Un verdeo muy corto y escaso que ha hecho subir los precios de la aceituna de mesa
La alta demanda ha superado a una cosecha que será aún menor de lo que preveían los aforos
La campaña de verdeo está llegando a su fin. Ya queda muy poca aceituna por recoger, y las almazaras y molinos están abriendo sus puertas en un año con muchas peculiaridades, marcado por la sequía, la baja producción y la alta demanda. «El sector productor se ha visto desbordado, y eso ha sucedido en pocas ocasiones», reconoce José Pedro Guzmán, responsable sectorial de Asaja Sevilla.
Y es que la campaña comenzó con un aforo bastante bajo, que la interprofesional (Interaceituna) cifraba en 436.000 toneladas y que Asaja Sevilla rebajaba a 406.000 toneladas, aproximadamente un 40% menos que la campaña anterior. No obstante, pese a la baja cosecha que ya se veía venir, el elevado stock de enlace (429.000 toneladas) no hacía presagiar que se pudiese dar una escasez de aceituna.
«El sector envasador estaba tranquilo, pero a primeros de septiembre comenzó a verse que la producción iba a ser aún menos de lo que se pensaba, por lo que se empezó a acaparar todo el entamado clasificado que quedaba de la campaña anterior», detalla Guzmán.
De esta forma, al stock de enlace agotado de manera apresurada en el mes de septiembre, se ha sumado una cosecha escasa, con aforos que han tirado a la baja conforme pasaban las semanas. El pasado 21 de octubre, Interaceituna publicaba su cuarto avance del aforo de producción de aceitunas de mesa, en el que rebajaba la previsión de cosecha unas 40.0000 toneladas, hasta situarse en 422.000 toneladas. En ellas, destaca la manzanilla, para la que las últimas previsiones apuntan a 158 mil toneladas, la gordal, con 27 mil toneladas, y la hojiblanca, con 195 mil toneladas.
Un verdeo irregular y costoso
La interprofesional achaca la bajada a un verdeo «irregular y costoso», marcado por el estrés hídrico acumulado, las altas temperaturas y la heterogeneidad entre las distintas parcelas. «Se han tenido que ir descartando parcelas y árboles con frutos asurados, eligiendo árboels aislados y las primeras líneas perimetrales de árboles ‘cuneteros’ que, al tener mejor beneficio agronómico, han mantenido su potencial verdeable», detallan desde Interaceituna.
No obstante, desde la patronal agraria calculan que la cosecha será aún más escasa de lo que dicen los aforos. Y es que, cerrando ya octubre, y según datos de Interaceituna, de las 422.000 toneladas tan solo se cogió el 26% en el mes de septiembre.
«Esto supone que en octubre se ha tenido que coger el 74% restante, y eso lo damos por imposible», descarta José Pedro Guzmán, que concreta que hace varios días que la campaña de manzanilla, gordal y hojiblanca se dan por finalizadas, y las cooperativas están cerrando, o ya lo han hecho, al tiempo que abren molinos y almazaras. También el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía da por terminada la recolección de manzanilla y gordal, aunque prevé todavía cantidades, muy pequeñas, de hojiblanca. «Otros años, a finales de octubre aún había un ritmo importante de recolección, cosa que en esta campaña no hemos tenido», concreta.
La baja producción de aceituna de mesa ha hecho que los industriales se hayan visto obligados a comprar variedades de aceituna típicamente destinadas a aceite de oliva, como la picual.
Presencia de industriales de EEUU
Por otra parte, a esta escasez se suma un hecho que han denunciado tanto desde Asaja Sevilla como desde Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía: la baja cosecha de aceituna de mesa en EEUU, que lleva encadenados varios años «malos», ha hecho que muchos industriales norteamericanos hayan optado por comprar directamente aceituna en verde en España, en lugar de importarla, algo que ha aumentado la demanda y que las cooperativas califican de «doble moral», ya que la administración americana sigue imponiendo un arancel del 35% a la aceituna española que ha frenado las exportaciones y que está teniendo graves consecuencias económicas para el sector en Andalucía.
Este buen ritmo de los industriales a la hora de adquirir aceituna, sumado a la baja producción, ha hecho que suban los precios respecto al principio de campaña. Además, hay otro factor que, como destaca José Pedro Guzman, ha influido de sobremanera: el precio del aceite de oliva, que no ha dejado de subir en las últimas semanas.
«La aceituna de mesa está teniendo un buen rendimiento graso, por lo que hay agricultores que han decidido destinarla a aceite. Esto ha dado pie a una situación en la que los industriales han tenido que pagar más por la aceituna de mesa para poder optar a ella.
Por otra parte, tal y como destaca el responsable de la patronal agraria, se da la paradoja de que las aceitunas de verdeo que no se pudieron verdear por tamaño y que se destinaron ‘por obligación’ a la producción de aceite, «han conseguido mejor precio que las aceitunas verdeadas de buen calibre» por los altos precios en los que se mueve el aceite de oliva, con el virgen extra rozando los 5 euros/kg.
Subida de precios
En cuanto a los precios, arrancaron la campaña más bajos que el año anterior, pero han ido subiendo conforme se confirmaba la baja cosecha, tal y como detallan desde Asaja Sevilla. La variedad manzanilla ha subido un 18%, situándose en 1,10 €/kg frente a los 0,90 €/kg por los que se pagaba al inicio. Por su parte, la gordal comenzó pagándose a 1 euro/kg y ahora lo hace en torno a 1,40 €/kg, un incremento de un 28%.
En referencia a la hojiblanca, arrancó a 0,65 €/kg y ahora está a 0,90 €/kg, un 27% de subida. La verdial, por su lado, que empieza a recolectarse ahora, se equipara prácticamente al precio del aceite, pagándose a 1,10 €/kg.
El último informe del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, publicado hace escasos días, daba por hecho una ligera bajada en la aceituna gordal, con la media entre 1,20-1,25 €/kg, y la manzanilla la situaba entre los 0,95 y 1 €/kg. Para la hojiblanca, el informe detalla que sigue habiendo una demanda muy alta, por lo que el precio de la poca aceituna que hay este año sigue muy al alza.
Por último, y dejando a un lado la preocupante sequía, el sector de la aceituna de mesa, como pasa en otros, está «muy preocupado» por la entrada en vigor de la nueva PAC y los denominados eco-regímenes, que vinculan una parte de las ayudas que reciben los agricultores a la puesta en marcha de medidas respetuosas con el medioambiente.
«Los nuevos eco-regímenes implican la existencia de una cubierta vegetal, o inerte, en los olivares, el problema es que hay muchos suelos en los que no se puede hacer, lo que llevará a que el agricultor tenga cuantiosas pérdidas», se lamenta Guzmán