Interoliva quiere ganar músculo y busca empresas en venta
Pese al Covid, la firma sevillana ha crecido en volumen, en productos y en mercados
Concluido en 2020 el proceso concursal de Internacional Olivarera (Interoliva), con sede en Dos Hermanas, la empresa aceitunera de la familia Jiménez no ha parado de crecer. Un despegue que ni la aparición del Covid y la pandemia han logrado frenar.
Así, tras sanear sus cuentas, esta empresa que produce, comercializa y exporta aceitunas verdes bajo las marcas Mario’s, Marismas, Heliópolis, Hacienda y Romería, y cuyos principales accionistas son el grupo inversor Sainberg Olives, ha crecido en facturación, en presencia en los mercados y en productos en los dos últimos años.
De hecho, si en 2019 la firma contaba con una facturación de 20 millones de euros, «esperamos cerrar 2021 en 35 millones, con un plan estratégico que prevé alcanzar los 40 millones de euros en 2023», declara el director general de Interoliva, Carlos Jiménez.
El plan estratégico de la compañía se sustenta en tres patas. Por un lado, el crecimiento en ventas, «gracias a la adquisición de nuevos clientes y el posicionamiento en nuevos mercados, con el foco puesto principalmente para ganar cuota y consolidar el futuro en países como México, China e India», subraya el directivo.
El volumen total comercializado, con al menos el 65% de las ventas con el rumbo fijado en Estados Unidos, «se ha disparado y esto nos ha permitido afrontar importantes inversiones para mejorar la actividad en nuestra planta de envasado». De hecho, el desembolso que Interoliva ha realizado en mejoras alcanza «los 4 millones de euros sólo en los dos últimos ejercicios, pese a que han sido años muy duros por la aparición de la pandemia a raíz del Covid-19», subraya el director general.
Tecnología y artesanía
Interoliva ha dotado sus instalaciones de la última tecnología para producir con garantías y máxima eficiencia cualquier producto envasado. La firma sevillana fue pionera en abordar la mecanización integral del proceso de aderezo de las aceitunas verdes y es un referente tecnológico en el sector del olivar de mesa, pues cuenta en su historia con varias patentes mundiales tanto de procesos como de maquinarias y desarrollo de nuevos productos.
Pero, a la vez que ha avanzado en mecanización, ha apostado por la artesanía y el «hecho a mano», abriendo una nueva línea de negocio de especialidades. Se trata de productos artesanales, delicatessen, que han tenido muy buena acogida. De hecho, actualmente, en esta línea hay trabajando 60 personas.
La última pata del plan estratégico de Interoliva pasa por ganar dimensión empresarial, mediante la compra de empresas del sector del olivar: «estamos buscando oportunidades para adquirir otras firmas que nos permitan ir a volúmenes de venta mucho mayores e impulsar el crecimiento de la compañía».
Interoliva asegura que huye de procesos de «fusión o colaboración empresarial», apostando por una futura operación de concentración en el mercado. «Sabemos que son muchos los negocios más pequeños con dificultades, y estamos pensando en empresas que nos aporten nuevos nichos de mercado o que estén bien posicionadas allá donde nosotros no llegamos, como pudiera ser el caso de España, ya que en Interoliva nos dedicamos 100% a la exportación», apunta Carlos Jiménez.
A este respecto, y con el secretismo propio que requiere este tipo de operaciones, sólo avanza que «ya se han iniciado conversaciones con alguna empresa», pero precisa que «todavía no hay nada maduro», por lo que descarta que se vaya a firmar alguna operación «de inmediato».
En lo que respecta a esta campaña, Interoliva, que ya cuenta en el mercado con productos innovadores como aceitunas con sabores como curry, cajún o teriyaki, suma a su portfolio las aceitunas rellenas de jengibre, un producto que tendrá como destino el mercado asiático.