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Mesa Nacional del Ajo que celebró su asamblea en Chinchón (Madrid) / Asaja Córdoba
Ajo

Se mantiene la superficie de ajo en la provincia de Córdoba a pesar de las lluvias otoñales

Factores como la falta de rentabilidad y la incertidumbre en el acceso al agua limitan la expansión del cultivo en la provincia

03/01/2025 a las 11:46

A pesar de las lluvias registradas en la primavera y otoño, la superficie sembrada de ajo en la provincia de Córdoba se mantiene estable en comparación con el año anterior. En 2024, la superficie cultivada no experimentará un incremento significativo, según ha señalado el presidente de la Sectorial del Ajo de Asaja en Córdoba, Miguel del Pino.

El cultivo del ajo en la provincia sufrió una notable reducción el año pasado, cayendo más de un 50% respecto a la campaña anterior, quedando por debajo del millar de hectáreas. Esta cifra se aleja de las 2.000 hectáreas de las últimas temporadas y está muy lejos de las 9.000 hectáreas registradas en las décadas de los 80 y 90.

Este año, el clima parecía ofrecer mejores perspectivas debido a las lluvias, pero los agricultores no han tenido certeza de contar con suficiente agua cuando empezaron a preparar el terreno en septiembre. Aunque las precipitaciones llegaron en octubre, el embalse de Iznájar, de referencia para la comunidad del Genil-Cabra, se mantiene a niveles similares a los del año pasado, lo que ha impedido un incremento sustancial de la superficie cultivada.

El cultivo del ajo requiere una inversión significativa, que puede oscilar entre 12.000 y 13.000 euros, lo que hace que los productores no puedan asumir riesgos si no tienen la seguridad de contar con agua suficiente. Por esta razón, la superficie cultivada en la provincia será similar a la del año anterior o apenas un 10% mayor, dependiendo del comportamiento de las lluvias en la primavera de 2025.

La situación agronómica de Córdoba refleja una tendencia a nivel nacional. La Mesa Nacional del Ajo, reunida recientemente en Chinchón, Madrid, señaló que en España la superficie cultivada de ajo ha experimentado un descenso del 8% en comparación con la campaña anterior, lo que eleva a un 23% la reducción acumulada en los últimos tres años. Andalucía ha sido la región que ha registrado la mayor caída, con una disminución del 13,2%.

Entre las principales causas de esta reducción se encuentran la falta de rentabilidad para los agricultores, las dificultades para encontrar mano de obra, el incremento de los costes de arrendamiento de tierras, las restricciones de acceso al agua y la pérdida de herramientas de control fitosanitario, lo que ha afectado la competitividad del producto.

Este cultivo sigue siendo fundamental en la provincia de Córdoba, especialmente en el sur, donde genera un alto volumen de empleo, especialmente en localidades como Santaella. Asimismo, la provincia cuenta con una veintena de industrias relacionadas con el ajo, muchas de ellas ubicadas en Montalbán.

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