Retrasos en las siembras de primavera por las lluvias de abril
Estado del campo

Retrasos en las siembras de primavera por las lluvias de abril

Un informe de la RAIF explica las consecuencias que las precipitaciones y el estado del terreno tendrán en cada uno de los cultivos

19/06/2019 Actualizado a las 08:14

La Red de Alerta e Información Fitonsanitaria de Andalucía, RAIF, emitió a finales de abril un informe sobre el estado de las siembras de primavera en la región que ayuda a entender cómo van a transcurrir los próximos meses en el campo andaluz.

Así, desde la RAIF explican que las abundantes lluvias de marzo y abril han condicionado las siembras de primavera, ocasionando un retraso importante en la siembra en general y una evolución muy dispar en las parcelas según las precipitaciones registradas en cada zona.

En el caso del tomate de industria, por ejemplo, la siembra se realiza normalmente en el mes de marzo y concluye a lo largo de abril. Este año, sin embargo, comenzó a sembrarse a principios de abril, salvo en un número menor de parcelas en las que sí se hizo en marzo, lo que supone un retraso de varias semanas ocasionado por las persistentes lluvias y el estado del terreno que ha afectado especialmente en la zona de las Marismas.

«Este retraso es perjudicial para el cultivo, ya que con un ciclo de 4 meses, las plantaciones tardías corren un mayor riesgo de que les afecten las podredumbres con las primeras lluvias, cuando el tomate ya está maduro. Este año la superficie plantada de tomate de industria será menor, debido a este hecho», se concreta en el informe.

Por otro lado, también la superficie de maíz será este año inferior a lo habitual por varios factores. Uno de ellos es que fueron muchos los agricultores que, ante la escasez de agua de tan solo hace unas semanas, optaron por otros cultivos en su lugar. En otros casos, con las abundantes precipitaciones posteriores, se ha decidido poner otro cultivo o variedades de ciclo más corto.

El algodón

En cuanto al algodón, el periodo de mayor siembra es el mes de abril, aunque ya durante la segunda quincena de marzo suelen sembrarse las primeras parcelas. Este año, los agricultores que suelen sembrar en marzo no han podido hacerlo debido a la lluvia, el estado del terreno y las bajas temperaturas. Así, las primeras zonas comenzaron durante la segunda semana de abril en las zonas más tempranas de la Vega del Guadalquivir, que llevan más de un 35% sembrado.

No obstante, en las Marismas, la superficie sembrada aún es menor. «Además hay otros factores, como el cultivo anterior (habas, colza, etc.), que, debido a las lluvias no se han podido levantar aún en algunas parcelas, e incorporar, y tras esta operación habrá que preparar para la siembra, por lo que esto también retrasará la misma», concreta el informe. Las últimas siembras están ya naciendo, y parece que están evolucionando de forma más adecuada, y más rápida, que las primeras siembras , que han tenido más dificultad en la nascencia.

En referencia al cultivo del arroz, las lluvias «han cambiado drásticamente su situación, que se veía muy comprometida por la sequía, y ahora se podrá sembrar toda la superficie». La siembra depende cada año de la disponibilidad de agua para inundar y de la meteorología, pero por lo general suele realizarse de abril a junio, concentrada en su mayor parte en el mes de mayo. El informe de RAIF explica que no podrán realizarse las primeras hasta bien entrado este mes.

Escrito por

Ámbitos