Las nuevas máquinas que revolucionarán el verdeo
Estos prototipos tecnológicos salidos del proyecto Innolivar llegarán al campo andaluz en septiembre
El olivar de mesa es un cultivo más difícil de mecanizar que el olivo de almazara ya que, en primer lugar, la aceituna está verde y cuesta más derribarla. Segundo, el árbol es más sensible al descortezado y, tercero, la aceituna se molesta, siendo ésta la principal complejidad.
No obstante, la Universidad de Córdoba (UCO), a través del grupo de investigación «Mecanización y tecnología rural», con la colaboración de la interprofesional del sector, Interaceituna, lleva muchos años trabajando en la tecnificación de estos olivos y se han obtenido resultados muy prometedores junto con el Instituto de la Grasa de Sevilla (CSIC) y el Ifapa.
Esta revolución tecnológica del verdeo dará un paso clave en la próxima campaña, a partir del mes de septiembre, con la llegada al campo andaluz de los nuevos prototipos de maquinaria desarrollados en el marco del proyecto Innolivar, uno de los de mayor envergadura otorgado a un ente público universitario no sólo de Andalucía, sino de España.
Se trata de un convenio de Compra Pública Precomercial, el mecanismo de innovación más potente actualmente, dotado con más de 13 millones de euros. Está cofinanciado en un 80% por el Ministerio de Ciencia e Innovación, dentro del Programa Operativo Pluriregional de España 2014-2020, y por el propio sector, que aporta el 20% restante a través de las interprofesionales del aceite de oliva y de la aceituna de mesa.
Demandas tecnológicas
El proyecto responde a las demandas tecnológicas y de innovación del olivar y su base de actuación es la interacción de las empresas del sector olivarero con nueve grupos de investigación de la UCO, para el desarrollo de productos y servicios innovadores dentro de los ámbitos de la mecanización, medio ambiente, biotecnología, industria y trazabilidad.
Su objetivo es codesarrollar con las empresas prototipos de alto valor tecnológico, en doce líneas: cosechadoras para intensivo, cosechadoras para el verdeo, tractores para altas pendientes, sistemas de precisión más eficientes en la aplicación de fitosanitarios, mejoras en los equipos de manejo y picado de restos de poda, control y corrección de las cárcavas, mejoras y reingeniería en las almazaras, sistema de cata química de aceites complementario al panel test, avanzar en la lucha biológica contra la verticilosis y contra la mosca del olivo, disponer de nuevas variedades adaptadas al cultivo en seto y en aplicar nuevas tecnologías y mejoras en la logística y en la trazabilidad en verdeo, para pasar a un olivar 4.0.
«Somos el país de referencia en el olivar y no dedicamos el suficiente esfuerzo a la mecanización, pese a su incidencia en los costes de producción». No en vano, «en el olivar tradicional, los costes de recolección y mecanización superan el 50% de los de producción», explica el catedrático de Ingeniería Agroforestal de la Universidad de Córdoba, Jesús Gil Ribes, responsable científico del proyecto Innolivar. En este sentido, insiste en que «la mecanización del campo andaluz es un proceso imparable», pues «en el futuro más inmediato solo serán rentables y viables los olivos mecanizados».
Las innovaciones técnicas
Así, de cara al próximo verdeo, llegarán al campo dos prototipos autopropulsados, uno desarrollado con la empresa Moresil, de Posadas (Córdoba) y otro con Talleres Mata Campos, de Peal Del Becerro en Jaén, que se basan en elementos sacudidores de copa que atacan lateralmente al olivo y que llevan el fruto hasta las tolvas, para gestionar la logística en campo a posteriori.
Además, se han desarrollado dos prototipos de equipos para la evaluación, descarte del perdigón y de los frutos no válidos por color o daño en aceituna cosechada mecánicamente, de modo que se generen lotes uniformes, tanto para su transporte en líquido como en seco.
Un prototipo ha sido desarrollado con la empresa argentina Maqtec, con sede en Córdoba, y consiste en un container que se despliega en campo y el otro prototipo lleva la firma jienense ISR y está montado en un remolque.
aceituna cosechada mecánicamente
Además, se garantiza la trazabilidad del campo al consumidor, pues de estos lotes (cajones paletizables, remolques, cisternas,..) se podrá conocer su origen y todos los datos respecto al cultivo (como los insumos, por ejemplo), recolección e incluso el proceso industrial seguido en la entamadora. Esta información quedará registrada en la nube para que sea accesible al olivarero, a la industria y al consumidor mediante etiquetas QR.
De las diez líneas dedicadas al olivar de almazara también se obtendrán avances que serán válidos en verdeo. Es el caso de las cosechadoras autopropulsadas basadas en la vibración del tronco y la sacudida simultánea de la copa, desarrolladas con Metalurgia San José Artesano (Jaén) y Gascón, con sede en Navarra.
Por tanto, finalizada la fase de prototipado, el proyecto Innolivar inicia la de pruebas y mejoras que acaba en este año. Así, en la próxima campaña, tanto de aceituna de mesa como de aceite, se realizarán pruebas y demostraciones de los prototipos en colaboración con las empresas y las interprofesionales.
Posteriormente, estas empresas serán las que deban continuar con la fase comercial, dando paso a la llegada futura al sector de estas innovaciones.