El sector del algodón se une para garantizar la viabilidad del cultivo
Avanzar en calidad, valorizar la fibra y mantener el valor de la semilla de algodón son algunos retos que tendrá que afrontar la futura interprofesional
Las organizaciones profesionales agrarias (Asaja, COAG y UPA), las asociaciones de desmotadoras (AEDA y Adesur) y la algodonera Blanca Paloma se han constituido en asociación como primer paso para crear la futura interprofesional del algodón, un cultivo que se produce prácticamente en Andalucía. De hecho, la comunidad andaluza copa el 99% de la superficie nacional de algodón, siendo las provincias de Sevilla y Cádiz las principales productoras, aunque el cultivo también está presente en menor medida en Córdoba y Jaén.
El objetivo de esta asociación, presidida por el responsable de AEDA, Dimas Rizzo, es defender los intereses del sector algodonero, una de las producciones más importantes en el ranking de cultivos de regadío a nivel nacional, ocupando el primer puesto en superficie con un total de 65.000 hectáreas anuales (43.700 de ellas cultivadas en Sevilla).
Por ello, producción, transformación y comercialización unen sus fuerzas con el objetivo de garantizar la viabilidad del cultivo y afrontar los principales retos a los que el sector se enfrenta, habida cuenta de que «los intereses son comunes para todos los eslabones pues, el algodón no tiene valor si no es industrializado y la industria desmotadora no sirve para otro cultivo que no sea el algodón», ha precisado Rizzo.
Entre los retos más inmediatos a afrontar por el sector algodonero destacan «avanzar en la mejora de la calidad del algodón, con una necesidad de actualización continua basada en la I+D+i ante los desafíos de un mercado global y de la amenza del cambio climático; valorizar la fibra, en su mayor parte procedente de algodón respetuoso con el medio ambiente, desarrollando estrategias de comercialización que faciliten información adecuada a los consumidores; así como mantener el valor de la semilla de algodón», han coincidido en señalar las entidades firmantes de la asociación.
Estrategia de promoción
Todo ello para «seguir manteniendo en Andalucía un sector moderno, profesional y, ahora también, unido», por lo que «tenemos condiciones de sobra para conseguir estos retos y lograr así satisfacer las demandas de los mercados más exigentes», ha señalado el director general de la Producción Agraria de la Consejería de Agricultura, Rafael Olvera.
Otro de los aspectos destacados durante la presentación de la asociación ha sido el «fijar una estrategia de promoción para el algodón de calidad diferenciada producido en Andalucía», que se distingue por «variedades de ciclo corto y una apuesta cada vez mayor hacia la sostenibilidad, avanzando en producciones respetuosas con el medio ambiente». De hecho, el cultivo bajo los estándares de la producción integrada en Andalucía ha supuesto la eliminación del plástico, la reducción del 40% en el uso de los fertilizantes, el ahorro del 30% del agua de riego y se ha pasado de aplicar seis tratamientos fitosanitarios a únicamente 2,5.
Así, según datos de la Consejería de Agricultura, el 80% de la superficie de algodón se produce ya bajo la normativa de la producción integrada (56.000 hectáreas en 2015), registrándose un total de 68 agrupaciones de producción integrada en Andalucía que incluyen a 4.700 productores.
En definitiva, se trata de un sector «por el que se debe luchar», porque es dinamizador de la economía regional y generador de empleo en el medio rural, al ser el cultivo que más mano de obra genera: entorno a 800.000 jornales. Además, el algodón aporta 30 millones de euros en las zonas rurales por las labores de recolección y transporte.
Por su parte, la industria desmotadora tiene una capacidad de desmotado de 300.000 toneladas y mantiene 203 empleos fijos, a los que hay que añadir 530 eventuales. Las exportaciones de fibra, que suponen casi el 90% del total, oscilan en torno a los 70 millones de euros. Así, la contribución del sector a la Producción Final Agraria ronda los 300 millones de euros.
Próxima campaña
Pese a la calidad del algodón andaluz, el cultivo no pasa por sus mejores momentos, por lo que su rentabilidad pende de las ayudas europeas.Las siembras en los últimos años «se han mantenido estables entorno a las 65.000 hectáreas anuales y no se prevé un crecimiento para la próxima campaña», ha declarado el presidente de Asaja Andalucía, Vicente Pérez.
Respecto a las adversidades climatológicas como la sequía, el presidente de la regional de Asaja ha señalado que «es pronto para hablar de cómo puede afectar a la producción algodonera, pues el año agrícola aún no ha concluido y esperamos todavía que llueva». En este sentido señala que «el nivel de los pantanos no es alarmante, por lo que confiamos en que las dotaciones hídricas estén garantizadas durante la campaña y que ésta se desarrolle sin problemas, ya que el algodón necesita del riego para poder desarrollarse en óptimas condiciones».
En cuanto a los precios «se espera que continúen estables y las cotizaciones se mantengan como en las últimas campañas, entorno a los 0,42 euros el kilo de algodón». Con estas cotizaciones, «sólo gracias a las ayudas el cultivo resultará rentable para los productores», ha explicado Vicente Pérez.
En este sentido, los agricultores pueden solicitar la ayuda específica al cultivo, que establece un importe de 1.267 euros por hectárea para una superficie máxima de 48.000 hectáreas de algodón, y solicitar también la nueva ayuda agroambiental para los cultivos industriales, capítulo dotado con 85,78 millones de euros. No obstante, para beneficiarse de estos pagos, al agricultor se le exigen unos compromisos a mantener durante cinco años, como el enterrado en verde de una leguminosa tras la cosecha.