Susana Vilariño: «Nuestra planta para procesar quinoa es un referente»
El grupo Algosur cultiva y transforma algodón, hortalizas y semillas, además de producir plantas a través de métodos in vitro
El grupo Algosur, Algodonera del Sur, especializado en la investigación, producción y transformación de cultivos extensivos, destaca por su apuesta por la investigación, presente en todos los ámbitos en los que trabaja la empresa. Tiene su sede en Lebrija, aunque es en Los Palacios donde posee la planta destinada al proceso de semillas, una de sus actividades más destacadas en los últimos años. Susana Vilariño, ingeniera agrónoma, es la responsable del departamento de I+D de la compañía.
-¿A qué se dedica Algosur?
-La empresa comenzó con el algodón, de ahí su nombre. Después, hemos ido diversificando la actividad y trabajamos con hortalizas, ahora estamos en plena campaña de brócoli, girasol de pipa blanca, quinoa…. También teníamos tomate, aunque por ahora lo hemos dejado.
-¿Sois pioneros en el cultivo de quinoa en el Bajo Guadalquivir?
-Sí, creemos que la apuesta que hemos hecho por la quinoa ha sido una decisión acertada de la compañía. La idea surgió después de que yo trabajase un tiempo en Chile y conociese el cultivo. Cuando llegué aquí, vi que había condiciones para producir quinoa, a pesar de que mucha gente piensa que solo se puede hacer en los Andes. La quinoa tiene muchos ecotipos, nosotros utilizamos los del nivel del mar. Los primeros ensayos los comenzamos hace unos diez años. Hicimos programas de mejora, cruzamos variedades y, poco a poco, hemos ido seleccionando lo más adecuado a nuestra actividad y a esta zona. Estamos sembrando alrededor de 1.500 hectáreas anuales y, en cuanto al mercado, en los últimos años se ha activado mucho en España. Antes exportábamos la mayoría y ahora podemos decir que un 50% lo comercializamos en España. El resto va a Europa y EEUU. No obstante, el trabajo no se ha terminado, seguimos avanzando en el campo de genética con tres programas abiertos: buscamos que la quinoa se adapte mejor, que sea más uniforme y que tenga un porte más bajo para que sea más fácil de mecanizar. Una de las ventajas de la quinoa es que es un cultivo que lleva muy poca agua, con las reservas que hay ahora saldría adelante.
-¿Cómo funciona la planta para procesar la quinoa?
-Hemos conseguido que nuestra planta, que se diseñó de forma muy completa, sea un referente, nos llaman para venir a visitarla desde otros países. Tiene capacidad para procesar entre 7 y 10 toneladas a la hora y nos da un producto de calidad excelente, sin nada de polvo. En la etapa para recepción, a la quinoa se le da una prelimpieza con aire y tamices y se almacena. Una vez que se verifican los criterios de humedad, se procesa en planta para su limpiado y selección con la ayuda de un dispositivo óptico. Posteriormente, se pasa a calibrado, mediante la criba y una mesa densimétrica, muy utilizada en el sector de las semillas para evitar que haya productos que no pesen nada. Además, para asegurar la ausencia de metales durante el proceso, la planta está dotada con tecnología de electroimán, detectores de metales y equipo de rayos X.
Maíz para preparados
-¿Qué otro tipo de semillas se producen en Algosur?
-Destaca también el maíz waxy, cuyo principal uso son los productos preparados como salsas, sopas, postres lácteos o aperitivos.La ventaja del maíz waxy frente al maíz clásico es que su almidón no pierde las propiedades tras el proceso de la congelación y descongelación. Además, compuesto en prácticamente el 100 % por amilopectina mientras un maíz convencional presenta un 75%.
-Otra de las ramas de la empresa se dedica al cultivo in vitro.
-Sí, el laboratorio se creó con el objetivo de acelerar procesos de multiplicación y selección de semillas de algodón a través del cultivo de tejido. A partir de ahí, comenzamos a trabajar con otras especies. Lo que hacemos es micropropagar, a través de microesquejes, plantas que por vía sexual no se van bien, como pasa con la patata. Con este método, producimos en el laboratorio miles de plantas sanas en poco tiempo que, además, pasan por un proceso de desinfección y saneamiento, salen libres de virus y con una serie de propiedades garantizadas.
-¿Son más productivas este tipo de plantas?
-Sin duda, rentabilizan más la explotación. Los agricultores ya son conscientes de que las vitroplantas funcionan muy bien en el campo, ya que se produce un rejuvenecimiento cuando se trata in vitro que no existe con un esqueje normal. Hemos trabajado con muchas especies, ahora mismo tenemos stevia, boniato, eucalipto, pistacho, arándano…. Desde Holanda, por ejemplo, nos piden muchas patatas. El laboratorio es una planta muy moderna que nos sirve también como soporte para otras áreas de investigación. Somos los únicos que poseemos una sala de luz natural, una forma de aprovechar la luz que tiene siempre Andalucía en el cultivo in vitro y no depender exclusivamente de la luz artificial.
-Pese a la diversificación, ¿el algodón sigue siendo la seña de identidad de la empresa?
-Sí, además trabajamos con algodón de fibra larga, somos de las únicas compañía que lo hacemos. Cuando comenzamos era un nicho muy importante, las grandes compañías no se interesan por este tipo de producciones. El algodón de fibra larga no solo tiene un cultivo con requerimientos diferentes, sino que el proceso de desmotado necesita otra maquinaria. Por tanto, nosotros en nuestra desmotadora de Lebrija tenemos dos líneas de proceso, una con dientes de sierra para el algodón normal y otra con rodillos para la fibra larga. De esta forma no se cortan las fibras. El resultado es un tejido de mucha más calidad que tiene muy buena salida en el mercado. El algodón, en general, es de las materias primas que mejor se ha mantenido en los años complicados de la crisis económica, lo que nos ha permitido a nosotros defendernos con soltura.
Campaña de algodón
—¿Cuál es el balance de la campaña de algodón?
—Ha ido muy bien, son muchos años de trabajo, tenemos los procesos muy rodados y, por suerte, el balance ha sido bueno. Es cierto que nos preocupa la falta de lluvias, el algodón tiene un requerimiento hídrico importante. Sin embargo, prefiero ser positiva y pensar que de aquí a que sembremos, en un par de meses, lloveran y los embalses se recuperarán.
—¿Qué se hace en la planta que Algosur tiene en Los Palacios?
—Está destinada a todo lo relacionado con las semillas. Aquí se lleva a cabo todo el proceso de la quinoa, por ejemplo, y, además, se preparan las semillas para siembra. Las empresas nos traen sus semillas y hacemos una selección por tamaño, color y densidad, así como los diferentes tratamientos que nos pidan. A continuación, se envasan y la almacenamos hasta que las empresas las retiran.