Aranceles de EEUU: ¿Qué pasa con la aceituna negra?
Los agricultores sevillanos piden que no se olvide a la aceituna de mesa negra, que sigue sufriendo un alto impuesto aduanero y ha visto cómo sus exportaciones se desplomaban
El campo andaluz ha acogido con entusiasmo, y con esperanza de que las buenas noticias sean definitivas, la noticia de que Estados Unidos no aplicará aranceles a los productos agroalimentarios españoles durante los próximos cuatro meses. El vino, los quesos, los cítricos o la aceituna de mesa miran con esperanza este periodo en el que, esperan, las negociaciones entre la Comisión Europea y el país norteamericano terminen definitivamente con estos impuestos adicionales sobrevenidos al sector agrario por las disputas a causa de la industria aeronáutica.
Sin embargo, desde Asaja Sevilla han querido recordar que hay otro producto clave para la agricultura andaluza que aún sigue castigado por los aranceles: la aceituna negra. En concreto, la aceituna negra española sufre un arancel adicional del 35% desde el 1 de agosto de 2018, impuesto por EEUU al considerar que las ayudas que recibía la aceituna de mesa negra procedentes de la PAC eran ilegales y causaban importantes daños al sector californiano.
Un largo camino judicial
Por tanto, tal y como recuerdan desde Asaja, «la aceituna negra de España no se beneficia de esta suspensión provisional de los aranceles, y deberá esperar a que se cierre la vía judicial».
Ésta fue iniciada por Asemesa (Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa) , que hace ya un año consiguió la primera victoria ante los tribunales: en enero de 2020, el Tribunal Federal de Comercio Internacional de EEUU dio la razón a los productores españoles en el recurso interpuesto contra los gravámenes nortemericanos, considerando que los dos argumentos para imponer los aranceles, que eran ayudas específicas y que la demanda de aceituna cruda dependía de la demanda de la aceituna transformada, no eran válidos.
Sin embargo, el fallo del Tribunal norteamericano, que aún espera su resolución definitiva, se refiere sólo al recurso judicial interpuesto por las ayudas de la PAC recibidas por el sector español, y no afecta al 20% del arancel impuesto por «dumping (dos empresas de california acusaron a los productores españoles de realizar importaciones de aceitunas negras subsidiadas y comercializar a un precio «inusualmente bajo», lo que se conoce como «dumping»).
«La eliminación del total de los aranceles será más lenta y difícil de lo que los agricultores quisieran», avisan desde Asaja Sevilla. Por ello, insisten en instar al Gobierno de España «a no dejar atrás a la aceituna negra de mesa,un sector esencial cuyo desarrollo no debe verse comprometido por los problemas de competencia de otros sectores».
De hecho, según datos de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, España ha pasado de exportar unas 30.000 toneladas anuales de aceituna negra a EEUU a enviar poco más de 11.000 toneladas, un desplome de más del 60%».
España ha pasado de exportar a EE UU unas 30.000 toneladas anuales a enviar poco más de 11.000 toneladas, un descenso mayor del 60%».
«Cuestionar las ayudas a la aceituna negra es cuestionar todo el sistema de ayudas de la PAC», han llegado a aseverar en numerosas ocasiones desde Asemesa, que también insiste en pedir que «no se excluya a la aceituna negra» de las negociaciones entre la Comisión Europea y EEUU.