Apostar por kilos o por calidad de la fibra: ¿Qué es más rentable en el algodón?
La sequía y la presión de la industria lleva a un aumento de las variedades primadas
Pendientes de los últimos flecos para cerrar la campaña de siembras, se empieza a ver lo que podría ser un cambio de tendencia en el sector algodonero, en el que las variedades más productivas van cediendo paso a las que priman la mayor calidad de la fibra.
Así, frente a la tradicional estadística en el campo andaluz, donde un 70% de las siembras se hace con aquellas variedades que más rinden en kilos y un 30% con semillas que destacan por la calidad de la fibra, este año «podríamos alcanzar el 50% de cada una, ya que ha habido especial interés por parte de la industria para que los agricultores se decanten en favor de la calidad», destaca Álvaro Salas, responsable de Marketing de Guadalsem.
Esta empresa sevillana, con sede en Los Palacios, lidera la producción de variedades de algodón en la Unión Europea, fabricando el 26% de todas las semillas del cultivo industrial que se siembra en mercados como España y Grecia.
Guadalsem es la propietaria de la variedad más sembrada en el campo andaluz, Juncal, una semilla con un alto nivel de rendimiento, superior a otras variedades testigo y gran rusticidad. En el lado de las semillas productivas destaca también Solera, «una variedad con muy buena carga y con excelente remate», destacan en la empresa.
Sin embargo, como novedad en esta campaña 2021, Guadalsem ha apostado por variedades que se distinguen por su calidad de fibra. Es el caso de Filia, que afronta su primer año comercial. «Destaca por su buena calidad de fibra, muy buena longitud, buena elongación y resistencia, por lo que la mayoría de las desmotadoras van a premiar este algodón», destaca Álvaro Salas.
Esta apuesta de Guadalsem tendrá continuidad, ya que «tenemos otra variedad en su segundo año de registro que el año que viene será comercial. Se va a llamar Concha y también va a estar dentro del rango de las variedades premiadas, con la diferencia de que Concha es de ciclo corto y que Filia es de ciclo medio», explica el responsable de Guadalsem. La empresa semillista señala que «trabajamos muy de la mano con todas las desmotadoras, viendo cuáles son sus necesidades y ofreciendo nuevas variedades que se adaptan a la calidad de la fibra que la industria demanda».
Prima de la industria
La campaña algodonera este año viene marcada por dos circunstancias: la falta de agua, que será determinante en la productividad y que se han hecho muchos contratos a futuro a buenos precios. Por ello, apostar por variedades que además tengan una prima de la industria puede resultar lo más rentable para el productor.
En este sentido, la desmotadora Coalsa, que integra a un total de cinco cooperativas algodoneras sevillanas -Las Marismas de Lebrija, donde se sitúa el centro de recepción y transformación actualmente; Productores del Campo (Alcalá del Río), Coesagro (Écija), Las Palmeras (El Trobal) y Agroquivir (Los Palacios y Villafranca- asegura que está premiando «aquellas variedades que tienen más longitud de fibra, pagando al agricultor un plus por este algodón respecto al convencional», declara el gerente Enrique González.
De hecho, «en nuestras cooperativas, este año hemos dado un incremento de más de un 100%, duplicando el precio que pagábamos por este tipo de calidades, por lo que si el año pasado primábamos estas variedades con un 30% respecto a las convencionales, este año la prima supera el 60%». «El mercado está demandando fibra con más calidad, y los algodoneros están apostando cada vez más por estas variedades en el campo», recalca el gerente de Coalsa. La desmotadora procesa unos 40-45 millones de kilos de algodón bruto, en una superficie de cultivo que abarca unas 12.000 hectáreas.
Fibra extra larga
En el año 2005, tras la adquisición de una línea de desmotado de rodillo, el grupo sevillano Algosur empezó a investigar en variedades de algodón con valor añadido que supusieran mayor rentabilidad al agricultor.
Tras distintas pruebas de hibridación, buscando mejores parámetros de calidad, Algosur se convirtió en la primera empresa en cultivar algodón de fibra extra larga en España, siendo una de las pocas que actualmente produce semillas de algodón Intercott (resultado de una hibridación del cruce de una variedad barbadense y una variedad hirsutum), cuya longitud de fibra alcanza los 36 milímetros.
Así, en esta campaña, el grupo ha vendido semillas para la siembra de 3.000 hectáreas de fibra extra larga, ya que «la disponibilidad es limitada debido a la dificultad que tiene el obtenerlas», señala el técnico Ángel Alba.
Para esta campaña, Algosur sigue apostando por este nicho de variedades de muy alta calidad de fibra, y el 90% de su catálogo lo ocupan semillas tipo premium (incluyendo variedades Intercott), y sólo un 10% son variedades estándar.
Las nuevas variedades de algodón Intercott de Algosur han evolucionado notablemente respecto a las utilizadas los primeros años. De hecho, la investigación ha hecho que «el ciclo de estas variedades haya pasado de largo a medio-corto, incrementando incluso las producciones y la calidad de la fibra». Además, «las nuevas genéticas de las variedades premium son más productivas para el agricultor y, a su vez, generan más valor a la industria», apunta el técnico de Algosur.
En las últimas campañas, el precio del algodón de fibra extra larga ha oscilado entre un 20% y un 30% por encima que el del algodón convencional. No obstante, estas variedades con mayor longitud de fibra apenas copan un 6% de la superficie algodonera regional.