El «Club 5.000 de los algodoneros» comparte el éxito de sus cosechas
Valenzuela y Cía desvela en una jornada cómo mejorar el rendimiento del cultivo textil
Por tercer año consecutivo, la empresa sevillana de suministros y servicios agrícolas, Valenzuela y Cía, ha convocado la reunión del «Club 5.000 de los algodoneros», al que pertenece un selecto grupo de agricultores capaces de alcanzar las mayores producciones en el cultivo del algodón, con rendimientos mínimos de 5.000 kilos por hectárea.
La idea de realizar estas reuniones periódicas consiste en que los productores compartan sus experiencias de manejo y que esa información sirva para ayudar a otros agricultores a sacar un mayor rendimiento del cultivo en sus explotaciones y así ir sumando socios al club, según ha explicado el consejero delegado de la empresa, Camilo Valenzuela.
En esta ocasión, el departamento técnico de la firma sevillana ha desvelado las conclusiones de los datos recopilados tras el seguimiento exhaustivo que ha realizado durante la campaña a algunas de las explotaciones algodoneras andaluzas que se distinguen por ostentar el récord de cosecha, un seguimiento que se apoya en el uso de las nuevas tecnologías.
En concreto, se han obtenido datos fenológicos como altura de la planta, nudos fructíferos y número de cápsulas por planta. La aplicación de técnicas de imágenes satelitales ha mostrado el índice de actividad fotosintética del cultivo, las necesidades hídricas semanales y un mapa de potencial productivo relativo. Igualmente, se ha hecho un seguimiento del estado hídrico del suelo con sensores de humedad y del estado nutricional de la planta con análisis foliares de macro y microelementos.
Tecnificación del algodón
La tecnificación del cultivo del algodón está muy extendida en otros países como Australia, cuyos agricultores tienen muy estandarizado el uso de las nuevas tecnologías. Algo en lo que todavía suspende Andalucía, donde las tecnologías van llegando poco a poco al campo andaluz, aunque el algodón no es, de momento, el cultivo donde más se están empleando.
Para romper con esta tendencia, la empresa Valenzuela y Cía ha explicado su nueva oferta de servicios para el cultivo del algodón que ofrecerá a sus clientes a partir de la próxima campaña, que incluye el seguimiento del cultivo por satélite y sensores de humedad del suelo para la optimización del riego.
Por último, la firma ha presentado una actualización mejorada de la aplicación «Vycsa APP», que venía funcionando en las últimas campañas aunque con prestaciones más limitadas. A partir de esta semana, los agricultores podrán ya descargarse de forma gratuita la nueva versión, disponible tanto para el sistema operativo Android como para IOS.
Con esta aplicación, el algodonero tendrá disponible en su teléfono móvil o tableta una amplia información técnica sobre el cultivo, así como novedades y alertas sobre el mismo. Esta APP permite también llevar un registro de todas las parcelas del agricultor y anotar en una agenda las distintas las acciones que vaya realizando en el campo. En definitiva, «una herramienta sencilla de manejar y muy intuitiva diseñada para ayudar al agricultor en el manejo de un cultivo en el que Andalucía es líder nacional».
Segunda generación
De esta forma, la empresa, en manos de la segunda generación, continúa apostando por las nuevas tecnologías, ya que desde su creación en 1965, Valenzuela y Cía ha llevado la innovación por bandera, contribuyendo con sus desarrollos a la prosperidad del campo andaluz y al mantenimiento de cultivos tradicionales en el Bajo Guadalquivir, como es el caso del algodón.
Así, en 1979, la empresa revolucionó el sector introduciendo la siembra bajo acolchado plástico, sistema que se utilizó en el 90% de la superficie algodonera de Andalucía. Posteriormente, innovó con la siembra de algodón en marco estrecho, una nueva técnica de cultivo que tuvo un desarrollo interesante al reducir la distancia tradicional entre líneas, con plantas de corte más pequeño y de crecimiento acelerado, que requieren menos necesidades de fertilización y de riego.