Rafael Pleite: «Nuestros desarrollos TIC buscan hacer de la aceituna de mesa una industria 4.0»
La consultora sevillana Global Olive Consulting ha llevado su tecnología a industrias aceituneras andaluzas y extremeñas y a fábricas de Perú, Argentina y Grecia
Con una larga tradición familiar en el sector de la aceituna de mesa, Rafael Pleite decide en 2005 crear una consultora multidisciplinar con el objetivo de cubrir la carencia tecnológica de la industria aceitunera, apostando por el desarrollo de tecnología propia. Así nace Global Olive Consulting, que en más de una década de trayectoria profesional ha llevado la innovación a los procesos productivos de elaboración de la aceituna de mesa. Entre sus herramientas TIC destaca el software Teleoliva, que permite replicar con parámetros objetivos y medibles la calidad del proceso de cocido. Un sistema que ya está implantado en una docena de industrias españolas (entre ellas, varias empresas del grupo Manzanilla Olive y Viñaoliva), así como en fábricas argentinas, peruanas y griegas, ya que «Sevilla es el enclave idóneo desde el que exportar el conocimiento de la agroindustria aceitunera al resto de Europa y del mundo», señala el gerente, Rafael Pleite.
-¿La cartera de servicios se destinan únicamente a la industria del olivar de mesa o también al campo?
-Nuestro asesoramiento comienza en el momento previo a la recolección de la aceituna y termina tras el envasado. Para el agricultor hemos desarrollado herramientas que monitorizan el cultivo y que analizan los índices de madurez de la aceituna, por lo que le damos a los productores razones objetivas del momento óptimo para empezar la campaña de recolección, algo que hasta ahora se venía haciendo por impresiones del estado del olivo o por fechas ancladas en la tradición y variables en el calendario como las fiestas del verdeo.
-El sector de la aceituna sigue muy vinculado a la tradición. ¿Cómo ha acogido la llegada de una empresa tan innovadora como Global Olive?
-Al principio siempre es difícil asimilar los cambios, sobre todo en un sector que es cierto que sigue basado en la tradición y la subjetividad de los expertos que trabajan en él. Pero gracias a los buenos resultados de nuestra tecnología estamos consiguiendo modificar procesos industriales y el boca a boca va abriéndonos cada vez más puertas. De hecho, el 10% de la producción nacional de aceituna de mesa ya es cliente nuestro. O lo que es lo mismo: nuestros clientes elaboran anualmente más de 45.000 toneladas de aceitunas verdes estilo sevillano, 1.000 toneladas de aceituna negra natural y más de 17.000 toneladas de aceituna negra estilo California. No obstante, nuestras previsiones son crecer entre un 20-30% anual en clientes de aquí a cinco años, pues ya tenemos compromisos de compra para la plataforma Teleoliva de cara a la próxima cosecha.
-¿En qué consiste Teleoliva?
-Es un innovador sistema que facilita y mejora el proceso de elaboración de la aceituna de mesa. Durante el cocido, las aceitunas se sumergen en una solución de sosa cáustica que sirve para eliminar el amargor al fruto. La sosa penetra dentro de la pulpa a una determinada velocidad; esa velocidad y el punto hasta donde llegue determinan la calidad del proceso de cocido y, por tanto, del producto final. Hasta ahora, este cocido se realizaba atendiendo a la experiencia del técnico que supervisa dicho proceso. No existían por tanto parámetros objetivos y medibles, y tampoco la posibilidad de réplica del proceso de un día para otro, ni de un año a otro. Esta carencia es la que suple Teleoliva, que permite igualar la calidad del producto elaborado en las distintas campañas.
-Calidad que al final se traduce en ahorro de costes, ¿no?
-Claro. La objetividad en dicho proceso que garantiza este sistema aporta a las empresas usuarias una mayor fiabilidad, ahorro de costes en personal y tiempo, así como una mayor certidumbre de cara a la comercialización. Según los resultados obtenidos, Teleoliva permite incrementar en un 7,5% la calidad del producto final en aceitunas de primera categoría. Además, las empresas productoras de aceituna de mesa que utilizan el proceso tradicional de aderezo producen de media un 10% de aceitunas con una calidad de segunda y tercera categoría, las cuales tienen un precio inferior en el mercado. Teleoliva también reduce un 2,5% el volumen de aceitunas de categoría inferior. Considerando una empresa mediana que produzca entre uno y cinco millones de kilos de aceitunas al año, esta reducción supondría un beneficio de más de 50.000 euros anuales.
Innovación
-¿La empresa cuenta con financiación externa para sus proyectos?
-Hemos participado en distintos proyectos de innovación industrial aplicada de interés para el sector de la aceituna de mesa. Además, hemos sido la única empresa andaluza beneficiaria de la fase 1 del “Instrumento PYME Horizonte 2020” en la convocatoria 2015, y con estas ayudas hemos presentado la plataforma Teleoliva. Pero como nuestra intención es transformar el sector de la aceituna de mesa en una industria 4.0, seguimos trabajando en el desarrollo de herramientas TIC y de aplicación del uso del big data para hacer un seguimiento continuo del proceso de elaboración, predecir percances y corregir malas praxis. También, estamos desarrollando con fondos Feder un proyecto para revalorizar los residuos de la industria aceitunera, sobre todo los líquidos. Además, estamos empujando para que se constituya el primer Grupo Operativo de aceituna de mesa nacional.
-¿Cómo ve una empresa tecnológica como Global Olive el arranque masivo del olivar manzanillo al no ser rentable por la falta de mecanización?
-Es necesario asumir una transformación del olivar, pero sin perder variedades. No es razonable mantener olivos centenarios que producen 200 kilos aunque se trate de manzanilla fina del Aljarafe, porque eso no es rentable. Con nuevos marcos de plantación y podas y riegos más eficientes, apostando también por la mecanización, todas las variedades tienen su mercado. España produce la mejor aceituna del mundo, pero no nos lo creemos y nos da reparo ponerle precio. El sector tiene miedo de que, como competimos por volúmenes, al subir los precios deje de vender. Por eso, la apuesta a todos los niveles debe ser la calidad. Y hay formas para mantener esa calidad y mecanizar la recolección.
—Para esa reconversión, ¿el sector debe contar con ayudas acopladas?
—Serían apropiadas no sólo para la autorregulación del sector, sino para mejorar la calidad en el fruto. Desde que en 2004 se desacoplaron las ayudas mucho olivar se abandonó. Si vuelven las ayudas vinculadas a la producción, estoy convencido que muchos agricultores harían la reestructuración en su olivar, modernizando las plantaciones más tradicionales y consiguiendo mejorar la productividad y la calidad del fruto.
—¿La falta de calibre puede afectar a la calidad de la aceituna en esta campaña y bajar los precios?
—Mi impresión es que los precios van a ser similares a los de la campaña pasada y en algunas variedades tenderán al alza, excepto para la aceituna gordal, que sí que ha bajado mucho. Por contra, la variedad manzanilla, si bien es verdad que ha tenido un retraso en la maduración y el calibre ha sido menor, las perspectivas de precios son buenas por la demanda creciente. Por ello, entiendo que el precio del producto elaborado aumentará en esta campaña entre un 10 y un 15% respecto a la cotización de 2015.