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Investigación

La aceituna limita la absorción de metales tóxicos durante la digestión

Investigadores de la Universidad de Jaén identifican bacterias beneficiosas presentes en el fruto del olivar

03/12/2019 Actualizado a las 11:45

Un grupo de investigadores liderado desde la Universidad de Jaén (UJA) ha identificado bacterias presentes en la aceituna de mesa que limitan la absorción de metales tóxicos durante la digestión.

Esta capacidad se adquiere en el proceso de fermentación natural, que transforma la oliva en un producto de consumo al restarle amargor, donde se desarrollan estos microorganismos ya presentes en el árbol, aunque en menor cantidad, según ha informado este martes la Fundación Descubre, que en una nota aclara que el estudio se encuentra en fase de validación «in vivo», tras superar «con éxito» el trabajo de laboratorio.

Las cepas identificadas actúan recubriendo la mucosa del intestino, donde impiden que moléculas de arsénico, cadmio o mercurio atraviesen sus paredes y entren al torrente sanguíneo.

«Estas bacterias actúan como una esponja que atrapa este tipo de partículas, reduciendo su disponibilidad en el sistema digestivo y eliminándolas a través de las heces», señala a la Fundación Descubre la responsable del trabajo, Hikmate Abriouel, investigadora de la UJA. Una cualidad que, si bien no es única, sigue unos mecanismos genéticos exclusivos y no presentes en otros microorganismos.

Proceso de salmuera

La clave del proceso está en el tratamiento de la oliva, siguiendo el método tradicional de salmuera. El fruto se introduce en una disolución con alto contenido de sal, donde permanece desde días hasta varios meses.

«Las bacterias que permiten retener estas partículas están en la aceituna ya en el árbol. Cuando se somete a fermentación, estos microorganismos proliferan por su capacidad de crecer en un ambiente con bajo pH y también, como hemos visto, en presencia de estos metales pesados, los cuales puede atrapar», según ha afirmado la misma científica.

El análisis se ha centrado sobre la Aceituna Aloreña de Málaga, una variedad que cuenta con Denominación de Origen Protegida (DOP). Los científicos han tomado muestras en las empresas productoras, lo que les ha permitido caracterizar sus propiedades probióticas, es decir, los beneficios para la salud que se obtienen de las distintas bacterias presentes en los alimentos.