Olivier Crassous: «Hemos logrado llevar al mercado tres nuevas semillas de algodón en cinco años»
La empresa Guadalsem es líder en Europa en producción de semillas de algodón, sector que aporta el 80% de su facturación de cinco millones de euros
La empresa Semillas del Guadalquivir (Guadalsem) nació en 2010, a raíz del cierre de la planta de procesamiento de semillas que la multinacional norteamericana Monsanto tenía en el municipio de Los Palacios, fruto de la asociación y emprendimiento de dos de sus antiguos directivos: Olivier Crassous y Ovidio Castilla. En apenas cinco años, Guadalsem se ha colocado entre las empresas más importantes en el sector de las semillas y actualmente lidera la producción de variedades de algodón en Europa, fabricando el 26% de todas las semillas del cultivo industrial que se siembra en mercados como España y Grecia.
Además, copa el 24% del mercado nacional en la comercialización de variedades certificadas de trigo duro, pastel que la empresa sevillana se reparte a partes iguales con Agrovegetal y el Grupo Limagrain. Para el próximo año, Guadalsem proyecta iniciar la comercialización de semillas del cultivo de girasol, que saldrán a la venta con su propia marca.
-La recolección del algodón está a punto de terminar en el campo andaluz. ¿Qué balance hace la empresa de esta cosecha?
-Ha sido una muy buena campaña para la producción de semillas. En Guadalsem teníamos este año unas necesidades de semilla importantes, y las condiciones climáticas han ayudado a obtener una cosecha excepcional tanto en cantidad como en calidad. La ausencia de lluvias ha permitido recolectar 32 días seguidos y nuestros técnicos han podido estar en los campos para asegurar que la semilla estuviera bien seca para su óptima conservación. Además, colaboramos con todas las desmotadoras, y nuestra relación con la industria algodonera es muy buena. En esta etapa de la transformación de la fibra textil controlamos que no haya mezclas, ya que Guadalsem vende semillas de algodón certificadas con pureza varietal y denominación.
-El algodón es el área de negocio principal de la empresa. ¿Con qué producción de semillas cuenta?
-El 80% de la facturación de la empresa, que supera los cinco millones de euros, procede de la comercialización de la semilla de algodón, tanto en el mercado nacional como en exportación. Estamos vendiendo más de dos mil toneladas de semillas, de las que 1.500 se destinan al exterior, pues también exportamos algodón a Grecia y Turquía. De hecho, producimos alrededor del 25% de la semilla de algodón que se siembra en Grecia, el mayor productor de algodón de Europa. Así, si en Andalucía tenemos un mercado de 60.000 hectáreas, en Grecia este cultivo alcanza las 250.000 hectáreas. Guadalsem produce el 26% de la semilla de algodón que se usa en la Unión Europea, lo que nos convierte en líderes en este campo.
Nuevas variedades
-El algodón europeo, a diferencia del que se cultiva en norteamérica, está libre de transgénicos. ¿Supone esto un hándicap para las empresas?
-Deltapine (Monsanto) es la compañía líder mundial de semillas de algodón, que vende sus variedades genéticamente modificadas en Estados Unidos y otros países. No obstante, en Europa, los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) no están autorizados en algodón, por lo que Guadalsem es la empresa que “limpia” las trazas de transgénicos en toda la semilla parental de Deltapine para el mercado europeo. Es decir, somos la empresa a la que Monsanto confía el trabajo técnico de eliminación de impurezas de OGM de su semilla. Para ello analizamos planta por planta, tomando muestras de las hojas y enviándolas a un laboratorio experto situado en Francia.
-La fibra larga y extralarga cotizan mejor en el mercado. ¿Por qué no se imponen en Andalucía?
-De las 60.000 hectáreas de algodón que se cultivan en Andalucía, apenas 5.000 incluyen estas variedades, que copan solo un 8% de la cuota de mercado. En Guadalsem nos dedicamos al género Hirsutum, que es la mayor parte del mercado. Además, en nuestro departamento de I+D estamos constantemente buscando nuevas variedades que satisfagan los requerimientos del agricultor y de la industria. Así, hemos conseguido introducir en el mercado tres nuevas variedades de algodón en tan sólo cinco años. Se trata de DP332, DP377 y Solera. Ésta última la vamos a probar a gran escala este año. Su comportamiento hasta ahora se define por nacer rápido, tener muy buen cuaje de floración y muy buen rendimiento, además de una longitud de fibra mejor que nuestra variedad líder actual, Juncal.
Producción de cereales
-Además de algodón, la empresa produce y comercializa semillas de trigo duro. ¿Qué perspectivas tiene Guadalsem de cara a las próximas siembras ante los malos resultados de la campaña por la plaga del mosquito?
-La superficie total de cereal en Andalucía va a bajar, pero va a ser en detrimento del trigo blando y no del trigo duro, que cotiza más. No obstante, debido a la mala campaña pasada, va a haber menos semilla de trigo duro disponible para los agricultores, lo que está causando tensión en el mercado. De hecho, creo que hay un 15% menos de disponibilidad de semillas certificadas, que ya empiezan a agotarse. Por ello, es posible que se limite la superficie de trigo duro en esta campaña ante la falta de semillas. Guadalsem comercializa sus semillas de trigo duro en Andalucía y Aragón, con una cuota de mercado nacional del 24%. Este año, además de nuestra principal variedad Amilcar, como novedad vamos a lanzar una nueva variedad de trigo duro que se llama Ovidio. Ha salido muy bien en los ensayos de campo de los dos últimos años y tenemos preparadas ya 300 toneladas de esta variedad para comercializar.
-¿Hay que adelantar las compras de semilla de trigo duro este año?
-Nuestra recomendación es que los agricultores busquen y reserven la variedad que consideren más oportuna para su finca, mirando rendimiento y calidad, y que no esperen para comprar la semilla al último día antes de la siembra porque, entonces, pueden quedarse sin existencias.
-¿Las empresas trabajan en la búsqueda de la semilla de trigo resistente a la plaga del mosquito para evitar los malos resultados de la campaña?
-Sí, aunque no va a llegar en los próximos años porque se necesita, al menos una década, para seleccionar una variedad. Existe genética de trigo blando resistente al mosquito del trigo (mayetiola destructor) pero son variedades de ciclo muy largo que no se pueden comercializar en Andalucía. Los agricultores quieren el mayor rendimiento, con la mejor calidad de grano, la mayor proteína y con toda la resistencia posible a plagas y enfermedades. Pero en general, para encontrar esa resistencia hay que renunciar a un cierto rendimiento productivo de la variedad. Mayetiola es una plaga que siempre ha estado en el campo, y habrá que ver su incidencia en los próximos años, pues si se da sólo cada cierto ciclo con tal nivel de daño, no creo que se deba abandonar la productividad o la calidad del grano en favor de la resistencia a esta plaga.
-El girasol es otro cultivo que está en retroceso en el campo andaluz. ¿Por qué apuesta Guadalsem por él?
-Es verdad que ha bajado la producción de girasol por la crisis de precios, pero el mercado en Andalucía sigue siendo de 260.000 hectáreas, por lo que esta oleaginosa sigue teniendo un peso importante en el campo. Además, en el mundo de los negocios, cada uno se dedica a lo que sabe, y nosotros somos “girasoleros” de toda la vida. La campaña próxima lanzaremos por primera vez al mercado semillas de girasol con nuestra propia marca con tres variedades, con alto oleico y resistencia al herbicida de última generación Clearfied Plus. Si logramos llegar al 10% del mercado en tres años, estaremos más que satisfechos.