Viveros saturados y lista de espera: no hay plantones de olivo para abastecer la demanda
El precio del aceite de oliva y la fácil mecanización empujan a muchos productores a apostar por el olivar en sistema intensivo o superintensivo
Si bien en los últimos años, ya destacaba la corriente de de sustituir cultivos como el olivar de mesa, entre otros, por olivar de almazara, la tendencia parece haberse intensificado en los últimos precios por la subida de los precios del aceite de oliva.«Este año va a ser imposible plantar un olivo», resume José Pedro Guzmán, responsable de olivar de Asaja Sevilla.
El campo está cambiando, y son muchos los que están haciendo la transformación desde olivar tradicional (con un coste mínimo de producción de 4,5 euros/kg) a sistemas superintensivos o intensivos, con menos necesidad hídrica y de mano de obra. La fácil mecanización del olivar en seto es el factor más decisivo a la hora de apostar por él.
También se están abandonando algunos cultivos, más exigentes en agua y necesidad de labores, para ‘pasarse’ a la aceituna para molino. El almendro y el pistacho, que eran hasta esta campaña los cultivos más ‘atractivos’ han quedado relegados a un segundo plano por la bajada de sus cotizaciones y los históricos que han marcado los precios del aceite de oliva.
Según la última Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Andalucía, en la región había en 2023 1,48 millones de hectáreas de olivar para almazara, más de 906.000 de regadío.
Sin plantones
Este rumbo de la planificación agraria ha hecho que sean muchos los viveros con lista de espera para adquirir plantones de olivo.
Otras empresas, conscientes de que los precios del aceite de oliva se mantendrán más o menos altos en las próximas campañas, han decidido ampliar sus servicios. Es el caso de AGR by De Prado, que ha abierto un nuevo vivero en Portugal, Elvas, que se suma al que ya posee en Córdoba y en el que espera producir este año alrededor de dos millones de olivos «ante la creciente demanda».
Su director, Hugo Janeiro, ha explicado que «los viveros se encuentran actualmente saturados». De esta forma, asegura que el aumento de la demanda «se debe a un cambio de mentalidad en el campo, que prima la rentabilidad y la rentabilidad.
Según ha explicado en una nota de prensa, cada año se plantan «miles de hectáreas de olivar», porque este cultivo ahora más rentable, «está sustituyendo, sobre todo en la parte occidental de Andalucía, a otros cultivos que necesitan más agua».