Javier López-Esparza: «Estamos llevando la filosofía de trabajo japonesa ‘Lean’ al campo»
Entrevista

Javier López-Esparza: «Estamos llevando la filosofía de trabajo japonesa ‘Lean’ al campo»

Foasat innova en la diversificación de cultivos y también en la gestión empresarial, implantando un nuevo modelo de mejora continua

18/06/2019 Actualizado a las 13:16

El espíritu emprendedor e innovador que caracterizó al empresario agrícola Félix Moreno de la Cova (recientemente fallecido), y que promovió en la empresa «Fomento Agrícola Andaluz S.A.T (Foasat)», de la que fue fundador junto a Pedro Maestre y la familia López-Esparza, sigue vigente 40 años después. La empresa, con sede en Peñaflor y con casi un millar de hectáreas de cultivo repartidas entre Huelva y Sevilla, sigue diversificando producciones y se lanza a cultivar aguacates. Además, innova en la gestión empresarial apostando por la filosofía de trabajo «lean» para gestionar de forma exitosa los retos relacionados con los costos, calidad y tiempos de entregas, entre otros aspectos. Implementada ya en su centro de manipulación de fruta (naranjas, melocotón y nectarinas) para obtener la máxima eficiencia en todos los procesos, ahora se está llevando al campo.

—Foasat ha resurgido fortalecida de sus cenizas, tras el incendio de 2014. ¿Hay un antes y un después en la empresa?
—El incendio arrasó parcialmente las instalaciones de manipulación de fruta, por lo que como nos vimos obligados a hacer obras, optamos por invertir más y ampliar el almacén, dotándolo de maquinaria de última generación para el procesado de la fruta. Diseñamos el nuevo proyecto pensando en la filosofía empresarial «Lean», pues teníamos muy claro que éste era el método de trabajo al que queríamos ir.

—¿En qué consiste?
—El objetivo es conseguir la máxima eficiencia. Se trata de una metodología que persigue reducir los costes, eliminando del proceso de producción todo lo que no aporta valor al producto y aprovechando al máximo la experiencia y la inteligencia del equipo humano, a través de su participación. Es una filosofía de trabajo, no un protocolo a aplicar, y nace en los años 50 vinculado a la fábrica Toyota en Japón. Se basa en un conjunto de principios a la hora de reorganizar la gestión de la fábrica. Ya lo tenemos implementado en el centro de manipulación de la fruta y ahora lo estamos intentando aplicar al campo. Supone grandes cambios empresariales para mejorar la gestión, la calidad, y la eficacia.

Crecimiento en cítricos

—¿Qué otras novedades empresariales afectan al campo?
—Ahora nuestro principal producto es el cítrico, sobre todo la naranja. De hecho, el 75% de la producción son cítricos (naranja, pomelo y clementinas) y el 25% restante fruta de hueso (melocotón y nectarina). En campo tenemos unas 800 hectáreas dedicadas a la citricultura, incluyendo nuevas plantaciones, ya que si actualmente estamos entorno a 25.000 toneladas, el objetivo es alcanzar las 40.000 toneladas en un plazo de tres o cuatro años. Seguimos apostando por la diversificación de cultivos y tenemos varios en pruebas. No obstante, en el caso del aguacate, hemos pasado ya de ensayos a hacer una apuesta firme en campo, empezando por la plantación de diez hectáreas este año. En fruta de hueso tenemos nuestro propio programa de desarrollo de variedades, y seguimos mejorando la calidad de nuestros productos para cumplir con las exigencias del cliente.

—Ante lo mal que está yendo la campaña de comercialización de cítricos, ¿qué medidas ha tomado la empresa?
—En la comercialización del cítrico Europa se ha quedado pequeña, por lo que nos estamos especializando en ultramar. Recientemente hemos estado en China, que es un mercado que demanda mucha calidad y es muy exigente, por lo que es un destino que no puedes obviar. Pero no es el único mercado. También son muy interesantes Emiratos Árabes, África, Sudamérica… La campaña está resultando trágica, pues todo lo que podía ir mal ha coincidido. Hay que procurar anticiparse y prever determinadas situaciones para que esta situación no vuelva a repetirse. Por ello, estamos participando en un proyecto junto al Ifapa y Asociafruit basado en el uso del big data, para en base al registro de datos históricos poder predecir variables como producción, calidad, calibres, plagas etc., que ayuden a gestionar la cosecha y a mejorar la rentabilidad del productor. Las nuevas tecnologías serán imprescindibles en la agricultura del futuro.

—La empresa nació vinculada al espárrago, en concreto el blanco. ¿Qué queda de estos orígenes hortícolas?
—El espárrago blanco prácticamente ha desaparecido de Andalucía porque no podemos competir con otros países en costes. Del espárrago blanco pasamos al verde, y aunque seguimos haciendo ensayos con nuevas variedades, hoy esta producción es residual en nuestras fincas.

—¿Qué previsiones tienen para la campaña de fruta de hueso?
—En tres semanas empezaremos la campaña de fruta de hueso, una campaña que viene temprana. Aún es pronto para hablar de calidad. Esperamos que sea favorable para el sector, pues en frutal de hueso es difícil aguantar dos años malos seguidos.

Dimensión empresarial

—Desde hace dos años, Foasat es socia de Anecoop. ¿Cómo valora esta integración?
—A través de Anecoop vendemos el 40% de nuestra producción. Después de varios años de una fructífera y creciente relación, era para nosotros un paso lógico y deseado la integración como socio. Este paso nos ofrece la fuerza de la integración de la oferta, que es básica para nuestro sector y los beneficios añadidos que surgen de una estructura de tanta dimensión, que permite afrontar proyectos tanto comerciales como de investigación. Foasat, no obstante, espera también poder aportar su experiencia de 40 años y ayudar a cimentar el crecimiento de Anecoop en Andalucía.

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