Las lluvias animan la compra de semillas de algodón y quitan presión a la próxima campaña
El cultivo tiene a su favor las ayudas europeas y los buenos precios, y en contra, el enorme interés por el girasol, que podría robarle superficie
El hasta hace dos semanas «negro panorama» del cultivo del algodón pasa, por lo pronto, a color gris claro gracias a las recientes lluvias. La primavera ha llegado de la mejor manera posible al campo, con precipitaciones, dando una oportunidad al cultivo de la fibra textil.
Y es que la sequía y el nivel de los pantanos han llevado a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir a establecer una dotación de sólo 1.000 metros cúbicos por hectárea, con posibilidad de revisión al alza si el nivel de agua embalsada mejora en la Cuenca del Guadalquivir.
Esos 1.000 metros cúbicos por hectárea ponen en una «muy difícil situación» al algodón en esta campaña, pues esa cuantía daría sólo para el primer riego, ya que las necesidades hídricas para completar el ciclo del cultivo estarían entre 4.000 y 6.000 metros cúbicos por hectárea.
Semillas
Sin embargo, las lluvias caídas la semana pasada y las previstas para esta semana han calado también en el ánimo de muchos agricultores, animándose a la compra de semillas para la siembra del algodón. Así lo confirma la empresa sevillana de suministros y servicios agrícolas Valenzuela y Cía, la empresa que revolucionó el cultivo del algodón en la década de los 70 introduciendo la siembra bajo acolchado plástico, y que hoy copa el 20% del mercado de semillas de algodón.
«El algodón es un cultivo refugio, y al tener las ayudas blindadas (el pago específico de la PAC) y el precio en una tendencia alcista, somos optimistas respecto a las próximas siembras, y esperamos que la superficie en el campo andaluz (entorno a 60.000 hectáreas) no caiga de manera significativa», señala el técnico de Desarrollo de Valenzuela y Cía, Jesús Rossi.
Y es que «si llueve regularmente esta primavera, o al menos lo suficiente como para que la dotación de riego alcanzara los 2.000 metros cúbicos por hectárea, podríamos hablar de una campaña de algodón no demasiado buena en producción, pero sí con rentabilidad para el agricultor».
No obstante, al cultivo de la fibra textil le ha salido un duro competidor este año, el girasol, ya que «está en precios históricos y la falta de aceite de girasol derivada del conflicto bélico en Ucrania está impulsando las siembras de esta oleaginosa, que podría incluso copar algunas de las hectáreas en regadío dedicadas tradicionalmente al algodón».
Por tanto, el cultivo se encuentra en una encrucijada, teniendo a su favor que las ayudas europeas están garantizadas (siendo la propuesta de la ayuda específica para el nuevo periodo 2023-2027 de 1.218,10 euros por hectárea para una superficie básica cultivada de 48.000 hectáreas), además de unas buenas cotizaciones, y en contra, el previsible aumento del cultivo del girasol.
En cualquier caso, las ventas de semillas «van a buen ritmo», pues «los agricultores quieren estar preparados para iniciar las siembras en cuanto deje de llover, aprovechando así la humedad del suelo para la nascencia», apunta Jesús Rossi.
Novedades
Valenzuela y Cía ha mantenido varias reuniones con agricultores algodoneros, a los que han presentado sus novedades para la presente campaña. La empresa, gracias a un acuerdo vigente con dos multinacionales obtentoras de variedades algodón, mantiene un ritmo de lanzamiento de nuevas variedades cada dos años.
En esta campaña, la firma estrena su variedad «Novelia», una semilla que se enmarca dentro del nicho de variedades premium, primadas en los últimos años por las desmotadoras al obtener una mejor calidad de fibra.
Por otra parte, la compañía también está posicionada en el nicho de mercado de la fibra extralarga. Así, cuenta con una variedad de algodón denominada Duplo, que procede de un programa de mejora de la multinacional americana Deltapine, que copa el 41% del mercado de semillas de algodón en Estados Unidos. Se trata de una variedad más productiva, con mayor porcentaje de fibra y mayor longitud de fibra que la variedad comercial DP396.
Además, en los últimos años ha estado trabajando en otra nueva variedad, conocida como algodón Pima, similar al algodón egipcio, procedente de un programa de mejora de la empresa Phytogen, que cuenta con el 80% del mercado de la fibra extralarga en Estados Unidos. «Seguimos trabajando, mejorando el manejo de las variedades de fibra extralarga, adaptándolas a las condiciones de Andalucía, ya que esta fibra es la más cotizada en el mercado».
«En España tan sólo se cultivan unas 4.000 hectáreas y pensamos que hay muchas posibilidades de desarrollo, aunque en un año como éste, con poca agua de momento, es difícil que alcancen todo su potencial», subraya el técnico.
Por otra parte, desde hace un par de años, Valenzuela y Cía ofrece a los agricultores formar parte de su Club de Riego, asesorando en la instalación de sensores (de humedad, de temperatura, caudalímetros…) y compartiendo información de interés que redunda en la mejora del cultivo del algodón.