España se exportan a Estados Unidos entre 50 y 60 millones de kilos». Las alegaciones presentadas aluden al «perjuicio para los importadores americanos de este arancel, ya que va a obligar a las empresas norteamericanas a importar producto de otros países extracomunitarios que carecen de las exigencias sanitarias que tiene España y donde la calidad de la aceituna es menor. Además del perjuicio al consumidor, que tendrá que pagar un precio más caro para seguir comiendo aceitunas de calidad», explica Antonio de Mora.
Mención aparte merece la aceituna negra, de la que se comercializan en este mercado «unos 30 millones de kilos en Estados Unidos». Esta aceituna es «veterana» en esto de los aranceles, ya que viene siendo gravada con un 35% desde el 1 de agosto de 2018.
No obstante, el pasado viernes, la Justicia americana falló a favor de Asemesa en su batalla legal contra los aranceles a la aceituna negra, una sentencia que si se ratifica como definitiva supondría la eliminación de 15 puntos de ese 35%, quedando el arancel en el 20%. En todo caso, «la rebaja del arancel a la aceituna negra podría tardar todavía un año en hacerse efectiva», apunta el secretario general de Asemesa.
Por su parte, la NAOOA ha centrado la defensa del sector del aceite de oliva embotellado, que se enfrenta a la posibilidad de que la exportación de aceite a granel, ahora exenta del pago del impuesto, pase también a engrosar la lista de productos agroalimentarios afectados.
Las alegaciones presentadas apelan, igualmente, al perjuicio económico que supone para el consumidor de Estados Unidos este arancel del 25%, ya que «la restricción de la oferta al consumidor americano por una limitación en la importación de aceite de oliva envasado de origen español, uno de los más saludables que existe en un país con graves problemas por malos hábitos alimenticios, ha supuesto un incremento de un 8% en el precio de venta al público», han señalado fuentes de la entidad. Un encarecimiento que puede hacer que se deje de consumir un producto «muy beneficioso para la salud de los estadounidenses».
Reunión EE.UU.-UE
La semana pasada, el nuevo comisario de Comercio de la Unión Europea (UE), Phil Hogan, se reunía con el representante de Comercio Exterior de EE.UU., Robert Lighthizer; el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, y varios legisladores tanto demócratas como republicanos en el Congreso, destacando el «buen comienzo» en el «reinicio» de las conversaciones comerciales
«Tengo esperanzas de que la década de 2020 pueda ser una era de relaciones transatlánticas refrescadas y renacidas», señaló Hogan, quien, no obstante, advirtió de que, si la tensión continúa y en el caso de que fuese necesario, «la UE está lista para tomar represalias. No actuaremos con timidez. Defenderemos con contundencia nuestros intereses», dijo.